UNIVERSIDAD NACIONAL DE MISIONES
FACULTAD DE CIENCIAS FORESTALES
INSTITUTO SUBTROPICAL DE INVESTIGACIONES FORESTALES (ISIF)
Autoridades
Rector
Mgter. Lic. Javier GORTARI
Sec. Gral. de Ciencia y Tecnología
Mgter. Ing. Mario José MANTULAK
Decano
Mgter. Ing. Oscar Arturo GAUTO
Vice-Decano
Mgter. Ing. Obdulio PEREYRA
Sec. Académico
Ing. Rubén Alberto COSTAS
Prof. Titular. a/c. Sec. de Ciencia, Técnica y Postgrado
Mgter. Ing. Ramón Alejandro FRIEDL
Sec. Extensión
Ing. César Luis DE LA VEGA
Sec. Administrativo
Sr. Arturo Raúl LOZANO
Sec. Bienestar Estudiantil
Sr. Gilson BERGER
Secretaria Técnica
Ing. Susana Mariela TERESCZCUCH
Facultad de Ciencias Forestales. Bertoni 124. C.P.3380 Eldorado, Misiones, Argentina. TEL:03751- 431526, 431780,431766.
FAX: 03751-431766
e-mail: isif@facfor.unam.edu.ar web: www.facfor.unam.edu.ar
Editada por el
INSTITUTO SUBTROPICAL
DE INVESTIGACIONES FORESTALES
de la Facultad de Ciencias Forestales
Editor Responsable: Mgter. Oscar Arturo GAUTO
Editor Científico Mgter. Ramón Alejandro FRIEDL
Editor Técnico: Ing. Susana Mariela TERESCZCUCH / Mgter. Elizabeth María WEBER
Revisión de texto en inglés: Prof. Silvia Graciela MARTINEZ
EVALUADORES DE ESTE NÚMERO
Mgter. Norma Ester VERA (FCF, UNaM)
Mgter. Ramón Alejandro FRIEDL (FCF, UNaM)
Mgter. Carlos David VERA BRAVO (INTA
Bella Vista)
Mgter. Walter ABEDINI (UNLP, FCAyF)
Mgter. Roberto FERNÁNDEZ (INTA
Montecarlo FCF, UNaM)
Mgter. Horacio O’LERY (FCF, UNaM)
Mgter. Sandra Patricia ROCHA (FCF, UNaM)
Mgter. Fernando NIELLA (FCF, UNaM)
Mgter. Elizabeth WEBER (FCF, UNaM)
Mgter. Teresa SUIREZS (FCF, UNaM)
Dra. Paula CAMPANELLO (CONICET, IBS;
FCF UNaM)
Mgter. Martín PINAZO (INTA Montecarlo)
Mgter. Alicia BOBADILLA (FCF, UNaM)
Mgter. Alicia BOHREN (FCF, UNaM)
Dra. Juana MOGLIA (FCF-UNSE)
Foto de tapa: Brotes in vitro en ensayo para la propagación clonal de Pinus taeda (Laboratorio de
Propagación Vegetativa FCF UNaM). Foto: Mgter. Fernando NIELLA
Foto de contratapa: Planta donante de brotes para la propagación vegetativa de Pinus elliotii x caribaea
(Vivero experimental FCF UNaM). Foto: Mgter. Fernando NIELLA
Diseño: M.Sc. Elizabeth María WEBER / Ing. Susana Mariela TERESCZCUCH
La Revista Forestal Yvyraretá es una publicación de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad
Nacional de Misiones, en la que se dan a conocer resultados de investigaciones en un amplio campo de
las áreas científicas forestales y ambientales.
La periodicidad de la misma es anual.
Se imprimen 300 ejemplares
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Indizada en CAB ABSTRACTS
ISSN – 0328 – 8854
La Revista no se hace responsable de las opiniones contenidas en los artículos, siendo responsabilidad
exclusiva de los autores de los mismos.
Toda correspondencia relacionada a la Revista debe ser dirigida a:
Sr. Editor Científico. Facultad de Ciencias Forestales. Bertoni 124. 3380. Eldorado, Misiones, Argentina.
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EDITORIAL
El año 2011 ha sido un año histórico para la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, porque
además de haber cumplidos nuestros 37 años, se han dado una serie de novedades académicas, de
investigación y de extensión que representan el fruto de acciones que se venían realizando y por los
desafíos de trabajo y superación que se abren a futuro.
Probablemente el hecho más destacado es la Acreditación otorgada por la Comisión Nacional de
Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) a nuestra carrera insignia, la Ingeniería Forestal; por
el término de 6 años, máximo tiempo de acreditación que prevé este organismo.
Esta Acreditación después de lograda, como las victorias tiene numerosos progenitores, por un
lado la de los del árbol genealógico, desde los que pensaron la Facultad y esta Carrera en Eldorado,
lucharon para que se concretara, los docentes, estudiantes, egresados y no docentes que durante 35 años le
dieron vida a esta Casa de Estudios y, por otro lado, los que participaron con entusiasmo en las diversas
comisiones de trabajo que demando el proceso de autoevaluación, preparación de toda la documentación
necesaria e imaginar las propuestas de mejora que comprometimos a futuro, a quienes agradecemos y
reconocemos profundamente.
Como la mayoría hemos tomado este proceso, como una cuestión de estado, queda la enseñanza
que si trabajamos todos en pos de un mismo objetivo, nos va bien y ganamos todos.
Dicho proceso guarda cierta similitud con la certificación de las empresas, deja por un lado una
satisfacción por el logro alcanzado, pero casi al instante también la conciencia de las oportunidades
planteadas en los planes de mejora a futuro. O sea en Ingeniería Forestal estamos bien, pero seguiremos
esforzándonos hacia el logro de la excelencia.
Este proceso de evaluación se dio en simultáneo en todas las carreras de Ingeniería Forestal del
país, disparando un proceso de sana competencia, que redundará en esfuerzos compartidos para la
superación de todas ellas.
Adicionalmente, hemos logrado la acreditación del Proyecto de Carrera de Ingeniería Agronómica,
que enriquece nuestra oferta académica, con una carrera muy demandada en la región y que
instrumentamos contando con un Convenio con el INTA Misiones como un aporte importantísimo para
darle a la carrera mayor solides en los tramos específicos y una importante fortaleza en los cultivos
regionales.
Hemos logrado asimismo la Acreditación de la Carrera de Postgrado: Maestría en Ciencia y
Tecnología de la Madera, Celulosa y Papel; desarrollada en forma conjunta con la Facultad de Ciencias
Exactas, Químicas y Naturales de la UNaM, nuestra carrera de postgrado más antigua.
En lo relativo a la Investigación, debemos citar los numerosos nuevos proyectos formulados y
acreditados por nuestros investigadores, entre los que se destacan los presentados a la Convocatoria de
Proyectos de Investigación Aplicadas (PIAS), realizada en 2010 desde el Proyecto Manejo Sustentable
de Recursos Naturales - BIRF LN 7520 AR, cuya evaluación concluyó en 2011, logrando los
investigadores de la Facultad la aprobación de 7 de ellos, que sumados a otros 3 proyectos que
alcanzaron la aprobación y el financiamiento en la Convocatoria Especial de Proyectos de Investigación
Científica y Tecnológica/Educativa 2012-2013 de la UNaM, lo cual redunda en total en el logro de un
financiamiento de $ 1,2 Millones, que ya está siendo ejecutado.
En la Convocatoria vinculada a la Sanidad Vegetal, hemos participado de un proyecto acreditado
por el INTA y en la Convocatoria Especial de la UNaM, se han aprobado otros 4 proyectos, que no
lograron el financiamiento, pero superaron el nivel de aprobación técnica.
En una segunda Convocatoria de Proyectos PIAS 2011 - 2012, se han formulado y presentado
otros 10 proyectos, los cuales se encuentran en proceso de evaluación.
Destacamos también la decisión del Gobierno de la Provincia de iniciar la construcción de la sede
del Instituto de Biología Subtropical en Iguazú, dependiente de esta Unidad Académica y que permitirá
consolidar nuestra presencia institucional en Iguazú.
En lo referente a la Extensión y Vinculación, destacamos la realización en 2011 de la primera
reunión del Consejo Social de la Casa, que se vincula también al proceso de formulación de lo que
denominamos Plan Estratégico 2012 – 2025, donde se pretenden definir nuestros desafíos a largo plazo.
Se ha realizado con éxito el Primer Curso de Perfeccionamiento en Sistemas Silvopastoriles 2011,
organizado con la cooperación del INTA y destinado a Ingenieros Forestales o Agrónomos y Médicos
Veterinarios, del cual participaron también productores y alumnos avanzados de la Carrera de Ingeniería
Forestal de la Facultad, que ha redundado en la capacitación de más de 33 profesionales y alumnos en
técnicas de manejo sustentable de dichos sistemas.
Se ha conformado la Comisión Organizadora de las 15 ° Jornadas Técnicas, Forestales y
Ambientales, a realizarse los días 6 9 de junio de 2012, dicho evento cumple en ese año sus 30 años de
realización y se espera la presencia de 500 participantes, la presentación de numerosos trabajos y la
realización de conferencias sobre temas de fuerte actualidad y visitas a empresas de la zona.
La Facultad ha firmado un Convenio con el Ministerio de Agricultura de la Nación, para realizar
como una segunda etapa del Plan PEA², acciones vinculadas entre otras a la detección de oportunidades
de mejora del valor de los productos en origen y el padrinazgo de Escuelas Agro técnicas de la Provincia.
Agradecemos vuestro interés en el número 18 de nuestra revista de divulgación científica
Yvyraretá (País de árboles en guaraní).
Mgter. Oscar Arturo GAUTO
Decano
Facultad de Ciencias Forestales
Universidad Nacional de Misiones
ÍNDICE
ARTÍCULOS CIENTIFICOS
INCREMENTO ANUAL DE AREA BASAL DE Prosopis nigra Griseb., Prosopis affinis
Sprengel. Y Acacia caven (Mol.) Molina, EN FUNCION DE LA DENSIDAD
ARBOREA Y LA ESTRUCTURA DE CLASES DIAMETRICAS, EN BOSQUES
NATIVOS DE ENTRE RIOS
ANNUAL INCREASE OF BASAL AREA OF Prosopis nigra Griseb., Prosopis affinis
Sprengel. AND Acacia caven (Mol.) Molina, ACCORDING TREE DENSITY AND
DIAMETRIC CLASSES STRUCTURE IN ENTRE RIOS (ARGENTINA) NATIVE
FOREST
Silvana María José Sione; Rafael Alberto Sabattini; Silvia Gabriela Ledesma; Arturo
Fabián Dorsch.
1
ENRAIZAMIENTO DE ESTAQUILLAS DE DIFERENTE DIÁMETRO DE
Citharexylum montevidense (Spreng) Moldenke, ESPECIE FORESTAL NATIVA DE
LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
ROOTING OF MINICUTTINGS OF DIFFERENT DIAMETERS OF Citharexylum
montevidense (Spreng) Moldenke, A NATIVE SPECIES OF THE PROVINCE OF
BUENOS AIRES FLORA
Luciano Marcos Roussy; Walter Ismael Abedini
9
ESTUDIO DE LAS PROPIEDADES SICAS DE TRES ESPECIES RECONOCIDAS
COMERCIALMENTE BAJO EL NOMBRE DE CEBIL
STUDY OF PHYSICAL PROPERTIES IN THREE SPECIES COMMERCIALLY
KNOWN AS CEBIL
María Mercedes Refort; Eleana María Spavento; Gabriel Darío Keil
16
MULTIPLICACIÓN IN VITRO DE BROTES AXILARES DE Pinus elliottii var.
Elliottii x Pinus caribaea var. Hondurensis
IN VITRO AXILLARY SHOOT MULTIPLICATION FOR Pinus elliottii var. Elliottii x
Pinus caribaea var. Hondurensis
Patricia Rocha; Fernando Niella
23
CLAVE DE RECONOCIMIENTO DE TREINTA ESPECIES FORESTALES DE LA
PROVINCIA DE FORMOSA EN EL ESTADO DE PLANTULA
KEY OF RECOGNITION OF THIRTY FORESTRY SPECIES OF THE PROVINCE OF
FORMOSA IN THE SEEDLING STAGE
Darvin Antonio Cáceres
31
COMPARACIÓN DE LA ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN FLORISTICA DE UNA
FRACCIÓNDE BOSQUE NATIVO ANTES Y DESPUÉS DEL
APROVECHAMIENTO, EN MISIONES, ARGENTINA.
COMPARISON OF THE STRUCTURE AND FLORISTIC COMPOSITION OF ONE
FRACTION OF NATIVE FOREST BEFORE AND AFTER HARVESTING, IN
MISIONES, ARGENTINA.
Claudio Javier Dummel; Luis Alberto Grance; Oscar Vebra; Walter Vebra
39
COMUNICACIÓN
CRECIMIENTO INICIAL DE Pinus taeda L. EN SUELO PEDREGOSO DE LA
PROVINCIA DE MISIONES, EN RESPUESTA A LA FERTILIZACIÓN CON P Y
N.
Pinus taeda L. INITIAL GROWTH IN RESPONSE TO N AND P FERTILIZATION,
ON A STONY SOIL OF MISIONES PROVINCE.
Laura Faustino; Nardia Bulfe; Martín Pinazo;
Juan Goya; Rodolfo Martiarena; Otto
Knebel; Corina Graciano
52
REVISIÓN
TENSIONES DE CRECIMIENTO EN MADERA DE ÁRBOLES JÓVENES EN PIE
POR MÉTODOS NO DESTRUCTIVOS
GROWTH TENSIONS IN YOUNG TREES WOOD BY NOT DESTRUCTIVE
METHODS
Estela Margarita Pan; Juan Carlos Medina; Graciela Adriana Moreno; Selva Azucena
Barrionuevo
58
FICHAS
Xylophanes Tyndarus (LEPIDOPTERA: SPHINGIDAE) EN LA PROVINCIA DE
MISIONES (ARGENTINA)
Xylophanes Tyndarus (LEPIDOPTERA: SPHINGIDAE) IN THE PROVINCE OF
MISIONES (ARGENTINA)
Olga de Coll; Liliana Valverde
64
FICHA CNICA. MANEJO DE FRUTOS Y SEMILLAS, PRODUCCIÓN DE
PLANTINES Y ESTABLECIMIENTO A CAMPO DE ESPECIES NATIVAS
Astronium balansae Engl. (Urunday)
Beatriz Irene Eibl; Cecilia González; Liliana Mattes
66
FICHA TÉCNICA. ÁRBOLES DE MISIONES Aralia warmingiana (Marchal) J. Wen
Alicia Violeta Bohren; Luis Alberto Grance; Héctor Martín Gartland; Guillermo Federico
Küppers; Pablo Andrés Pozskus
68
FICHA TÉCNICA. FRUTOS Y SEMILLAS. Ceiba insignis (Kunth) P. E. Gibbs & Semir
Dora Miranda; Dardo Paredes
72
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
1
INCREMENTO ANUAL DE AREA BASAL DE Prosopis nigra Griseb., Prosopis affinis
Sprengel. Y Acacia caven (Mol.) Molina, EN FUNCION DE LA DENSIDAD ARBOREA Y
LA ESTRUCTURA DE CLASES DIAMETRICAS, EN BOSQUES NATIVOS DE ENTRE
RIOS
ANNUAL INCREASE OF BASAL AREA OF Prosopis nigra Griseb., Prosopis affinis
Sprengel. AND Acacia caven (Mol.) Molina, ACCORDING TO TREE DENSITY AND
DIAMETRIC CLASSES STRUCTURE IN ENTRE RIOS (ARGENTINA) NATIVE
FORESTS
Silvana María José Sione
1
Rafael Alberto Sabattini
1
Silvia Gabriela Ledesma
1
Arturo Fabián Dorsch
2
Fecha de recepción: 22/09/2010
Fecha de aceptación: 10/06/2011
1. Ings. Agrs. Cátedra de Ecología – Facultad de Ciencias Agropecuarias (UNER). Ruta 11 Km. 10.5. Oro Verde,
Entre Ríos. ssione@fca. uner.edu.ar
2.
Ing. Agr. Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (CAFER). San Juan 842. Paraná, Entre Ríos.
SUMMARY
The aims were to evaluate the annual increase of the basal area of Prosopis nigra Griseb., Prosopis affinis
Sprengel and Acacia caven Mol. Molina and their curves of growth depending on the diametric classes and on the
tree density in native forests of Entre Ríos. In Federal (YO), La Paz (LG) and Parana (HA), the annual rate of
arboreal individual growth (g) by species and by diametric class was estimated, and the curves of the mean
diametrical annual growth for every class were obtained. P.nigra showed the major g values, reaching 19,87 and
11,36 cm
2
ind
-1
year
-1
for HA and LG, respectively. In YO very low values were registered for this species
attributable to soil restrictions. The g of P. affinis were of 7,11 cm
2
ind
-1
year
-1
in HA, whereas for the other two sites
they were lower than 0,7 cm
2
ind
-1
year
-1
. The A. caven g values, ranged from 0,21 to 2,80 cm
2
ind
-1
year
-1
. For the
three evaluated species, the curves of mean diametric annual growth depending on the diametric classes
corresponded to polynomial models of the second order
.
Key words: native forest – growth – basal area - Prosopis spp. – A. caven
RESUMEN
Los objetivos fueron evaluar el incremento
anual del área basal de Prosopis nigra Griseb.,
Prosopis affinis Sprengel y Acacia caven (Mol.)
Molina y sus curvas de crecimiento en función de las
clases diamétricas y en relación a la densidad
arbórea, en bosques nativos de Entre Ríos. En tres
sitios (Federal:YO, La Paz:LG y Paraná:HA), se
estimó la tasa anual de crecimiento arbóreo
individual (g) por especie y por clase diamétrica, y se
obtuvieron las curvas de crecimiento diamétrico
anual promedio para cada clase. P.nigra arrojó los
mayores g, alcanzando valores de 19,87 y 11,36
cm
2
arb
-1
año
-1
para HA y LG, respectivamente. En
YO se registraron valores bajos para esta especie,
atribuible a las limitantes edáficas. Los g de P.affinis
fueron de 7,11 cm
2
arb
-1
año
-1
en HA, resultando
inferiores a 0,7cm
2
arb
-1
año
-1
para los otros sitios. Los
g de A.caven oscilaron entre 0,21 y 2,80 cm
2
arb
-1
año
-
1
. Para las tres especies evaluadas, las curvas de
crecimiento diamétrico anual promedio en función de
las clases diamétricas respondieron a modelos
polinomiales de segundo orden.
Palabras clave: bosque nativo – crecimiento – área
basal – Prosopis spp. – A. caven
INTRODUCCION
El área de bosques nativos de Entre Ríos,
correspondientes a la Provincia Fitogeográfica del
Espinal, ha sido modificada debido al cambio de uso
del suelo y a la extracción indiscriminada de sus
principales especies forestales, desencadenando
procesos de degradación de estos ecosistemas
(SABATTINI et al., 2009). A efectos de revertir esta
situación es prioritaria la adopción de medidas
basadas en investigaciones sobre la biología y
productividad de los bosques.
Diversos autores han marcado la
importancia de evaluar el crecimiento del bosque
Sione et al. YVYRARETA 18 (2011) 1-8
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
2
nativo, al constituir una herramienta imprescindible
para encarar una producción sustentable del sistema.
ALVAREZ et al (2006) sostienen que el
conocimiento de los parámetros poblacionales de los
bosques permite evaluar su estado actual e inferir la
capacidad de recuperación del sistema, su evolución
histórica y su estructura futura. Por su parte, la
modelación del crecimiento del leño permite estimar
el momento de máximo crecimiento medio,
información de utilidad para la planificación de una
apropiada renovación del bosque (PERPIÑAL et al.,
1993).
El crecimiento arbóreo es un fenómeno
complejo que responde a diversas variables, siendo
determinantes la biología de la especie, las
fluctuaciones climáticas, el suelo, interacciones de
competencia y disturbios ecológicos (JUAREZ DE
GALINDEZ, 2001).
El crecimiento puede ser estimado a partir
del incremento diametral o de los aumentos del área
basal. Para medir el crecimiento en diámetro se
cuenta con varios instrumentos que difieren en
exactitud, precisión y simplicidad operativa. CLARK
et al. (2000) considera que el uso de bandas
dendrométricas es útil en inventarios forestales en el
que se evalúa una proporción de individuos arbóreos
con diferentes diámetros. Estas bandas se ajustan a la
forma del tronco del árbol y permiten detectar
pequeños cambios de diámetro entre intervalos de
medición (BAKER et al., 2002).
En Argentina aún son escasos los
antecedentes sobre estudios de crecimiento de
especies leñosas nativas, registrándose muy pocos
casos de ensayos sistemáticos realizados en bosques
naturales para cuantificar el crecimiento diametral
(JUAREZ DE GALINDEZ, 2001).
En este trabajo se plantean tres hipótesis: 1)
El incremento anual de área basal varía según la
especie arbórea; 2) El incremento de área basal
individual es mayor en las clases diamétricas
inferiores y 3) A mayor densidad arbórea total del
bosque nativo, los incrementos individuales de área
basal son menores.
Los objetivos fueron evaluar el incremento
anual del área basal de tres especies dominantes del
bosque nativo de Entre Ríos (Prosopis nigra G.,
Prosopis affinis S. y Acacia caven (Mol.) Molina y
sus curvas de crecimiento en función de las clases
diamétricas y en relación con la densidad arbórea.
MATERIALES Y METODOS
Caracterización de los sitios de estudio
El estudio se realizó entre diciembre/1999 y
octubre/2001, en tres sitios de Entre Ríos: 1)
Hasenkamp (HA), Departamento Paraná
(31º25´56´´S–59º46´46´´O); 2) Las Garzas (LG),
Departamento La Paz (31º24´19´´S–59º12´19´´O) y
3) Yeso Oeste (YO), Departamento Federal
(30º45´00´´S–59º15´39´´ O). El bosque de HA ha
sido caracterizado como “monte alto abierto”
(SABATTINI et al., 1999), presentando un estrato
arbóreo de altura superior a los 6 m y una cobertura
menor al 50%. P. affinis constituye la especie
dominante, seguida por P. nigra, A. caven y
Aspidosperma quebracho blanco (quebracho blanco).
En LG el monte es similar al de HA pero con una
mayor densidad arbórea. Los suelos característicos
son Peludertes de la serie Santiago, levemente
planosólicos, con pendientes de 1,5-2,5% (INTA,
1990). El bosque de YO presenta diferencias
fisonómicas respecto a los anteriores, siendo un
“monte bajo abierto” (SABATTINI et al., 1999). P.
affinis es la especie dominante, seguida por P. nigra,
A. caven y A. quebracho blanco. Este sitio presenta
limitantes edáficas, con suelos impermeables, densos
y con encharcamiento, pertenecientes a las series
Colonia Trece (Ocracualfes vérticos), Ramblones
(Peludertes argiacuólicos) y Banderas (Argiudoles
vérticos) (INTA, 1990).
Datos pluviométricos
Para HA y LG, se registró un superávit
hídrico de 124 mm durante el año 2000, en tanto que
el lapso enero-octubre/2001 puede ser considerado
como de escasas precipitaciones, habiéndose
determinado un déficit de 339 mm (Gráfico 1 a). Para
YO, las precipitaciones ocurridas durante el período
de estudio fueron “normales” respecto de las medias
históricas (INTA, 1990), registrándose para el año
2000 un superávit de 80 mm (Gráfico 1b).
a. HA y LG
0
50
100
150
200
250
Precipitaciones (mm)
Pp (mm) Pp media (mm)
b. YO
0
50
100
150
200
250
Precipitaciones (mm)
Pp (mm)
Pp media (mm)
Gráfico 1: Precipitaciones mensuales (1999-2001)
y medias históricas (INTA, 1990).
Graph 1: Monthly rainfalls (1999-2001) and
historical average (INTA, 1990).
Sione et al. YVYRARETA 18 (2011) 1-8
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
3
Diseño del ensayo y variables analizadas
En cada sitio, sobre una superficie de 8 ha
bajo pastoreo rotativo, se delimitaron 10 parcelas de
muestreo permanentes, circulares de 15 m de radio
(706,5 m
2
), dispuestas al azar. En cada parcela se
efectuaron las siguientes estimaciones:
Densidad arbórea
Esta variable se determinó como el
promedio del número de individuos arbóreos por
parcela, expresándose luego en número de individuos
arbóreos por hectárea (arbha
-1
). Para la determinación
de la densidad relativa se consideró la contribución
porcentual de cada especie a la densidad arbórea total
(%).
Estructura del estrato arbóreo por clases
diamétricas
Los individuos arbóreos de las principales
especies (P. nigra, P. affinis y A. caven) registrados
en las parcelas circulares fueron clasificados en
función de sus valores iniciales de diámetro a la
altura del pecho (dap, a una altura promedio de 1,30
m), en 5 clases diamétricas: Clase I (menor a 5 cm de
dap); Clase II (5-15 cm dap); Clase III (15-25 cm
dap); Clase IV (25-35 cm dap) y Clase V (mayor a 35
cm dap). Se caracterizó la estructura del estrato
arbóreo según la participación porcentual de cada
clase diamétrica.
Incremento anual de área basal
En cada parcela se registró e identificó el
total de individuos arbóreos con dap mayores a 4 cm,
siguiendo el criterio de LAMPRECHT (1992). La
variable utilizada para la estimación del crecimiento
arbóreo fue el área basal, inferida a partir de la
determinación del dap. En la totalidad de individuos
arbóreos presentes en las parcelas se colocaron
bandas dendrométricas de aluminio en diciembre/99
y enero/00
(situación inicial del estudio) y se
determinó el dap. Transcurrido aproximadamente un
período de un año, se obtuvo un segundo registro de
dap, estimándose a posteriori los incrementos anuales
de área basal por individuo (g). Esta variable fue
considerada como tasa de crecimiento arbóreo. Para
la confrontación con la bibliografía estos datos se
utilizaron para calcular el área basal en m
2
/ha/año de
cada especie, considerando la densidad relativa de las
mismas.
Se estimó la tasa de crecimiento total del
bosque para cada sitio, a diferentes niveles de
densidad del estrato arbóreo. Este cálculo se realizó a
partir de los valores de g de las tres especies
dominantes en su conjunto. Se obtuvieron las curvas
de crecimiento de las tres especies estudiadas a partir
de los datos de incrementos anuales de dap,
considerando los tres sitios conjuntamente. Dada la
gran variabilidad observada, los datos fueron
agrupados por clase diamétrica para el cálculo del
incremento anual de dap promedio por individuo y el
posterior ajuste de la curva de crecimiento.
Análisis estadístico de los datos
Para cada sitio se procesaron
estadísticamente los datos (INFOSTAT, 2002),
efectuándose comparaciones múltiples de medias
(LSD Fisher al 5%) entre los valores de g entre
especies y a diferentes valores de densidad arbórea.
Para la obtención de las curvas de
crecimiento por especie y por clases diamétricas, se
utilizó el Programa Excel de Windows XP para
determinar el modelo estadístico de mayor ajuste de
acuerdo al valor de R
2
.
RESULTADOS
El monte de YO fue el de menor densidad
total (285 arb/ha), siendo significativamente inferior
respecto al monte de LG (526 arb.ha
-1
). La densidad
en el monte de HA (384 arb.ha
-1
) resultó
estadísticamente similar a YO y LG. En LG y YO
dominaron las especies de Prosopis (P. nigra y P.
affinis), representando más del 71%. A. caven resultó
la tercera especie en importancia, con valores de
densidad relativa que osciló entre 14 y 16%. En HA
se registraron valores de densidades relativas
inferiores al 30% para las tres especies en estudio
(Gráfico 2).
Estructura del estrato arbóreo por clases
diamétricas
En HA se observó la dominancia de las
clases II, III y IV para las tres especies. P. nigra
mostró una distribución homogénea entre las clases
II, III y IV, con densidades relativas entre 29 y 34%.
En HA se observó la dominancia de las
clases II, III y IV para las tres especies. P. nigra
mostró una distribución homogénea entre las clases
II, III y IV, con densidades relativas entre 29 y 34%.
En el ñandubay, los valores de densidad relativa
resultaron próximos al 50% en las clases II y III. A.
caven mostró un comportamiento diferente,
registrándose un 55% de individuos de 25–35 cm
dap, mientras que un 37% correspondió a individuos
de la clase III (Gráfico 3 a).
En LG, el algarrobo negro presentó las
mayores densidades relativas en las clases II y III
(41% y 25% respectivamente). En relación a P.
affinis el 67% de densidad relativa correspondió a la
clase II, mientras que el resto de las clases
contribuyeron con densidades inferiores al 16%. En
A. caven se observó una estructura de clases similar
al ñandubay (Gráfico 3 b).
En YO, P. nigra y P. affinis presentaron
mayor densidad relativa en sus clases II (60-70%) y
III (15-35%). Todos los individuos de A. caven
pertenecieron a la clase II (Gráfico 3 c).
Sione et al. YVYRARETA 18 (2011) 1-8
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
4
21,6%
20,1%
29,7%
28,6%
HA
P. nigra P. affinis A. caven Otras
45,1%
26,6%
16,2%
12,2%
LG
P. nigra P. affinis A. caven Otras
38,2%
40,4%
14,0%
7,4%
YO
P. nigra P. affinis A. caven Otras
Gráfico 2: Densidad relativa por especie (%) en los sitios de estudio.
Graph 2: Relative density of the species (%) at the sites
a. HA
P. nigra P. affinis A. caven
0,00
5,00
10,00
15,00
20,00
25,00
30,00
35,00
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0
10
20
30
40
50
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0
10
20
30
40
50
60
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
b. LG
P. nigra P. affinis A. caven
0,00
10,00
20,00
30,00
40,00
50,00
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0,00
10,00
20,00
30,00
40,00
50,00
60,00
70,00
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0,00
10,00
20,00
30,00
40,00
50,00
60,00
70,00
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
c. YO
P. nigra P. affinis A. caven
0
10
20
30
40
50
60
70
80
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0
10
20
30
40
50
60
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diamétricas
0
20
40
60
80
100
I
II
III
IV
V
Densidad relativa (%)
Clases diatricas
Gráfico 3: Densidad relativa de clases diamétricas por especie en HA (a), LG (b) y YO (c).
Graph 3: Relative density of diametric classes at the species in HA (a), LG (b) y YO (c).
Sione et al. YVYRARETA 18 (2011) 1-8
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
5
Tasas de crecimiento
En HA P. nigra arrojó valores de g
significativamente superiores respecto a P. affinis y
A. caven, alcanzando 19,87 cm
2
/arb/año (Tabla 1).
También en LG, P. nigra fue la especie con mayor g
(11,36 cm
2
/arb/año), superando significativamente a
las otras dos especies, en las que se observaron g
inferiores a 1,6 cm
2
/arb/año (Tabla 1).
En YO se registraron g inferiores a 0,22
cm
2
/arb/año para las tres especies. Sin embargo A.
caven fue la especie de mayor crecimiento, con un g
de 0,21 cm
2
/arb/año, difiriendo significativamente
con las especies de Prosopis (Tabla 1). SABATTINI
et al (2000), en un estudio sobre crecimiento de
Prosopis en Entre Ríos, han reportado también
mayores incrementos de área basal para algarrobo,
respecto al ñandubay.
En el sitio de HA, los valores de g
representaron incrementos de 0,16 m
2
/ha/año para el
algarrobo negro, 0,08 m
2
/ha/año para ñandubay y
0,022 m
2
/ha/año para el espinillo. En LG se
registraron incrementos de área basal del orden de
0,27 m
2
/ha/año para P. nigra, mientras que para las
otras dos especies evaluadas resultaron inferiores a
0,015 m
2
/ha/año. Finalmente en YO se observaron
incrementos de área basal muy bajos, siendo menores
a 1,2.10
-3
m
2
/ha/año para las tres especies.
SABATTINI et al (2000) han determinado en Entre
Ríos, incrementos que oscilan entre 2.10
-4
y 2.10
-3
m
2
/ha/año para algarrobo negro y entre 4.10
-5
y 6.10
-5
m
2
/ha/año en ñandubay.
En Santiago del Estero, para Prosopis alba
(algarrobo blanco) se han determinado incrementos
promedios de 0,8 m
2
/ha/año, habiéndose registrado
incrementos de 0,11 m
2
/ha/año en los individuos más
jóvenes (SENILLANI y NAVALL, 2006).
En HA, los valores de g promedio de las tres
especies dominantes fueron significativamente
superiores en las parcelas de menor densidad arbórea.
Con densidades mayores a 500 arb/ha se registraron g
inferiores a 6,5 cm
2
/arb/año, mientras que en las
parcelas menos densas (menor a 260 arb/ha), los g
superaron los 20 cm
2
/arb/año (Tabla 2 a). En LG, los
mayores valores de g (15,3 cm
2
/arb/año)
correspondieron alas parcelas menos densas (240
arb/ha), superando significativamente al resto. A
densidades mayores a 460 arb/ha, los valores de g
resultaron inferiores a 3,4 cm
2
/arb/año (Tabla 2 b).
En YO no se observaron diferencias significativas
entre los valores de g a diferentes densidades. El
mayor g correspondió a la parcela de 255 arb/ha,
superando significativamente sólo a tres parcelas con
densidades superiores a 268 arb/ha (Tabla 2 c).
Diversos estudios relacionados a prácticas
silviculturales han señalado la influencia de la
densidad arbórea en las tasas de crecimiento de los
individuos. La disminución de la densidad del estrato
arbóreo favorece el incremento de las tasas de
crecimiento del diámetro individual (PIEDRAHITA
CARDONA, 1990; GONZALEZ PEREZ, 1990).
Estos autores han indicado que este efecto depende
de la especie, la edad de los individuos y la calidad
del sitio.
Tabla1: Comparaciones de g entre especies.
Table 1: Comparison of mean g values between species.
HA LG YO
Especie G
(cm
2
/arb/año)
Especie G (cm
2
/arb/año) Especie G
(cm
2
/arb/año)
A. caven 2,80 a P. affinis 0,68 a P. affinis 0,09 a
P. affinis 7,11 a A. caven 1,51 a P. nigra 0,10 a
P. nigra 19,87 b P. nigra 11,36 b A. caven 0,21 b
Letras distintas indican diferencias significativas (p<= 0,05)
Tabla2: Valores medios de g en función de la densidad arbórea.
Table 2: Means g values as a function of the tree density.
Densidad
arb/ha
G
cm
2
/arb/año
Densidad
arb/ha
G
cm
2
/arb/año
Densidad
arb/ha
G
cm
2
/arb/año
509 3,14
a
650 0,45
a
410 0,93
a
538 6,48
a b
990 0,62
a
269 1
a
396 8,52
a b
467 1,20
a
340 1,24
a
382 9,73
a b
622 1,34
a
184 1,28
a b
325 11,89
a b c
566 1,99
a
212 1,81
a b
340 12,86
b c
537 3,39
a
354 2,16
a b
255 22,74
c d
198 5,54
a b
113 2,25
a b
127 27,58
d
255 9,21
b
453 2,46
a b
240 15,3
c
255 4,14
b
Letras distintas indican diferencias significativas (p<= 0,05)
Sione et al. YVYRARETA 18 (2011) 1-8
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
6
En estudios sobre parámetros dasométricos
de P. alba en Santiago del Estero, se ha observado
que a densidades superiores a 800 arb/ha, el
incremento anual de dap en los individuos se ve
afectado por la intensa competencia (SENILLIANI y
NAVALL, 2006). Estos autores citan incrementos
anuales de dap inferiores a 1,5 cm/arb y establecieron
como valor límite para asegurar un aceptable
incremento de dap en esta especie, una densidad de
390 arb/ha.
Curvas de crecimiento diamétrico anual
Las curvas de crecimiento diamétrico anual
promedio de las tres especies, en función de las clases
diamétricas respondieron a modelos polinomiales de
segundo orden, obteniendo en todos los casos valores
de R
2
que oscilaron entre 0,78 y 0,92. P. affinis y A.
caven experimentaron mayores incrementos anuales
de dap en las clases diamétricas intermedias. En el
caso de P. nigra, los mayores incrementos de dap se
registraron en las clases diamétricas inferiores
(Gráfico 4 a-c). Como GIMENEZ et al. (2001) otros
autores que estudiaron el crecimiento del algarrobo
blanco en función de la edad han encontrado que una
función lineal polinómica de segundo grado ajusta
bien la porción sistemática de la variabilidad debida a
la edad biológica. GIMENEZ et al. (2000) cita
también funciones polinómicas para la porción
sistemática del modelo de crecimiento de algarrobo
negro. MEZA et al (2003) estudiaron el incremento
corriente anual de diámetro en bosques de Costa Rica
explicándolos mediante modelos polinomiales de
segundo grado.
Se destaca la gran variabilidad en los datos
de incrementos anuales de dap, hecho ya indicado por
otros autores. ARAUJO et al (2007), observaron en el
Chaco Santiagueño una amplia variación del
crecimiento en dap, entre especies y aún dentro de la
misma especie. La FAO (1980) indica que esta
variación obedece básicamente al efecto combinado
de las fluctuaciones climáticas y los errores
instrumentales, destacando que los sistemas simples
de medición tales como las cintas diamétricas pueden
tener errores del mismo orden que el dato mismo de
incremento a medir.
a. P. nigra b. P. affinis
y = 0,1088x
2
- 0,8273x + 1,852
R² = 0,8839
0
0,2
0,4
0,6
0,8
1
1,2
1,4
0 1 2 3 4 5
Incremento anual promedio (cm/ind)
Clase diatrica (cm)
y = -0,0133x
2
+ 0,081x - 0,0026
R² = 0,917
0
0,02
0,04
0,06
0,08
0,1
0,12
0,14
0 1 2 3 4 5
Incremento anual promedio (cm/ind)
Clase diamétrica
b. A. caven
y = -0,0293x
2
+ 0,1359x - 0,0345
R² = 0,7811
0
0,02
0,04
0,06
0,08
0,1
0,12
0,14
0,16
0 1 2 3 4 5
Incremento anual promedio (cm/ind)
Clases diamétricas
Gráfico 4: Curvas de crecimiento diamétrico anual por especie. Modelos polinomiales
Graph 4: Annual diametric growth curves of species. The polinomial model.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
7
CONCLUSIONES
Se observaron diferencias en los
incrementos de área basal individual entre las
especies evaluadas. P. nigra fue la que registró una
mayor tasa de crecimiento, alcanzando valores de g
de 19,87 y 11,36 cm
2
/arb/año para HA y LG,
respectivamente. En YO se registraron valores muy
bajos de g atribuible a las limitantes edáficas que
caracterizan a este sitio. Los incrementos de área
basal determinados para el ñandubay resultaron del
orden de 7,11 cm
2
/arb/año en HA, mientras que para
los otros dos sitios fueron inferiores a 0,7
cm
2
/arb/año. Las tasas de crecimiento determinadas
en A. caven fueron relativamente bajas, oscilando
entre 0,21 y 2,80 cm
2
/arb/año. Sin embargo en el
monte de YO, esta especie creció a un ritmo
significativamente superior respecto a las especies de
Prosopis.
Para las tres especies estudiadas, las curvas
de crecimiento diamétrico anual promedio en función
de las clases diamétricas respondieron a modelos
polinomiales de segundo orden, obteniendo valores
de R
2
que oscilaron entre 0,78 y 0,92. El modelo en J
obtenido para P. nigra indicó que los mayores
valores de g correspondieron a la menor clase
diamétrica, en tanto que P. affinis y A. caven
evidenciaron en sus clases intermedias los mayores
incrementos de área basal individual.
Se observó la influencia de la densidad
arbórea en el crecimiento arbóreo individual,
determinándose valores de g significativamente
superiores en parcelas de menores densidades.
En los tres montes evaluados, la estructura
de clases diamétricas de las principales especies
arbóreas estuvo caracterizada por una mayor
densidad relativa de las clases intermedias (Clases II
y III), lo que garantizaría a mediano plazo el
repoblamiento natural del bosque nativo.
AGRADECIMIENTOS
Este trabajo fue financiado por el PID
UNER Nº2044-1 Alternativas de manejo
silvopastoril en montes nativos del centro norte de
Entre Ríos”.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
9
ENRAIZAMIENTO DE ESTAQUILLAS DE DIFERENTES DIÁMETRO DE
Citharexylum montevidense (Spreng) Moldenke, ESPECIE FORESTAL NATIVA DE LA
PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
ROOTING OF MINICUTTINGS OF DIFFERENT DIAMETERS OF Citharexylum
montevidense (Spreng) Moldenke, A NATIVE SPECIES OF THE PROVINCE OF
BUENOS AIRES FLORA
Luciano Marcos Roussy
1
Walter Ismae Abedini
2
Fecha de recepción: 08/08/2011
Fecha de aceptación: 06/09/2011
1. Ingeniero Forestal, Becario de Investigación, Centro Experimental de Propagación Vegetativa (C.E.Pro.Ve.).
Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad Nacional de La Plata. Comisión de Investigaciones
Científicas, provincia de Buenos Aires (CIC-PBA). Diagonal 113 Nº 469. La Plata, Buenos Aires, Argentina.
Correo electrónico: ceprove@agro.unlp.edu.ar
2. Magister Scientiae, Ingeniero Forestal, Investigador, Centro Experimental de Propagación Vegetativa
(C.E.Pro.Ve.). Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad Nacional de La Plata. Comisión de
Investigaciones Científicas, provincia de Buenos Aires (CIC-PBA). Diagonal 113 469. La Plata, Buenos Aires,
Argentina. Correo electrónico: ceprove@agro.unlp.edu.ar
SUMMARY
Citharexylum montevidense (Spreng) Moldenke is a native tree species which belongs to the Verbena Family.
This thorny tree is about 8 -12 m tall and grows in the south of Brazil, Paraguay, Uruguay and Argentina.
Citharexylum montevidense is part of the biological diversity of the province of Buenos Aires. This territory has a
high level of anthropogenic pollutants. This jeopardizes the preservation of its biological diversity, therefore, all the
necessary measures will have to be implemented in order to assure the vegetable genetic patrimony in the future.
Traditionally, the propagation of trees has been mainly made with plants of seminal origin. An interesting alternative
is to multiply the selected phenotypes in a vegetative way. The aim of this study was to determine the incidence of
the diameter of the Citharexylum montevidense juvenile cuttings in the rooting ability. In order to do this, an
experiment was made near the end of winter in which thin cuttings (3 to 5 millimeters wide), medium cuttings (5 to
7 millimeters wide), and thick cuttings (7 to 10 millimeters wide) were used. Their sprouting and rooting were
analyzed, as well as the amount of shoots and their length, and the amount of roots and their length. As a result, a
high percentage of survival of medium and thin cuttings was obtained (51.3 % and 48.7 % respectively) and they
could be easily reproduced in an agamic way. Very good results were also obtained with the rooting of live thin and
medium cuttings: 100 % in the first case and 85.7 % in the second case. This study showed that the vegetative
propagation of C. montevidense was possible by using cuttings which are not bigger than 7 mm in diameter and
which come from vegetative material less than one year old.
Key words: Espina de Bañado – vegetative propagation – agamic reproduction – gallery forest
RESUMEN
Citharexylum montevidense (Spreng.)
Moldenke es una especie forestal indígena
perteneciente a la Familia de las Verbenáceas. Es un
árbol espinoso de unos 8 a 12 m. de altura y
originario del sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y
Argentina. C. montevidense forma parte de la
diversidad biológica de la provincia de Buenos Aires,
territorio con un alto grado de antropización. Ello
compromete la conservación de la diversidad
biológica, por lo que habrá que implementar todas las
medidas necesarias para asegurar el patrimonio
genético vegetal para el futuro. Tradicionalmente, la
propagación de árboles se ha realizado
principalmente con plantas de origen seminal. Una
alternativa interesante es multiplicar vegetativamente
los fenotipos selectos. El objetivo de este trabajo fue
determinar la incidencia del diámetro de las
estaquillas juveniles de Citharexylum montevidense
en la capacidad de enraizamiento. Para ello, se realizó
una experimentación hacia fines de invierno donde se
utilizaron estaquillas finas (3 a 5 mm de diámetro),
medianas (5 a 7 mm de diámetro) y gruesas (7-10
mm de diámetro) en las que se analizó la brotación y
enraizamiento, así como también número de brotes y
longitud de los mismos y número de raíces y longitud
de las mismas. Se obtuvo como resultado un
Roussy & Abedini YVYRARETA 18 (2011) 9-15
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
10
porcentaje de supervivencia y brotación en las
estaquillas finas y medianas muy alto, 51,3% y 48,7
% respectivamente, pudiéndose reproducir en forma
agámica con gran facilidad. También se obtuvo
buenos resultados de enraizamiento de las estaquillas
finas y medianas vivas, 100% en el primer caso y
85,7 % en el segundo. Este trabajo demostró la
posibilidad de la propagación vegetativa de C.
montevidense a partir de estaquillas que no superen
los 7 mm de diámetro y que procedan de material
vegetativo menor a un año.
Palabras clave: Espina de Bañado propagación
vegetativa – reproducción agámica – selva en galería
INTRODUCCIÓN
Citharexylum montevidense (Spreng.)
Moldenke nombre vulgar “Espina de Bañado” es una
especie forestal nativa perteneciente a la Familia de
las Verbenáceas. Es un árbol espinoso de unos 8 m de
altura en la selva marginal de Punta Lara (provincia
de Buenos Aires) y en Misiones alcanza los 15 m de
altura. Es originario del sur de Brasil, Paraguay,
Uruguay y Argentina, se la encuentra desde el N. E.
argentino hasta el Río de La Plata (TRONCOSO,
1965, 1974 y 1979) y su distribución se encuentra
asociada a cursos de agua permanentes. La madera de
“Espina de bañado” es fácil de trabajar, pulir y
lustrar, brindando la posibilidad de usos para
carpintería, trabajos de talla, cabos de herramientas,
construcciones a la intemperie, postes rurales, pilotes
y marcos para aberturas (TINTO, 1977).
Citharexylum montevidense forma parte de la
gran diversidad biológica de la provincia de Buenos
Aires, este territorio presenta la porción del país con
la mayor tasa de crecimiento demográfico y con el
mayor potencial agro-industrial. Por lo tanto, el
pronóstico no es favorable en cuanto a la
conservación de la diversidad biológica y habrá que
implementar todas las medidas necesarias y
comprometer a todos los estamentos de la sociedad
para asegurar el patrimonio genético vegetal para el
futuro.
Conviene señalar que el territorio bonaerense
es un ejemplo clásico de área alterada por la
plantación de especies exóticas, que dieron lugar a
que se formaran ecosistemas parcial o totalmente
estables. Bordes de áreas anegadizas o humedales han
sido colonizados por otras especies leñosas
introducidas con fines paisajísticos. Estos neo-
ecosistemas ocupan hoy territorios más amplios que
los ecosistemas nativos. El avance de la frontera
agropecuaria invade constantemente las áreas
prístinas; dicha situación se agrava por el uso
sistemático de agroquímicos y fertilizantes. Como
consecuencia de estas actividades, el banco de
semillas autóctonas del suelo se pierde
irremediablemente (MERENSON, 1992, 1993;
ABEDINI et al., 1997; ABEDINI, 1998).
Así mismo, la deforestación de bosques
nativos para el aprovechamiento de leña con fines
energéticos, el uso de la madera, y la sustitución por
reforestación con especies exóticas de rápido
crecimiento de interés maderable, contribuyen a
disminuir en forma drástica la existencia del
germoplasma nativo.
Se han sancionado leyes provinciales que
condicen con una nueva conciencia mundial respecto
de preservar y conservar el medio ambiente físico y
biológico, por lo que se hace necesario, en primer
lugar, conocer la diversidad biológica existente y en
segundo lugar, implementar las estrategias más
adecuadas para mitigar los daños ocasionados por el
hombre.
Hasta el momento, los estudios sobre plantas
nativas se han concentrado, casi exclusivamente, en
el aspecto sistemático y poblacional (CABRERA,
1976; DASCANIO y RICCI, 1988; LAHITTE y
HURRELL, 1994), lo que genera un importante
desconocimiento respecto del comportamiento
fisiológico. Por ello, en la práctica, deben realizarse
estudios básicos y paralelamente establecerse
métodos de propagación y conservación de los
recursos vegetales nativos (RAMILO Y ABEDINI,
2007).
Tradicionalmente, la propagación de árboles
para forestación o reforestación se ha realizado
principalmente con plantas de origen seminal. Pero
aún cuando estas semillas son producto de
cruzamientos controlados, la población resultante es
heterogénea y el genotipo parental queda alterado en
la descendencia. Por otra parte, las especies nativas
tienen un ciclo de vida muy largo y la fase juvenil se
prolonga durante muchos años. Una alternativa
interesante es multiplicar vegetativamente los
fenotipos selectos.
La posibilidad de utilizar especies nativas para
realizar plantaciones, tanto para fines industriales,
paisajísticos o para la recuperación de áreas
degradadas, depende, de la existencia de programas
de mejoramiento genético que contemplen un uso
industrial, de la disponibilidad de semillas y del
conocimiento de métodos de producción de plántulas
para la recuperación de áreas degradadas y la
construcción de paisajes. En todos los casos, la
dificultad en la obtención de semillas, su baja
producción, calidad y su heterogeneidad en la
germinación, conlleva a la búsqueda de nuevas
técnicas de propagación masiva más eficientes.
En este contexto, es que surge la necesidad de
ajustar técnicas de propagación en vivero de especies
forestales nativas de la flora bonaerense, las cuales no
sólo representan una futura fuente de ingresos para la
región, sino que también proporcionan beneficios
socio-culturales, estéticos y ecológicos.
Hay que considerar que la aptitud para formar
nuevos individuos, depende en gran medida de la
especie e incluso del genotipo, de la edad de la planta
donante, de la región de la planta de donde se tome el
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
11
material para propagar y de las variaciones
estacionales, entre otras. (FRANCLET et al., 1987;
LO, 1997). La edad de la planta o más concretamente
el grado de madurez, es el factor limitante para la
propagación vegetativa en las especies donde cuesta
inducir raíces adventicias (DURZAN, 1984;
BOULAY, 1985; PIERIK et al., 1997). Esto supone
un gran obstáculo para la propagación masiva de
fenotipos seleccionados, puesto que las características
deseables normalmente no se expresan hasta que la
planta ha alcanzado su madurez (HARTMANN et al.,
2002).
El éxito de la propagación vegetativa de
muchas especies leñosas está estrechamente ligado al
uso del material vegetal juvenil, hasta el punto de que
en algunas de ellas la propagación no es posible una
vez que el material se encuentra en su fase adulta.
Teniendo en cuenta que la evaluación de las
características forestales de un individuo sólo podrá
ser observada cuando éste haya entrado en
producción o haya alcanzado la fase adulta, lo que
supone un gran obstáculo para la propagación masiva
de fenotipos seleccionados (HARTMANN Y
KESTER, 1998), coincidiendo con el estado en el que
la propagación vegetativa se ve limitada.
Por lo tanto, la propagación vegetativa por
estaquillado de brotes del año de árboles adultos,
podría ser una alternativa para perpetuar clones con
características sobresalientes, para el mantenimiento
de germoplasma o para mantener la variabilidad
genética de expresada en distintos fenotipos.
Citharexylum montevidense (Espina de
bañado) pertenece a un gran grupo de árboles de los
que no hay suficiente información de cómo
responden a las técnicas de propagación asexual.
El objetivo de este trabajo fue determinar la
incidencia del diámetro de las estaquillas juveniles de
Citharexylum montevidense (Espina de bañado) en la
capacidad de enraizamiento
MATERIALES Y MÉTODOS
Material Vegetal
La recolección de los brotes juveniles del año
de 1 m de longitud y 3-15 mm de diámetro de
Citharexylum montevidense se realizó a fines del
invierno del año de 2010 de árboles de más de 20
años que crecen naturalmente en la Estación Forestal
Parque Pereyra Iraola de la Provincia de Buenos
Aires (Ministerio de Asuntos Agrarios.). Los árboles
seleccionados presentaron características destacables
de fuste recto, copa frondosa y buen estado sanitario,
a los que se les realizó una poda de ramas el año
anterior (2009) para la obtención de los brotes
juveniles.
Los brotes con crecimiento ortótropo (vertical)
fueron separados de la planta madre y se eliminaron
todas las hojas para disminuir la tasa de transpiración
y de cada brote se obtuvieron estaquillas de 100 mm
de longitud con diámetros mayores a 3 mm y
menores a 15 mm.
Tratamiento de las estaquillas
Se clasificaron las estaquillas por su diámetro
de la siguiente manera, finas: 3- 5 mm, medianas: 5-7
mm y gruesas: 7-10 mm.
Para evitar la aparición de hongos, se realizó
la inmersión de la base (zona proximal) de las
estaquillas en 1gr. L
-1
de Benomyl durante 24 horas y
en oscuridad, con el fin de evitar la deshidratación del
material y frenar el proceso de formación de
compuestos fenólicos que provocan la oxidación del
material, disminuyendo su capacidad de
enraizamiento.
Condiciones de cultivo
Los experimentos se realizaron bajo
condiciones ambientales controladas dentro de un
invernadero, con 25ºC +/- 2ºC de temperatura media.
Las estaquillas fueron colocadas, manteniendo su
polaridad, en una mezcla de sustratos compuesto con
25% de perlita y 75% de tierra negra y como
contenedor se utilizaron bandejas con tubetes
plásticos de 100 cm³ de capacidad. Las bandejas se
ubicaron sobre una mesada, con cama caliente, para
lograr una temperatura del sustrato cercana a los
22°C +/- 2°C, con el fin de favorecer el
enraizamiento (ver figura 1).
Figura 1: Estaquillas gruesas en bandejas de
tubetes plásticos de 100 cm³.
Picture 1: Thick cuttings on trays of 100 cm
3
plastic tubes.
A los 45 días (ver figura 2), las estaquillas
fueron retiradas de los tubetes y colocadas en la
misma posición, en un sustrato compuesto por 35%
de perlita y un 65% de tierra negra, contenido en
bandejas de plástico de 60 cm x 40 cm x 30 cm, con
orificios de drenaje en los extremos inferiores, estos
contenedores fueron colocados sobre mesadas dentro
del invernadero y en las mismas condiciones
descriptas.
Antes de establecer los diferentes
experimentos, los sustratos utilizados fueron
esterilizados con lavandina ® comercial que contiene
55 g de Cloro activo por Litro. Se mantuvo la
humedad del sustrato mediante riegos frecuentes. Se
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realizaron pulverizaciones cada 15 días con 1,5 g L
-1
de Kaptan ® para prevenir la aparición de hongos.
Figura 2: Estado general del ensayo a los 45 días.
Picture 2: Test conditions after 45 days.
A los 110 días de comenzado los
experimentos, se evaluó la capacidad de
supervivencia, de enraizamiento y de brotación de las
estaquillas. Se determinó la cantidad de estaquillas
muertas y en las restantes, se registró, según los
distintos diámetros de las estaquillas (finas, medias y
gruesas), el mero y longitud de los brotes, el
número y longitud de las raíces y la presencia de
callos.
Diseño y análisis del experimento
Se realizó un experimento simple con un
diseño completamente aleatorizado. Los tratamientos
fueron tres: estaquillas finas (3 a 5 mm de diámetro
en la base), estaquillas medianas (5 a 7 mm de
diámetro en la base) y estaquillas gruesas (7 a 10 mm
de diámetro en la base), con 115 repeticiones cada
uno.
Para la realización de todos los análisis
estadísticos se utilizó el programa estadístico Infostat
(DI RIENZO et al., 1998). Se realizó una descripción
estadística y un posterior análisis de la varianza para
evaluar la existencia de diferencias significativas
entre las medias de las variables de los distintos
tratamientos. Se utilizó la prueba de f con un α =
5%. En caso de existir diferencias estadísticamente
significativas se utilizó la Prueba de Comparaciones
Múltiples de Tuckey (STEEL Y TORRIE, 1992)
para evaluar las diferencias entre medias de los
tratamientos.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Análisis de supervivencia de las estaquillas:
En todos los casos se observó el crecimiento
de los brotes axilares en todas las estaquillas. La
brotación fue marcadamente superior en las
estaquillas finas y medianas con respecto a las
estaquillas gruesas; evidenciándose diferencias
estadísticamente significativas (Razón-F: 15,49; P-
valor: 0,000). Mientras que en las primeras se
observó una brotación del 51,3% y 48,7%
respectivamente, en las estaquillas gruesas se observó
una brotación del 17,5% (ver gráfico I)
Gráfico I: Porcentaje de estaquillas finas,
medianas y gruesas brotadas.
Graphic I: Percentage of thin, medium and thick
sprouted cuttings.
Análisis del número y crecimiento en longitud de
brotes por estaquillas
El número de brotes tuvo diferencias
significativas entre los diferentes tratamientos con
una Razón-F de 13,69 y un P-valor de 0,000 (ver
tabla 1). Al realizar la comparación de medias
mediante un test de comparaciones múltiples de
Tuckey, se observó que el número de brotes de las
estaquillas finas (ver figura 3) no tuvo diferencias
estadísticamente significativas con el número de
brotes de las estaquillas medianas.
Tabla 1: Análisis del mero de brotes por tipo de
estaquillas.
Table 1: Analysis of the amount of shoots for each
type of cutting.
N Promedio Comparación de
medias (Tuckey)
Estaquillas
Finas
115
0,9826 b
Estaquillas
Medianas
115
0,9652 b
Estaquillas
Gruesas
115
0,3375 a
Razón-F: 13,69. P-valor: 0,0000. N: mero de
casos.
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Figura 3: Brotes y raíces de una estaquilla fina,
mediana y gruesa respectivamente.
Picture 3: Shoots and roots from thin, medium
and thick cutting.
Sin embargo, cuando se contrastó las medias
de las estaquillas finas y medianas con la media del
número de brotes de las estaquillas gruesas se
observó una diferencia estadísticamente significativa.
En resumen, el mero de brotes fue mayor en el
caso de las estaquillas finas y medianas con respecto
al número de brotes observados en las estaquillas
gruesas (ver tabla 1).
En el caso del promedio de la longitud de los
brotes se observó diferencias estadísticamente
significativas entre los distintos tratamientos, con una
Razón-F de 7,93 y un P-valor de 0,0006 (ver tabla 2).
Mediante el test de comparaciones múltiples de
Tuckey se observó como resultado que las estaquillas
medianas tuvieron un mayor crecimiento en
promedio de longitud de los brotes en relación al
crecimiento promedio de la longitud de brote de las
estaquillas finas y gruesas (ver tabla 2)
Tabla 2: Análisis del promedio de crecimiento de
la longitud de brotes por tipo de estaquillas.
Table 2: Average growth analysis of the length of
shoots for each type of cutting.
N Promedio
(mm)
Comparación
de medias
(Tuckey)
Estaquillas
Medianas
56 66,46 b
Estaquillas Finas 59 43,85 a
Estaquillas Gruesas 20 48,56 a
Razón-F: 7,93. P-valor: 0,0006. N:mero de casos.
Análisis de enraizamiento de las estaquillas:
En todos los casos de estaquillas vivas (con
brotación) se observó el enraizamiento de las mismas.
El enraizamiento de las estaquillas vivas fue
marcadamente superior en las estaquillas finas y
medianas con respecto a las estaquillas gruesas,
evidenciándose diferencias estadísticamente
significativas (Razón-F: 13,98; P-valor: 0,000).
Mientras que en las primeras se observó un
enraizamiento del 100% y 85,7% respectivamente, en
las estaquillas gruesas se observó un enraizamiento
del 56,3% (ver gráfico 2)
Gráfico 2: Porcentaje de estaquillas finas,
medianas y gruesas brotadas.
Graphic 2: Percentage of thin, medium and thick
rootting cuttings.
Análisis del número y crecimiento en longitud de
raíces por estaquillas
La variable número de raíces tuvo un
comportamiento similar al observado en la variable
número de brotes. En este sentido, se observaron
diferencias significativas entre los diferentes
tratamientos con una Razón-F de 14,84 y un P-valor
de 0,0000 (ver Tabla 3). También se obtuvo en el test
de comparaciones múltiples de Tuckey que el número
de raíces de las estaquillas finas no tuvo diferencias
estadísticamente significativas con el número de
raíces de las estaquillas medianas.
Tabla 3: Análisis del mero de raíces por tipo de
estaquillas.
Table 3: Analysis of the amount of roots for each
type of cutting
N Promedio
Comparación
de medias
(Tuckey)
Estaquillas
Finas
115 2,9478 b
Estaquillas
Medianas
115 2,8173 b
Estaquillas
Gruesas
115 0,4125 a
Razón-F: 14,84. P-valor: 0,0000. N: mero de
casos.
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En cambio, la media del número de raíces de
las estaquillas gruesas tuvo una diferencia
estadísticamente significativa con respecto a la media
de la misma variable en las estaquillas finas y
medianas. En resumen, el número de raíces fue
mayor en el caso de las estaquillas finas y medianas
con respecto al número de raíces observadas en las
estaquillas gruesas (ver tabla 3).
En referencia al promedio de crecimiento de
la longitud de las raíces se observó diferencias
estadísticamente significativas entre los distintos
tratamientos, con una Razón-F de 5,67 y un P-valor
de 0,0045 (ver tabla 4). Sin embargo, el
comportamiento no fue similar al promedio de
crecimiento en longitud de brotes. En el test de
comparaciones múltiples de Tuckey se tuvo como
resultado que las estaquillas finas tuvieron un mayor
crecimiento en longitud de raíz si se las contrasta con
el promedio del crecimiento de la longitud de raíz de
las estaquillas medianas y gruesas (ver tabla 4)
Tabla 4: Análisis del promedio de la longitud de
raíces por tipo de estaquillas.
Table 4: Average length analysis of the roots for
each type of cutting.
N Promedio
(mm)
Comparación de
medias (Tuckey)
Estaquillas
Finas
56 84,20 b
Estaquillas
Medianas
53 62,78 a
Estaquillas
Gruesas
13 49,67 a
Razón-F: 5,67. P-valor: 0,0045. N:mero de casos.
Las estaquillas de Citharexylum montevidense
(Spreng.) Moldenke “Espina de bañado” tuvieron un
comportamiento diferencial en la supervivencia,
brotación y enraizamiento según el diámetro de la
misma.
De esta manera, las estaquillas gruesas
tuvieron un porcentaje de supervivencia
significativamente menor que las estaquillas
medianas y finas. El porcentaje de supervivencia en
las estaquillas medianas y finas fue muy alto
pudiéndose reproducir en forma agámica con
resultados del 51 %.
En el análisis de la brotación se observó un
mayor número de brotes en las estaquillas finas y
medianas. Con respecto al promedio de la longitud de
los brotes, sólo las estaquillas medianas tuvieron
crecimientos superiores
En lo referido al número de raíces, se obser
el mismo comportamiento que en el mero de
brotes, observándose un mayor número de raíces en
las estaquillas finas y medianas con respecto a las
estaquillas gruesas. En lo referido al promedio de la
longitud de raíces, sólo las estaquillas finas tuvieron
crecimientos superiores.
Según PINCIROLI (2010) se puede tomar a
Citharexylum montevidense como una especie que
genera raíces adventicias con aplicación de
reguladores de crecimiento y sin aplicación. Sin
embargo, en los ensayos llevados a cabo en dicho
trabajo se obtuvo no más del 10 % de estaquillas
vivas, sin observarse diferencias significativas entre
los tratamientos con y sin reguladores de crecimiento.
En contraste con la experimentación llevada a cabo
en el presente trabajo, se demuestra que el grosor de
la estaquilla tiene un grado de influencia mayor en el
enraizamiento que el tratamiento con reguladores. De
esta manera, con estaquillas finas y medianas se
superó ampliamente el porcentaje de estaquillas vivas
(51 %) con respecto al logrado por PINCIROLI
(2010) con distintas concentraciones de reguladores
de crecimiento.
En resumen, se pudo observar que las
estaquillas finas fueron las que tuvieron mejor
comportamiento a la reproducción agámica,
pudiéndose registrar un alto grado de brotación (51,3
%) y enraizamiento (100% de las estaquillas
brotadas).
Las estaquillas medianas tuvieron un
comportamiento similar al de las estaquillas finas, por
lo que es recomendable también su uso para la
reproducción agámica. Sin embargo, las estaquillas
medianas tuvieron raíces de menor longitud que las
estaquillas finas, lo que supone un menor arraigo
posterior.
Las estaquillas que tuvieron peor
comportamiento fueron las estaquillas gruesas,
detectándose bajo nivel de supervivencia, brotación y
enraizamiento en comparación con el resto de los
tratamientos evaluados.
CONCLUSIONES
Los resultados presentados en este trabajo
demuestran la posibilidad de la propagación
vegetativa de Citharexylum montevidense a partir de
estaquillas que no superen los 7 mm de diámetro y
que procedan de material de edades no mayores a un
año, es muy recomendable ya que se obtienen buenos
porcentajes de enraizamiento (100% de las estaquillas
brotadas) y plantas con un crecimiento raíz/parte
aérea equilibrado.
En todos los casos se tuvo éxito en la
propagación mediante estaquillas pudiendo de esta
forma ser usado como método de conservación de
germoplasma ex–situ de especies nativas.
La propagación mediante estaquillas de C.
montevidense hacia finales del invierno es
considerada una alternativa viable para la
reproducción agámica de la especie.
Finalmente, no se considera necesario el uso
de reguladores del crecimiento para el logro de
porcentajes aceptables de enraizamiento en la especie
estudiada.
Roussy & Abedini YVYRARETA 18 (2011) 9-15
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
16
ESTUDIO DE LAS PROPIEDADES FÍSICAS DE TRES ESPECIES RECONOCIDAS
COMERCIALMENTE BAJO EL NOMBRE DE CEBIL
STUDY OF PHYSICAL PROPERTIES IN THREE SPECIES COMMERCIALLY KNOWN
AS CEBIL
María Mercedes Refort
1
Eleana María Spavento
2,4
Gabriel Darío Keil
3,4
Fecha de recepción: 30/05/2011
Fecha de aceptación: 19/09/2011
1. Ingeniera Forestal, profesional independiente. mmrefort@gmail.com
2.Ingeniera Forestal, Jefe de Trabajos Prácticos Ordinaria - Auxiliar diplomada Ordinaria.
eleanaspavento@yahoo.com.ar
3. Ingeniero Forestal M. Sc. Profesor Adjunto Ordinario. gabrieldkeil@yahoo.com.ar
4.
Cursos de Xilotecnología e Industrias de Transformación Mecánica. Departamento de Ingeniería Agrícola y
Forestal; Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, UNLP.
SUMMARY
Woods commercially known under the generic name of Cebil, although they do not have a technological
characteristic that allows to differentiate them, they have a high demand in the national and international markets.
The objective of this study was to characterize Horco cebil, Cebil moro and Cebil Colorado´s sapwood and
heartwood, by means of their physical properties. Moisture content, apparent, anhydrous and normal densities
(12%MC) and dimensional changes were determined. Sapwood and heartwood were heavy in all the cases, except in
the Cebil moro´s heartwood, that was very heavy. The Cebil colorado´s heartwood was very unstable, Cebil moro´s
was unstable, and Horco cebil´s was very stable. Sapwood was unstable in Cebil Colorado, moderately stable in
Cebil moro and stable in Horco cebil. The differences found in the physical parameters should be considered in
processing and using the wood of these species.
Key words
: Horco cebil, Cebil moro, Cebil colorado, Sapwood, heartwood
RESUMEN
Las maderas conocidas bajo el nombre
genérico de Cebil, si bien no cuentan con una
caracterización tecnológica que permita
diferenciarlas, presentan alta demanda en el mercado
nacional e internacional. El objetivo fue caracterizar
la albura y el duramen de Horco cebil, Cebil moro y
Cebil colorado, mediante sus propiedades físicas. Se
determinaron contenido de humedad, densidad
aparente anhidra y normal (al 12% CH) y cambios
dimensionales. La albura y el duramen resultaron
pesados en todos los casos, excepto en el duramen de
Cebil moro, el cual fue muy pesado. El duramen de
Cebil colorado fue muy inestable, el de Cebil moro
inestable y el de Horco cebil muy estable. Con
respecto a la albura esta fue inestable en Cebil
colorado, moderadamente estable en Cebil moro y
estable Horco cebil. Las diferencias halladas en los
parámetros físicos, deberían ser consideradas en el
procesamiento y uso de la madera de estas especies.
Palabras claves: Horco cebil, Cebil moro, Cebil
colorado, albura, duramen.
INTRODUCCIÓN
Actualmente Argentina cuenta con
aproximadamente 31 millones de hectáreas de
bosques nativos de las cuales 4 millones se
encuentran en la región forestal Selva Tucumano
Boliviana o “Yungas”, la cual se extiende desde el
límite con Bolivia hasta la provincia de Catamarca,
constituyendo una franja estrecha y discontinua sobre
la ladera este de la Cordillera Oriental y las Sierras
Subandinas, las cuales abarcan las provincias de
Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca (SAyDS, 2007).
En dicha región, se reconocen tres
subregiones: la Selva Pedemontana, entre los 350 y
800 m.s.n.m., actualmente transformada, en su mayor
parte, en áreas de agricultura intensiva; la Selva
Montana, entre los 800 y 1300 m.s.n.m., donde la
principal actividad es la explotación forestal y la
ganadería invernal; y el Bosque Montano, entre los
1300 y 1800 m.s.n.m., el cual se encuentra en un
proceso de transformación a pastizales debido a la
actividad ganadera (BROWN, 2009; SAYDS, 2007).
En la Selva Pedemontana las principales
especies arbóreas que se encuentran son: Petiribí
Cordia trichotoma”, Nogal Juglans australis,
Refort et al. YVYRARETA 18 (2011) 16-22
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Palo blanco Calycophyllum multiflorum”, Guayaibí
Patagonula americana”, (SAyDS, 2007), como así
también las especies de cebil: Cebil colorado
(Anadenanthera colubrina (Vell.) Brenan var. cebil
(Griseb.) Altschul, Horco cebil (Parapiptadenia
excelsa (Griseb.) Burkart) y Cebil moro (Piptadenia
aff. macrocarpa Burkart) (TORTORELLI, 2009).
Dichas especies son utilizadas para la producción de
madera aserrada, extracción de tanino, elaboración de
compensados, pisos de madera, chapas, leña y carbón
vegetal
(SALUSSO, 2008).
La madera comercialmente conocida como
cebil, presenta alta demanda tanto en el mercado
nacional para su uso en la construcción, como así
también en el mercado internacional. En este sentido,
ha ingresado al mercado maderero de China
reemplazando a maderas nativas provenientes de
Brasil y de Estados Unidos para su uso en parquet y
decking (ORTIZ, 2007). La razón principal por la
cual estas maderas se comercializan bajo el nombre
genérico de cebil, se debe a la falta de una
caracterización tecnológica que permita su
diferenciación.
De acuerdo con esto es necesario brindar
información de estas especies forestales nativas tanto
sobre crecimiento, fenología, germinación, como así
también sobre sus propiedades físico-mecánicas, con
el propósito de diferenciarlas en el mercado de
acuerdo a las aptitudes que presentan cada una de
ellas (TERÁN Y ROSA, ca 2000).
Las propiedades físicas son aquellas que
determinan su comportamiento ante los factores que
intervienen en el medio ambiente natural sin que éste
actúe química ni mecánicamente en su estructura
interna. Dentro de ellas, la densidad aparente es muy
importante ya que de ella dependen la mayoría de sus
características físicas y mecánicas. Asimismo, las
variaciones de volumen, son consideradas
propiedades físicas importantes debido a que pueden
limitar el uso de algunas maderas (RIVERO
MORENO, 2004; CORONEL, 1994).
Como hipótesis de trabajo se consideró que
la madera denominada en el mercado bajo el nombre
genérico de cebil, posee diferencias en sus
propiedades físicas, entre especies y entre albura y
duramen dentro de la misma especie.
El objetivo de este trabajo fue caracterizar la
albura y el duramen de Horco cebil, Cebil moro y
Cebil colorado, mediante el estudio de sus
propiedades físicas.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se trabajó con madera de Cebil colorado,
Horco cebil y Cebil moro, proveniente de la Finca
Pintascayo (rodal norte 22°43´44´´LS; 64°33´25´´LO
y rodal sur 22°51´17´´LS; 64°35´43´´LO; Fuente:
Google Earth) ubicada en la región de las Yungas,
noroeste de la ciudad de Orán, provincia de Salta.
El material apeado fue identificado y
rotulado en el lugar de origen por el personal del
campo antes de ser aserrado y enviado a la ciudad de
La Plata, provincia de Buenos Aires para su estudio.
El mismo fue recepcionado en la cátedra de
Xilotecnología, Facultad de Ciencias Agrarias y
Forestales, Universidad Nacional de La Plata, en
forma de listones de madera (25 de duramen y 25 de
albura por especie).
Dicho material fue testeado periódicamente
en su contenido de humedad, hasta la humedad de
equilibrio higroscópico (HEH), empleando
higrómetro electrónico (GANN, Hydromette HT 85).
Una vez alcanzada dicha HEH, el material fue
procesado en carpintería para la obtención de
probetas dimensionadas según normas IRAM (Tabla
1), acondicionadas, clasificadas e identificadas.
Tabla 1. Normas, número de repeticiones y dimensiones de las probetas
Table 1. Standards, repetitions and dimensions of the specimen
Ensayo Norma
Número de probetas
Dimensión
(mm)
Horco
cebil
Cebil
moro
Cebil
colorado
Albura Duramen Albura Duramen Albura Duramen
Contenido
de humedad
IRAM
9532
30 30 30 30 30 30 20 x 20 x 20
Densidades
aparentes
IRAM
9544
30 30 30 30 30 30 20 x 20 x 20
Cambios
dimensionales
IRAM
9543
30 30 30 30 30 30 20 x 20 x 50
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Contenido de humedad
El contenido de humedad (CH) se define
como la cantidad de agua que tiene la madera con
respecto a su masa anhidra (CORONEL, 1994).
Densidades aparentes
La densidad aparente anhidra (Do) se
expresa como la relación entre el peso de la muestra
anhidra y el volumen de dicha muestra en iguales
condiciones de humedad (CORONEL, 1994).
La densidad aparente normal (Dn) se define
como la relación entre el peso de la muestra seca al
aire y el volumen de la misma en iguales condiciones
de humedad. Esta humedad debe corresponder a la
humedad de equilibrio higroscópico del 12%
(CORONEL, 1994).
La Dn se corrigió para llevar todas las
determinaciones al 12% del CH, mediante la
siguiente ecuación (UNE 56-531, 77):
3
12%
(1 - v) x (CH - 12)
100
Donde:
Dn
12%
: densidad aparente normal al 12% de CH, en
Kg/m
3
.
v: coeficiente de contracción volumétrica de la
madera, determinado de acuerdo con la norma UNE
56-533-77.
Para la determinación de v, se empleó la siguiente
ecuación:
Vh - Vo
v = x 100
Vo x CH
Donde:
Vh = volumen de la probeta a la humedad h, en cm
3
Vo = volumen de la probeta anhidra, en cm
3
CH = contenido de humedad, en %
Cambios dimensionales
Los cambios dimensionales, hacen
referencia a las variaciones en las dimensiones de una
pieza de madera cuando se manifiesta una variación
en el contenido de humedad, por procesos de
adsorción y desorción de agua entre el estado anhidro
y el punto de saturación de las fibras (PSF)
(CORONEL, 1994).
El PSF es un estado de saturación en el que
no hay presencia de agua libre, encontrándose solo
agua saturando las paredes celulares (CORONEL,
1994).
La contracción normal (Cn) se define como
la reducción de las dimensiones de una pieza de
madera causada por la disminución del contenido de
humedad a partir del PSF. Del mismo modo, la
contracción normal máxima (Cnmáx) es la producida
entre el PSF y el 0% del contenido de humedad.
El coeficiente de contracción (v) expresa
cuanto contrae una madera cuando pierde 1% en su
contenido de humedad, se determina en los sentidos
radial y tangencial.
El coeficiente de anisotropía (T/R) es un
indicador de la estabilidad de la madera. Su
determinación se realiza mediante el cociente entre la
contracción normal tangencial máxima y la
contracción normal radial máxima (CORONEL,
1994).
Los rangos clasificatorios utilizados fueron
los citados por CORONEL (1994) y RIVERO
MORENO (2004). Los mismos son indicados en la
Tabla 2.
Tabla 2. Rangos clasificatorios de los parámetros físicos determinados
Table 2. Qualifier ranges of physical parameters determined
Parámetros Valores del rango Clasificación
Dn (Kg/m
3
) 760-1000
Maderas pesadas
Do (Kg/m
3
) 710-860
Dn (Kg/m
3
) > 1000
Maderas muy pesadas
Do (Kg/m
3
) > 860
T/R
<1,50 Madera muy estable
1,50-2,00 Madera estable
2,01-2,50 Madera moderadamente estable
2,51-3,00 Madera inestable
>3,00 Madera muy inestable
CnmáxRd 1,50-7,00% Valores normales
CnmáxTg 3,60-15,00% Valores normales
PSF
< 25% Valores bajos
25-35% Valores normales
>35% Valores altos
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Al conjunto de datos obtenidos para cada
variable se le calculo la media y el coeficiente de
variación (CV). Los datos fueron estudiados a partir
del análisis de la varianza y ante diferencias
significativas se aplicó el test de comparación de
medias de Tukey (p0,05).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la Tabla 3 se muestran los valores de
contenido de humedad y densidades aparentes,
diferenciando a las especies en albura y duramen.
Horco cebil albura y duramen: según los
resultados observados en la Tabla 3 se hallaron
diferencias significativas para la densidad normal,
siendo significativamente superior el valor hallado en
madera de duramen. La Do no presentó diferencias
significativas. Asimismo, la albura de esta especie
resultó pesada (RIVERO MORENO, 2004).
Cebil moro albura y duramen: se hallaron
diferencias significativas para ambas densidades,
siendo estadísticamente superior el valor hallado en
el duramen, el cual resultó muy pesado; su albura
resultó pesada (RIVERO MORENO, 2004).
Cebil colorado albura y duramen: se
hallaron diferencias significativas para el valor de
densidad, siendo estadísticamente superior el valor
hallado en el duramen, indicando que es una madera
pesada (RIVERO MORENO, 2004).
En la Tabla 4 se muestran los valores de
contenido de humedad y densidades aparentes,
comparando los valores de duramen y de albura para
las tres especies.
Durámenes: se hallaron diferencias
significativas para los valores de Dn y de Do. De
acuerdo con los valores obtenidos, el duramen de
Horco cebil y el de Cebil colorado resultó pesado,
mientras que el duramen del Cebil moro resultó muy
pesado (RIVERO MORENO, 2004).
Tabla 3. Media y coeficiente de variación (entre paréntesis) del contenido de humedad (CH) y de la densidad
aparente anhidra (Do) y normal (Dn). Diferencia entre albura y duramen de cada especie
Table 3. Average and variation coefficient (in parentheses) of moisture content and anhydrous (Do) and
normal (Dn) apparent density. Difference between sapwood and heartwood of each species
Especie CH (%)
Do (Kg/m
3
)
Dn (Kg/m
3
) al 12% CH
Horco cebil duramen 15,12 a (5) 818 a (4) 867 a (4)
Horco cebil albura 17,46 b (4) 779 a (6) 823 b (5)
Cebil moro duramen 16,72 a (4) 941 a (4) 996 a (4)
Cebil moro albura 15,31 b (5) 784 b (6) 829 b (6)
Cebil colorado duramen 14,67 a (3) 845 a (1) 891 a (1)
Cebil colorado albura 15,35 b (4) 753 b (20) 792 b (18)
* Letras diferentes denotan diferencias estadísticamente significativas con el test de Tukey (p < 0,05).
Tabla 4.Media y coeficiente de variación (entre paréntesis) del contenido de humedad (CH) y de la densidad
aparente anhidra (Do) y normal (Dn). Diferencia de alburas y durámenes entre especies
Table 4. Average and variation coefficient (in parentheses) of moisture content and anhydrous (Do) and
normal (Dn) apparent density. Sapwood and hardwoods difference between species
Especie CH (%) Do (Kg/m
3
) Dn (Kg/m
3
) al 12% CH
Horco cebil duramen 15,12 a (5) 818 a (4) 867 a (4)
Cebil moro duramen 16,72 b (4) 941 b (4) 996 b (4)
Cebil colorado duramen 14,67 c (3) 845 c (1) 891 c (1)
Horco cebil albura 17,46 a (4) 779 a (6) 823 a (5)
Cebil moro albura 15,31 b (5) 784 a (6) 829 a (6)
Cebil colorado albura 15,35 b (4) 753 a (20) 792 a (18)
* Letras diferentes denotan diferencias estadísticamente significativas con el test de Tukey (p < 0,05).
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Alburas: no se hallaron diferencias
significativas entre los valores de densidad hallados
indicando que las alburas de las tres especies
resultaron pesadas (RIVERO MORENO, 2004).
En la Tabla 5 se muestran los parámetros de
los cambios dimensionales diferenciando albura y
duramen dentro de cada especie.
Horco cebil albura y duramen: si bien se
encontraron diferencias significativas entre albura y
duramen para los valores de Cnmáxtg y de Cnmáxrd,
ambos se correspondieron con valores medios y con
valores bajos, respectivamente. Los v obtenidos en
sentido radial y tangencial, a excepción del vtg del
Horco cebil, fueron significativamente diferentes para
las alburas y durámenes de las tres especies. El PSF
de ambas especies no se diferenció estadísticamente,
siendo en ambos casos bajo. De acuerdo con el T/R
obtenido, el duramen fue significativamente superior
y muy estable con respecto a la albura, la cual resultó
estable (RIVERO MORENO, 2004).
Cebil moro albura y duramen: los valores
de Cnmáxtg no presentaron diferencias significativas,
encontrándose en valores intermedios del rango
clasificatorio, mientras que los valores de Cnmáxrd
fueron significativamente diferentes aunque, en
ambos casos, se correspondieron con los valores
cercanos al límite inferior del rango clasificatorio. El
v rd y tg en la albura fue significativamente superior
que el v determinado en el duramen. Los valores de
PSF determinados fueron estadísticamente diferentes,
siendo un valor normal el que presentó el duramen y
un valor bajo el obtenido en la albura. De acuerdo
con los valores de T/R hallados el duramen fue
inestable y la albura moderadamente estable
(RIVERO MORENO, 2004).
Cebil colorado albura y duramen: los
valores de Cnmáxtg y de Cnmáxrd se diferenciaron
significativamente, siendo inferior, en ambos casos,
en la albura. En este sentido, la Cnmáxtg en el
duramen se halló cercana al límite superior del rango
y la Cnmáxtg en la albura se ubicó en valores medios
del rango. La Cnmáxrd, en ambos casos, se halló
cercana al límite inferior del rango de clasificación.
Los valores de PSF hallados fueron diferentes
estadísticamente, correspondiendose con un valor
normal en el duramen y un valor bajo en la albura. De
acuerdo al valor de T/R la albura fue inestable y el
duramen muy inestable (RIVERO MORENO, 2004).
En la Tabla 6 se muestran los resultados de
cambios dimensionales para los durámenes y alburas
diferenciados entre especies.
Tabla 5. Media y coeficiente de variación (entre paréntesis) de los cambios dimensionales de las alburas y
durámenes de cada especie
Table 5. Average and variation coefficient (in parentheses) of the dimensional changes of sapwood and
heartwood of each species
Especie Cnmáxrd(%) Cnmáxtg (%) v rd v tg
PSF
(%)
Rel.
T/R
Horco cebil duramen
4,06 a (9) 5,32 a (10) 0,17a (15) 0,21 a (14)
24,97 a (9)
1,32 a (16)
Horco cebil albura
3,06 b (6) 5,13 a (9) 0,13 b (9) 0,20 a (8) 24,96 a (5)
1,68 b (10)
Cebil moro duramen
2,66 a (11) 7,68 a (8) 0,11 a (12) 0,26 a (10) 26,93 a (6) 2,92 a (13)
Cebil moro albura 3,44 b (13) 7,28 a (5) 0,16b (14) 0,32 b (32) 22,91 b (8) 2,15 b (15)
Cebil colorado duramen
3,29 a (10) 11,73 a (5) 0,13 a (11) 0,40 a (9) 27,10 a (5) 3,60 a (12)
Cebil colorado albura
2,42 b (6) 6,06 b (13) 0,12 b (8) 0,27 b (12) 21,74 b (4) 2,51 b (13)
* Letras diferentes denotan diferencias estadísticamente significativas con el test de Tukey (p < 0,05).
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Tabla 6. Media y coeficiente de variación (entre paréntesis) de los cambios dimensionales de las alburas y
durámenes; diferencia entre especies.
Table 6. Average and variation coefficient (in parentheses) of the dimensional changes of sapwood and
heartwood; difference between species.
Especie
Cnmáxrd
(%)
Cnmáxtg
(%)
v rd
v tg PSF (%) Rel. T/R
Horco cebil duramen
4,06 a (9) 5,32 a (10) 0,17 a (15) 0,21 a(14) 24,97 a(9) 1,32 a(16)
Cebil moro duramen
2,66 b (11) 7,68 b (8) 0,11 b (12) 0,26 b(10) 26,93 b(6) 2,92 b(13)
Cebil colorado
duramen
3,29 c (10) 11,73 c (5) 0,13 c (11)
0,40 c (9) 27,10 b(5) 3,60 c(12)
Horco cebil albura
3,06 a (6) 5,13 a(9) 0,13 a (9) 0,20 a (8) 24,96 a(5) 1,68 a(10)
Cebil moro albura
3,44 b (13) 7,28 b (5) 0,16 b (14) 0,32 b(32) 22,91 b(8) 2,15 b(15)
Cebil colorado
albura
2,42 c (6) 6,06 c (13) 0,12 c (8) 0,27 c(12) 21,74 c(4) 2,51 c(13)
* Letras diferentes denotan diferencias estadísticamente significativas con el test de Tukey (p < 0,05).
Durámenes: la Cnmáxrd, Cnmáxtg, vrd, vtg
y el T/R fueron estadísticamente diferentes en las tres
maderas, siendo superior y muy inestable en el Cebil
colorado, intermedio e inestable en el Cebil moro e
inferior y muy estable en el Horco cebil, (RIVERO
MORENO, 2004). El PSF de horco cebil se
diferenció del cebil moro y del cebil colorado,
mientras que estos no presentaron diferencias
significativas entre sí. Asimismo, en todo los casos,
los valores fueron normales (RIVERO MORENO,
2004).
Alburas: todos los parámetros fueron
significativamente diferentes entre las tres especies,
siendo superior e inestable en la albura de Cebil
colorado, intermedio y moderadamente estable en la
albura de Cebil moro e inferior y estable en la albura
de Horco cebil (RIVERO MORENO, 2004).
CONCLUSIÓN
Las alburas y los durámenes resultaron
pesados para todos los casos, excepto para el
duramen de Cebil moro el cual resultó muy pesado.
En cuanto a la estabilidad dimensional, los
valores hallados fueron estadísticamente diferentes en
el duramen de las tres especies, siendo muy inestable
en el Cebil colorado, inestable en el Cebil moro y
muy estable en el Horco cebil.
En cuanto a la estabilidad dimensional en la
albura, el Cebil colorado fue inestable, el Cebil moro
moderadamente estable y el Horco cebil estable.
De acuerdo con lo expuesto, se concluye que
las propiedades físicas de las tres especies de cebil
estudiadas se diferenciaron estadísticamente entre la
albura y el duramen, aspecto de importancia a tomar
en consideración en el uso final al que serán
destinadas estas especies como así también en la
aplicación de tecnologías como las del secado, para la
optimización del uso del recurso.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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MULTIPLICACIÓN IN VITRO DE BROTES AXILARES DE Pinus elliottii var. Elliottii x
Pinus caribaea var. Hondurensis
IN VITRO AXILLARY SHOOT MULTIPLICATION FOR Pinus elliottii var. Elliottii x
Pinus caribaea var. Hondurensis
Patricia Rocha
1
Fernando Niella
1
Fecha de recepción: 01/10/2010
Fecha de aceptación: 27/09/2011
1. Ing. Ftal M.Sc. Docente- Investigador Laboratorio de Propagación Vegetativa. Facultad de Ciencias Forestales
(U.Na.M.). Bertoni 124 (3380) Eldorado, Misiones, Argentina. Email: fniella@arnet.com.ar /
lpv@facfor.unam.edu.ar
SUMMARY
Pinus elliottii x caribaea (hybrid pine) is an exotic tree species highly required by local foresters in
Misiones, Argentina, because of its superior growth, few lateral small branches, excellent form and wood quality,
and good local adaptation. Due to its high demand and given the fact that its seed should be imported from
Australia, a shortage of plants availability for reforestation programs is common. The present study was therefore
undertaken with the objective to develop an in vitro axillary multiplication protocol to increase local availability of
pinus hybrid genetic material. At the establishment stage a disinfection method with 87 % of explant free of
contamination was achieved. At the multiplication stage an average of 4 shoot per explant was achieved when using
WV5 as nutrient media and axillary segments as explant. At the elongation phase the shoots reached an average
height of 3 to 4 cm after 45 days of being subcultured. 50 % rooting was obtained when in vitro root induction with
ANA and ex vitro root development was done under humidity controlled conditions in greenhouse.
Key Words: Hybrid pine; nutrient medium; organogenesis; micropropagation; tissue culture
RESUMEN
El Pinus elliottii var. elliottii x Pinus caribaea
var. hondurensis (P. híbrido), posee características
que son altamente requeridas por los productores
forestales, como ser, crecimiento rapido, fuste recto,
escasas ramificaciones, diámetro de las mismas
reducido, ángulo de inserción cercano o igual a 90
grados y muy permeable a la luz. En el noreste de la
Argentina (Misiones y norte de Corrientes), los
forestadores se inclinaron masivamente a la
plantación de este hibrido, elevando la demanda de
plantines por encima de la oferta, generándose aen
la actualidad, un marcado descenso en la
disponibilidad de semilla de P. híbrido para pequeñas
y medianas empresas. En la actualidad la semilla de
P. hibrido se importa casi en su totalidad desde
Australia a un costo muy elevado. El objetivo del
presente trabajo fue desarrollar una metodología de
micropropagación vía axilar para P. híbrido como
forma alternativa de atenuar la dependencia externa
de material seminal de este hibrido. En la etapa de
establecimiento se desarrol un protocolo de
desinfección con un 87% de explantos vigorosos,
libres de contaminación; en la fase de multiplicación
se determinó el medio de cultivo y el explanto
apropiado, con una producción promedio de 4
brotes/explanto. En la fase elongación, los brotes
alcanzaron una longitud promedio de 3-4 cm a los 45
días del subcultivo. La inducción de raíces se efectuó
in vitro en medio nutritivo suplementado con ANA, y
el desarrollo de las mismas ex vitro en condiciones
controladas de humedad, obteniéndose un 50% de
explantos enraizados y rustificados.
Palabras claves: Pino híbrido; medios de cultivo;
organogénesis; micropropagacion; cultivo de tejidos.
INTRODUCCION
El Pinus elliottii var. elliottii x Pinus caribaea
var. hondurensis (P. híbrido), fue desarrollado en la
década del 50´ en Australia e introducido en
Argentina en la década del 70’ en las experimentales
del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) para evaluar su comportamiento en el
nordeste del país. A escala comercial en Argentina,
las primeras introducciones se realizan en la década
del 90, dando origen a unas 6000 hectáreas de
plantaciones comerciales en la región nordeste de
Argentina (Misiones y norte de Corrientes). Mayores
crecimientos de P. híbrido frente a materiales de
Pinus taeda y Pinus elliottii son reportados por
PEZZUTTI (2004), RODRÍGUEZ (2003) y BÁEZ et
al. (2003). La industria maderera en esta región, ya
Rocha & Niella YVYRARETA 18 (2011) 23-30
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
24
ha iniciado su consumo como madera solida con
resultados muy satisfactorios. En Australia,
determinaron que el P. híbrido posee mejores
propiedades de la madera que las especies que le dan
origen, utilizándose sin inconvenientes para la
producción de madera estructural (GAUCHAT y
BELABER 2005). Por estas razones, en Misiones y
norte de Corrientes, los forestadores se inclinaron
masivamente a la plantación de esta especie,
elevando la demanda de plantines por encima de lo
que los viveros locales pueden ofertar, generándose
así en la actualidad, un marcado descenso en la
disponibilidad de semilla de P. híbrido para pequeñas
y medianas empresas.
En realidad, son varias la razones que
comprometen la disponibilidad de material seminal
de esta especie, siendo relevantes las siguientes: a) no
se puede acceder a semillas del mejor material
genético correspondiente a material seminal de
primera generación (F1) proveniente de los
programas de polinización controlada existentes en
Australia; b) la semilla que se importa desde ese país
corresponde a material seminal de segunda
generación (F2) a costos cada vez mayores, siendo en
la actualidad, superiores a los 1200 U$S / Kg.; c) en
forma creciente, el proceso de importación de esta
semilla se dificulta dado la falta de material
disponible en Australia para compradores externos; e)
aùn cuando existen huertos de producción local de F2
y el INTA iniciarà un programa de producción de F1
de P. híbrido, la demanda actual y potencial seguirá
insatisfecha; e) la colecta de semilla de árboles
pertenecientes a la F2 del P. híbrido implica riesgos
dado que es común la segregación y reaparición de
características (Ej.: sensibilidad a las heladas) de las
especies que le dieron origen perdiéndose así sus
ventajas comparativas.
La primera regeneración de propágulos
vegetativos (plantlets) in vitro de coníferas, fue
desarrollada por SOMMER et al. (1974), vía
organogénesis somática a partir de embriones
maduros de Pinus palustris. En general, en coníferas
se han utilizado explantos de distinto origen, como
ser acículas, meristemas apicales, hipocòtiles,
epicòtiles, embriones, yemas y fascículos para la
inducción de yemas adventicias y posterior formación
de plantlets (JOHN 1983; THORPE y BIONDI
1984). Un estudio realizado en Pinus monticola
demuestra la posibilidad de la utilización de
segmentos de yemas (de sólo 2 mm de grosor) como
explanto para la formación de brotes adventicios. Se
obtuvieron hasta 400 brotes a partir de 100 segmentos
de yema de árboles de 1 a 7 años de edad (LAPP et
al. 1996). La mayoría de las regeneraciones exitosas
en el género Pinus han sido el resultado de la
utilización de embriones maduros y cotiledones (SEN
et al. 1989; MOTT y AMERSON 1981; SOMMER et
al. 1975; MEHRA PALTA 1983; AITKEN
CHRISTIE et al. 1988; STANGE et al. 1998). No
obstante, la proliferación de brotes axilares y/o
fasciculares in vitro en coníferas ha sido posible, con
explantos provenientes de plantas donantes de
juveniles a adultas, en varias especies de Pinus, tales
como: Pinus radiata (AITKEN-CHRISTIE and
THORPE 1984), Pinus taeda (ABO EL NIL 1982;
AMERSON et al. 1987; HANDLEY et al. 1996;
ROCHA y NIELLA 2001a); Pinus elliottii, Pinus
sylvestris (TORIBIO and PARDOS 1989); Pinus
brutia (ABDULLAH et al. 1986).
Es así que, con la finalidad de aumentar y
satisfacer la demanda creciente de plantines de P.
híbrido, el presente trabajo de investigación, resume
los estudios efectuados para el desarrollo de la
micropropagación vía axilar a partir de segmentos
axilares obtenidos de brotes adventicios vía
organogénesis y rebrote de plantas madres juveniles
que crecen en macetas a pleno sol. La integración de
las técnicas de cultivo in vitro, como las descriptas en
este trabajo, con los protocolos de macropropagación
que ya están en aplicación en Misiones y norte de
Corrientes (NIELLA y ROCHA 2004; PEZZUTTI
2004), es una estrategia viable para potenciar ambas
técnicas y aumentar el número de plantas disponibles
para atender la creciente demanda de P. hibrido.
MATERIALES Y METODOS
Producción de brotes adventicios
Para la producción de brotes adventicios, se
utilizaron semillas de P.híbrido F2, de origen
comercial suministrado por la empresa DKM S. A.
Estas semillas, fueron esterilizadas en solución de
lavandina® 50% y estratificadas en frío a 4
o
C por un
periodo de 30-45 días. Como fuente de explanto se
utilizaron embriones maduros pre-germinados y
disectados de acuerdo a las especificaciones
descriptas por NIELLA y ROCHA (2003).
El medio de cultivo utilizado para la inducción
de brotes adventicios fue el medio WV5 básico
(COKE, 1996) suplementado con benzyl amino
purina (BAP) (5 mg/l), ácido absícico (ABA) (0.026
mg/l) (NIELLA y ROCHA 2002), 30 g/l de sacarosa
(Sigma) y 8 g/l de agar (Sigma). El pH fue ajustado a
5.75 ± 0.05 con OHNa o ClH 1 N, previo a ser
esterilizado en autoclave por 25 minutos a 121
o
C.
Los cultivos se mantuvieron en cámara de cría
con un fotoperíodo de 16 horas, con intensidad
lumínica de 61 µmol/m
2
/s (lámpara fluorescente
Philips 84) y una temperatura constante de 24±2
o
C.
Micropropagación vía axilar
Material vegetal
Se utilizaron brotes adventicios obtenidos
mediante el proceso de organogénesis arriba
descripto y rebrotes juveniles obtenidos del rebrote
de plantas madre (de semillas F2 comercial) de 7
meses de edad, (decapitadas a los 4 meses), criadas
en setos en macetas.
Rocha & Niella YVYRARETA 18 (2011) 23-30
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Medio de cultivo
En todos los casos, el medio de cultivo básico
utilizado fue WV5 básico (COKE 1996) que según el
estudio y etapa, fue suplementado con 20 g/l de
sacarosa (Sigma), y 8 g/l de agar (Sigma). En la etapa
de multiplicación y elongación al medio de cultivo se
le adicionó 5 g/l de carbón activado. El pH fue
ajustado a 5.75 ± 0.05 con OHNa o ClH 1 N, previo a
ser esterilizado en autoclave por 25 minutos a 121
o
C.
Condiciones de cultivo
En general, los cultivos se mantuvieron en
cámara de cría con un fotoperíodo de 16 horas, con
intensidad lumínica de 61 µmol/m2/s (lámpara
fluorescente Philips 84) y una temperatura constante
de 24±2
o
C.
Etapas de la micropropagación axilar estudiadas:
1. Establecimiento de segmentos axilares
provenientes de rebrote de plantines juveniles: El
objetivo general de este estudio fue elaborar un
protocolo de desinfección de los explantos que
aseguren un porcentaje de explantos libres de
contaminación no menor a un 80%, vigorosos,
susceptibles de ser usados en la las etapas
subsiguientes del proceso de micropropagación. Los
explantos desinfectados (segmentos axilares de 0.5-1
cm de longitud) fueron cultivados verticalmente en
tubos de ensayos de 110 mm x 116 mm, conteniendo
10 ml de medio de cultivo básico WV5. Los
tratamientos de desinfección de los brotes se
describen a continuación:
a. E1: Con Pre-tratamiento de la planta
madre con aplicaciones semanales (spray) con una
solución de 3 g/l de CAPTAN® (fungicida) + 0.6 g/l
AGRIMICINA® (Bactericida), durante tres semanas
previa a la cosecha de los explantos. Posteriormente
los explantos fueron desinfectados en cámara de flujo
laminar mediante la inmersión de los mismos en una
solución de 30% lavandina®(55g/l NaOCl), durante
30 minutos. Seguido de enjuagues con agua destilada
estéril.
b. E2: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre. Los explantos fueron desinfectados en
cámara de flujo laminar mediante la inmersión de los
mismos en una solución de 30% lavandina®(55g/l
NaOCl), durante 30 minutos. Seguido de enjuagues
con agua destilada estéril.
c. E3: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre. Los explantos fueron desinfectados en
cámara de flujo laminar mediante la inmersión de los
mismos en una solución de 0.25% Cloruro de
mercurio (Cl
2
Hg), durante 10 minutos. Seguido de
enjuagues con agua destilada estéril.
d. E4: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre. Los explantos fueron desinfectados en
cámara de flujo laminar mediante la inmersión de los
mismos en una solución de 0.5% Cl
2
Hg, durante 10
minutos. Seguido de enjuagues con agua destilada
estéril.
e. E5: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre. Los explantos fueron desinfectados en
cámara de flujo laminar mediante la inmersión de los
mismos en una solución de 0.25% Cl
2
Hg, durante 10
minutos. Seguido de enjuagues con solución de 3g/l
de Cloruro de calcio (Cl
2
Ca) estéril.
f. E6: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre. Los explantos fueron desinfectados en
cámara de flujo laminar mediante la inmersión de los
mismos en una solución de 0.5% Cl
2
Hg, durante 10
minutos. Seguido de tres enjuagues con solución de
3g/l de Cl
2
Ca estéril.
Variables evaluadas Se efectuaron observaciones
semanales y a los 30 días de establecido el ensayo se
evaluaron las siguientes variables: número de
explantos contaminados; número de explantos
vigorosos (verdes); número de explantos de color
marron (tejido necrótico) y porcentaje de explantos
sobrevivientes establecidos. Para cada tratamiento el
número de repeticiones fue de 60 explantos, siendo el
explanto la unidad experimental.
2. Multiplicación a partir de segmentos
axilares obtenidos de brotes adventicios y rebrote de
plantines juveniles: el objetivo fue elaborar un
protocolo de multiplicación de los explantos que
asegure una frecuencia de producción de brotes no
menor al 80% y una producción promedio de brotes
mayor o igual a 3 brotes por explanto en un período
no mayor a los 60 días. Se utilizaron brotes con una
longitud original de 2 cm, a los que se les extrajo el
ápice y se realizó un corte fresco de las bases previo a
su cultivo, obteniéndose un explanto final de 1 cm de
longitud. Este explanto fue cultivado verticalmente
en tubos de ensayos de 110 mm x 116 mm,
conteniendo 10 ml de medio de cultivo sico (WV5
y WV3 básico (COKE 1996); DCR (GUPTA y
DURZAN 1985) y GD1 (GRESSHOFF y DOY
1972)) según los tratamientos que a continuación se
describen:
a. M1: Segmentos axilares de brotes
adventicios, cultivados en medio WV3
b. M2: Segmentos axilares de brotes
adventicios, cultivados en medio WV5
c. M3: Segmentos axilares de rebrote de
plantines juveniles, cultivados en medio WV3
d. M4: Segmentos axilares de rebrote de
plantines juveniles, cultivados en medio WV5
e. M5: Segmentos axilares de brotes
adventicios, cultivados en medio GD1;
f. M6: Segmentos axilares de rebrote de
plantines juveniles, cultivados en medio GD1;
g. M7: Segmentos axilares de brotes
adventicios, cultivados en medio DCR;
h. M8: Segmentos axilares de rebrote de
plantines juveniles, cultivados en medio DCR
Variables evaluadas A los 60 días de establecido el
ensayo se evaluaron las siguientes variables:
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Frecuencia de formación de brotes [(Número
explantos con brotes / mero total de brotes
cultivados) x 100], y número de brotes por explantos.
Para cada tratamiento el número de repeticiones fue
de 30 explantos, siendo el explanto la unidad
experimental.
3. Elongación: Con el objetivo de elaborar un
protocolo de elongación de los explantos que asegure
un 80% de los brotes alcancen una altura no menor a
3 cm de longitud final, susceptibles éstos de ser
enraizados ex vitro, se utilizaron los brotes obtenidos
de la etapa de multiplicación, que habían alcanzado
una longitud de 0.5-1 cm. Estos brotes fueron
cultivado verticalmente en cubetes Magenta A7,
conteniendo 70 ml de medio de cultivo básico según
el tratamiento en estudio que a continuación se
describen:
a. EL1: Medio de cultivo WV5 en su
concentración completa (WV5)
b. EL2: Medio de cultivo WV5 en su
concentración diluida a la mitad la concentración
de sus macronutrientes (WV5
1/2
)
Variables evaluadas A los 45 días de
establecido el ensayo se evaluó la longitud del
explanto. Para cada tratamiento el mero de
repeticiones fue de 40 explantos, siendo el explanto
la unidad experimental.
4. Enraizamiento: con el objetivo de lograr un
protocolo de enraizamiento de propágulos, que
contemple el crecimiento de raíces ex vitro, en
condiciones de invernáculo y asegure un porcentaje
de enraizamiento mayor al 50% para su posterior
crecimiento individual como plantlets (planta de
origen in vitro), se efectuaron los tratamiento
inductivos de raíces que a continuación se describen:
a. R1: Inducción en medio sólido
(WV5),conteniendo ácido naftalen acético (ANA)
(2.5 µM)
b. R2: Inducción en medio lido
(WV5),conteniendo ANA (1.34 µM), BAP (0.4 µM),
e ácido indol butírico (IBA) (1.23 µM)
c. R3: Inducción en medio sólido (WV5), libre
de reguladores de crecimiento
d. R4: Inducción en solución acuosa de ANA
(2.5 µM)
En todos los casos la inducción se realizó en la
oscuridad, por un período de 10 días. El crecimiento
de raíces se efectuó ex vitro, en bandejas Hiko
conteniendo sustrato mezcla de corteza y perlita
(3:1), y transferido a condiciones de invernáculo con
humedad mayor a 70%, e irrigación controlada
(microaspersión).
Variables evaluadas A los 10 días de iniciado el
tratamiento inductivo se evaluó la frecuencia de
inducción, mediante la observación de hinchamiento
y agrietamiento de epidermis de las bases de los
brotes; a los 60 días de transferidos los brotes a
condiciones ex vitro, se evaluó la frecuencia de
formación de raíces de los brotes cultivados. Para
cada tratamiento el número de repeticiones fue de 30
brotes, siendo el brote la unidad experimental.
Diseño y análisis estadístico
En general, se utilizó el diseño
completamente aleatorizado, y en las situaciones
requeridas se realizó un arreglo factorial de los
tratamientos. Los datos fueron analizados con el
análisis de la varianza (SAS Institute, Cary-USA). La
variación entre los tratamientos fue analizada por el
test de Fisher’s Least Significant Difference (LSD).
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Establecimiento de segmentos axilares provenientes
de rebrote de plantines juveniles:
Para sobrevivir y crecer apropiadamente los
cultivos in vitro deben estar libres de hongos e
infecciones bacterianas. La contaminación puede
causar grandes pérdidas en la micropropagación y su
control es un problema frecuente en los laboratorios
de cultivo de tejidos. La combinación de tratamientos
más efectivos en una especie en particular sólo puede
ser determinada por la experimentación (GEORGE
1993). El análisis de los resultados del presente
trabajo indicó que el pretratamiento de la planta
madre y la utilización de lavandina al 30 % no fue
suficiente para eliminar la contaminación del
explanto. La utilización del Cl
2
Hg al 0.25% con
enjuagues posteriores con Cl
2
Ca demostró ser el
tratamiento más efectivo para la obtención de
explanto libre de contaminación y vigorosos con un
87 % de explantos sobrevivientes a los 60 días del
establecimiento (Tabla 1). La utilización de
soluciones desinfectantes que contengan metales
pesados como Cl
2
Hg fue necesaria para el
establecimiento exitoso de P. híbrido, en
concordancia con los resultados obtenidos en
especies leñosas tropicales y subtropicales y
específicamente en coníferas (GUPTA et. al. 1996 y
GEORGE 1993). Dado que se observara que la
aplicación de Cl
2
Hg inducía a la necrosis de los
tejidos en las concentraciones utilizadas, se procedió
a adicionar el enjuague posterior con soluciones de
Cl
2
Ca, el cual actúa secuestrando el Hg
++
en solución
y la total eliminación del mismo de los tejidos del
explanto. El Cl
2
Ca resultó efectivo en la disminución
de la necrosis del tejido, permitiendo que el Cl
2
Hg
actuara como un desinfectante efectivo. Obteniéndose
de esta manera, un protocolo de desinfección
eficiente para el establecimiento in vitro de brotes de
P. híbrido a partir de material vegetal proveniente de
campo.
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Multiplicación a partir de segmentos axilares
obtenidos de brotes adventicios y rebrote de
plantines juveniles
Los medios nutritivos comúnmente utilizados en
coníferas y específicamente en el género Pinus
incluyen: GD1 (GRESSHOFF y DOY 1972); SH
(SHENCK y HILDEBRANDT 1972); DCR
(BECWAR et al. 1990); y LP (AITKEN CHRISTIE
et al. 1988). Sin embargo, cuando estos fueron
utilizados en Pinus taeda (COKE 1996; ROCHA y
NIELLA 2001b) y en P. híbrido (ROCHA y NIELLA
2001b) los medios nutritivos mencionados no
demostraron resultados deseables en lo que respecta a
tasas de sobrevivencia, producción de brotes y
enraizamiento. COKE (1996) desarrolló dos medios
de cultivo (WV3 y WV5) para Pinus taeda, los cuales
fueron evaluados en el presente estudio. La
frecuencia de formación de brotes presentó
diferencias estadísticamente no significativas para los
tratamientos estudiados, origen del explanto (brotes
adventicios y rebrote de plantines juveniles) y los
medios de cultivo (GD1, DCR, WV3 y WV5). Se
observan diferencias estadísticamente significativas
para la variable numero de brotes por explantos,
obteniéndose valores mayores en el mero de brotes
por explanto, cuando los mismos fueron cultivados en
medio de cultivo WV5, tanto para explantos
obtenidos de brotes adventicios (M2) y rebrotes de
plantas juveniles (M4) (Tabla 2).
Tabla 1. Resumen de los resultados obtenidos de tratamientos de desinfección en segmentos axilares
provenientes del rebrote de plantas juveniles de P. híbrido.
Table 1. Summary table showing results of desinfection treatments of axillary segments obtained from hybrid
pine juvenile stock plants
Tratamientos Repeticiones Numero.
Explantos
contaminados
Numero
Explantos
vigorosos
Numero
Explantos
necróticos
Porcentaje
Explantos
sobrevivientes
E1
60 60 0 0 0
E2
60 54 6 0 10
E3
60 6 38 16 63
E4
60 8 26 26 43
E5
60 4 52 4 87
E6
60 0 46 14 77
E1: Con Pre-tratamiento de la planta madre; E2: Sin Pre-tratamiento de la planta madre + lavandina 30%; E3: Sin Pre-tratamiento de la planta
madre + Cl
2
Hg 0.25%; E4: Sin Pre-tratamiento de la planta madre + Cl
2
Hg 0.50%; E5: Sin Pre-tratamiento de la planta madre + Cl
2
Hg 0.25% +
enjuagues Cl
2
Ca; E6: Sin Pre-tratamiento de la planta madre + Cl
2
Hg 0.50% + enjuagues Cl
2
Ca
Tabla 2. Frecuencia formación de brotes (%); Promedio número de brotes por explanto y error estándar (ES)
en función al origen del explanto y medio de cultivo utilizado en la multiplicación de P. híbrido.
Table 2. Explant origin and nutrient media effect on hybrid pine multiplication variables: frequency of
axillary bud formation and average number of shoot per explant.
Tratamiento Repeticiones Frecuencia de
brotes (%) ± ES
Promedio número de brotes
por explanto ± ES
M1 30 73.07± 8.87
a
1.93±0.151
bc
M2 30 82.61±8.16
a
3.76±0.243
a
M3 30 80.00±7.21
a
2.07±0.287
b
M4 30 90.15±3.84
a
4.00±0.236
a
M5 30 80.00±7.12
a
1.50±0.188
d
M6 30 82.14±8.22
a
1.60±0.156
d
M7 30 78.05±7.84
a
2.50±0.194
b
M8 30 83.00±8.21
a
2.25 ± 0.24
b
Valores con la misma letra en sentido vertical son estadísticamente iguales (test de Fisher’s Least Significant Difference (LSD), p>0.05).
M1: brotes adventicios, medio WV3; M2: brotes adventicios, medio WV5; M3: rebrote de plantines juveniles, medio WV3; M4: rebrote de
plantines juveniles, medio WV5; M5: brotes adventicios, medio GD1; M6: rebrote de plantines juveniles, medio GD1; M7: brotes adventicios,
medio DCR; M8: rebrote de plantines juveniles, medio DCR
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Elongación
Los brotes producidos en la etapa de
multiplicación en general no presentan un vigor
adecuado para su enraizamiento ex vitro. Por lo tanto,
la etapa de elongación es necesaria para obtener un
tamaño y morfología adecuada de brotes para su
posterior enraizamiento ex vitro. En Pinus taeda,
cuando se utilizaron brotes de 20 mm de largo el
porcentaje de enraizamiento fue de 6 a 15 % (COKE
1996). La elongación de brotes se realiza
frecuentemente en el medio utilizado en el
establecimiento y multiplicación generalmente libre
de hormonas y diluido a la mitad o a un cuarto de su
concentración original. El análisis de los resultados
indicó diferencias significativas en la longitud de
brotes en función de la concentración del medio
utilizado (p-value: 0.0001). La longitud promedio fue
de 3.85 cm± 0.15 cuando los brotes fueron cultivados
en el medio de cultivo WV5 y de 2.37±0.16 cuando
se cultivaron en WV5 ½ (Tabla 3). Demostrándose
que el medio de cultivo WV5 sin diluir es apropiado
para la elongación de los brotes provenientes de la
etapa de elongación.
Enraizamiento
En líneas generales, el enraizamiento se produce
cuando los propágulos son expuestos, por un periodo
de tiempo especifico a auxinas tales como: ácido-3-
indol acético (AIA), ácido naftalen acético (ANA),
ácido-indol-3-butírico (IBA) o la combinación de
algunos de ellos (GRONROOS et al.1993). Los
propágulos son luego transferidos a medios libre de
hormonas o a sustrato en condiciones ex vitro, para el
crecimiento de raíces. El análisis de los resultados
indicó diferencias estadísticamente significativas en
la frecuencia de inducción de raíces (p values:
0.0001) y frecuencia de enraizamiento ex vitro (p-
value: 0.0001) para los diferentes tratamientos
inductivos. El promedio de brotes inducidos fue de
un 86.7±9.08 % y la frecuencia de enraizamiento fue
de un 70.00±9.28% cuando los brotes fueron
inducidos in vitro en medio WV5 con 2.5 µM de
ANA. Mientras que los brotes inducidos en medio
libre de hormonas o en agua con 2.5 µM de ANA
presentaron un 0% de brotes inducidos y 0 % de
enraizamiento (Tabla 4). Según THETFORD et al.
(1996), la aplicación de tratamientos inductivos, con
bajas concentraciones de auxinas, previo al
enraizamiento ex vitro de Pinus taeda incrementa el
número de raíces primarias por brote; y entre las
auxinas, el ANA genera el mejor resultado. Los
resultados del presente estudio, demostraron que la
inducción en medio WV5 suplementado con 2.5 µM
de ANA por un periodo de 10 días fue suficiente para
la inducción de raíces y el posterior desarrollo de
raíces ex vitro.
Tabla 3. Longitud promedio de brotes obtenidos (cm) y error estándar (ES) en la etapa de elongación para P.
híbrido.
Table 3. Average Shoot length and standard error obtained at the elongation stage for hybrid pine.
Tratamientos
Repeticiones
Longitud promedio en
cm±ES
WV5
40 3.85±0.149
a
WV5 1/2
40 2.374±0.159
b
Valores con la misma letra en sentido vertical son estadísticamente iguales (test de Fisher’s Least Significant Difference (LSD), p>0.05).
Tabla 4. Frecuencia de inducción (%) y enraizamiento (%) y error standard (ES) obtenido en brotes de P.
híbrido
Table 4. Hybrid pine rooting and Root induction frequency and standard error.
Tratamientos
Repeticiones
Frecuencia de
inducción ± ES
Frecuencia de
enraizamiento ± ES
R1
30 86.77±9.08
a
70.0±9.28
a
R2
30 79.00±10.69
a
55.6±9.08
a
R3
30 0.00
b
0.00
b
R4
30 0.00
b
0.00
b
Valores con la misma letra en sentido vertical son estadísticamente iguales (test de Fisher’s Least Significant Difference (LSD), p>0.05).
R1: Inducción en medio sólido (WV5),con ANA (2.5 µM); R2: Inducción en medio sólido (WV5),con ANA (1.34 µM), BAP (0.4 µM), e IBA
(1.23 µM); R3: Inducción en medio sólido (WV5), libre de reguladores de crecimiento; R4: Inducción en solución acuosa de ANA (2.5 µM)
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CONCLUSION
El presente trabajo resume los lineamientos
de un protocolo de multiplicación vía axilar in vitro
para producción de plantas de P. híbrido que
contempla la utilización de brotes adventicios
obtenidos a partir de embriones maduros vía
organogénesis directa y de brotes provenientes de
plantas madres juveniles, decapitadas criadas a pleno
sol. La conformación de un sistema de multiplicación
vegetativa in vitro que integre las técnicas in vitro de
organogénesis directa- multiplicación vía axilar y ex
vitro de enraizamiento de estacas o
macropropagación, resulta en una alternativa viable
de producción de plantas a escala comercial para
satisfacer la demanda local de P. híbrido.
AGRADECIMIENTOS
A la Facultad de Ciencias Forestales, y las
empresas DKM S. A, y Forestal Bosques del Plata
S.A. por los fondos aportados para el desarrollo del
presente trabajo.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
31
CLAVE DE RECONOCIMIENTO DE TREINTA ESPECIES
FORESTALES DE LA PROVINCIA DE FORMOSA EN EL ESTADO DE
PLANTULA
KEY OF RECOGNITION OF THIRTY FORESTRY SPECIES
OF THE PROVINCE OF FORMOSA IN THE SEEDLING STAGE
Darvin Antonio Cáceres
1
Fecha de recepción: 14/06/2010
Fecha de aceptación: 10/06/2011
1. Ingeniero Forestal y Magister en Ciencias Forestales. Docente Investigador de la Facultad de Recursos Naturales.
Universidad Nacional de Formosa. Av. Gob. Gutnisky 3200 T.E.(03717) 452241 darvincaceres@yahoo.com.ar
SUMMARY
The present work has as an objective the production of a dendrology recognition key of 30 tree species in a
seedling stage, coming from different species of the Province of Formosa in the Argentine. Five samples in fruit
were selected for each species; the seeds, for the sewing and later study, were obtained from them. This activity was
carried out in a greenhouse built for that purpose in the Faculty of Natural Resources in Formosa.The study of the
seedlings was done from the germination up to
the development of the second pair of leaves and the morphological
characteristics of the cotyledons: hypocotyl, epicotyl, bracts, first and second pair of leaves, were determined. The
characteristics with a higher taxonomic value were chosen in order to elaborate the dichotomic key. This key allows
an early recognition of the most important woody species of the native forest of Formosa and is a useful tool and has
a direct application in the work of forestry technicians, both in the management of the structure and floral
composition of the wood as well as in the nurseries.
Key words: Seedlings, trees, Formosa, Argentina
RESUMEN
El presente trabajo de investigación tiene por
objetivo la elaboración de una clave de
reconocimiento dendrológico de 30 (treinta) especies
forestales en el estado de plántula, provenientes de
diferentes formaciones boscosas de la Provincia de
Formosa, República Argentina. Para cada especie se
seleccionaron cinco ejemplares adultos, en fase de
fructificación, de los cuales se obtuvieron las semillas
para la siembra y posterior estudio. Esta actividad se
desarrolló en un invernadero construido a tal fin en la
Facultad de Recursos Naturales de Formosa. El
estudio de las plántulas abarcó desde la germinación
hasta el desarrollo del segundo par de hojas, y se
determinó el tipo de germinación, las características
morfológicas de los cotiledones, hipocótilo, epicótilo,
brácteas, primer y segundo par de hojas. Para la
elaboración de la clave dicotómica se seleccionaron
aquellas características de mayor valor taxonómico.
La clave dicotómica elaborada permite el
reconocimiento temprano de las especies leñosas más
importantes del bosque nativo de Formosa y
constituye una herramienta útil y de aplicación
directa en las labores de los técnicos forestales, tanto
en el manejo de la estructura y composición florística
del bosque como en el vivero.
Palabras clave: Plántulas, árboles, Formosa,
Argentina.
INTRODUCCIÓN
Las formaciones boscosas naturales del Parque
Chaqueño, y en particular la Provincia de Formosa,
han sido puntales fundamentales para el desarrollo
económico y social de la región, desde hace ya más
de un siglo, aportando gran cantidad de productos
maderables y no maderables, con una composición
florística considerada como única en el mundo, dada
las características de sus especies (Ministerio de
Asuntos Agropecuarios y Recursos Naturales, 1978).
En consecuencia, estas formaciones fueron
explotadas en forma desmedida en las últimas
décadas, encontrándose en la actualidad totalmente
disminuida en la potencialidad de algunas de sus
especies, lo que inexorablemente acarreará una
merma significativa en la oferta de materia prima
para el mercado maderero. Esta circunstancia, ha
producido una tendencia a la introducción de especies
exóticas de rápido crecimiento, de óptima adaptación
en la región, a las que se le ha dado una atención
preferencial en los estudios científicos, relegando a
las especies nativas.
Cabe apuntar que el grado de deterioro de
estas masas boscosas, requieren en forma urgente
trabajos silviculturales tendientes a la recuperación y
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32
posterior ordenación. Consecuentemente y a fin de
encarar este tipo de trabajo, resulta imprescindible
contar con datos técnicos esenciales para el
reconocimiento correcto de las especies, no solo en el
estado adulto sino también en el de plántulas, estas
últimas especialmente para las evaluaciones y las
determinaciones sobre la regeneración de tales
formaciones boscosas, como también, las realizadas
por el silvicultor en viveros.
Las características morfológicas de las plantas
son utilizadas para la
descripción e identificación,
desde la etapa previa a la germinación hasta el
desarrollo total de la parte aérea del vegetal. Se puede
apreciar fácilmente diferencias en la morfología de
los cotiledones en plantas epígeas, o de las primeras
hojas en plantas hipógeas. Se han elaborado claves
para la identificación de plántulas de las principales
especies forestales de Puerto Rico, tomando en
cuenta el comportamiento y características de los
cotiledones y primeras hojas, después de la
germinación (DUKE, 1965).
Los estudios descriptivos de la morfología de
plántulas en Sudamérica y en especial en nuestro
país, son escasos. KUNIYOSHI (1983), estudió la
morfología de semillas y germinación de veinticinco
especies arbóreas de una forestación de Araucaria en
Curitiba (Brasil). VELLOZO RODERJAN (1983), ha
presentado como Tesis de la Maestría en Ciencias
Forestales: “Morfología del estadio juvenil de 24
especies arbóreas de una Forestación con Araucaria”.
Sus resultados han proporcionado información clara
sobre descripción de especies forestales en el estado
de plántula, por lo cual ha sido tomado como base
para el presente trabajo.
Los mayores avances actuales en la
descripción de plántulas de árboles y lianas o bejucos
son los realizados en Venezuela, en las especies
forestales del Estado de Mérida, las que comprenden
194 especies arbóreas y 52 especies de lianas y
bejucos descriptos por RICARDI et al., (1987).
Existe un estudio similar en especies forestales de
Colombia (BARRERA, 1992).
Se han registrado estudios sobre descripción y
técnicas de identificación de plántulas para especies
arbóreas del N. E. argentino (GARTLAND et. al.,
1990 y 1991) y referente a trabajos sobre descripción
de plántulas (ORFILA, 1995; FRANCESCHINI,
2000).
Asimismo, recientemente se ha dado
conocer
la morfología de plántulas de 14 especies arbóreas de
los bosques tropófilos de los estados Apure y
Amazonas, Venezuela (RICARDI, 1999).
Hasta el presente no se cuenta con claves de
reconocimiento para el estadio de plántula de la flora
arbórea forestal de Formosa, ni n a nivel de
grandes grupos taxonómicos.
En este contexto el objetivo del presente
trabajo es la elaboración de una clave de
diferenciación de plántulas de las especies arbóreas
de la flora nativa de la provincia de Formosa.
MATERIALES Y METODOS
Caracterización del Área de Estudio
El presente estudio comprende 30 especies
arbóreas forestales, ver lista en la Tabla 1, las más
importantes de la Provincia de Formosa, ubicada en
la región del NE de la República Argentina, entre los
paralelos 2y 27° de Latitud Sur y los meridianos
57° y 6de longitud Oeste de Greenwich, con una
superficie de 72.066 Km
2
.
El clima es Subtropical lido con estación
seca, con predominio del tipo continental, con valores
medios de la temperatura en verano e invierno de 26
°C. y 16°C respectivamente, con una amplitud
térmica de alrededor de 50° C. Las lluvias decrecen
de Este a Oeste, a razón de 1,5 mm/km, registrándose
un promedio de 1200 mm en la Zona Este de la
Provincia y 500 mm en el extremo Oeste. Desde el
punto de vista fitogeográfico, se encuentra dentro del
Parque Chaqueño (PARODI, 1934 y 1945) o
Provincia Chaqueña (CABRERA, 1976).
Elección del sitio de recolección
Para cada especie, se ha determinado realizar
las colectas en el sitio más representativo de la
Provincia y en la formación boscosa que representa el
hábitat natural para cada una de ellas, conforme al
Programa de Inventario Forestal de la Provincia de
Formosa (1979 a 1985).
Cosecha de frutos y semillas
Se seleccionaron 5 (cinco) individuos adultos
por especie, de buen porte, sanos, situados en
formaciones forestales típicas para la especie de
diámetros óptimos para producción de simientes (>
30 cm de diámetro), situados a una distancia mayor
de 1000 metros unos de otros, de acuerdo a lo
recomendado por GARTLAND et al., (1990).
Tareas en invernadero
Se constru un invernadero, con paredes de
polietileno de 100 µ y cobertura media sombra tipo
“sarán” al 50 %, de 10 metros de longitud y 5 metros
de ancho.
En la preparación de sustrato de siembra, se
mezcló el suelo de monte con la arena de río, y se
tamizó con tamiz de 1,5 x 2 mm, en proporción 3:1,
desinfectado con fungicida.
Se tomaron 200 (doscientas) semillas de
cada especie, al azar del lote de los cinco ejemplares
de cada especie.
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Tabla 1: Listas de los nombres científicos y comunes de las especies
Table 1: Lists of the scientific and common names of the species
Nombre Científico
Nombre común Familia
Albizia inundata (Mart.) Barneby & J.W.Grimes “Timbó blanco” Fabaceae
Anadenanthera colubrina (Vell.) Brenan var. Cebil
(Griseb.) Altschul
“Curupaí” Fabaceae
Aspidosperma quebracho- blanco Schlecht. “Quebracho blanco” Apocynaceae
Astronium balansae Engl. “Urunday” Anacardiaceae
Bulnesia sarmientoi Lor.ex Griseb. “Palo santo” Zigophyllaceae
Caesalpinia paraguariensis (D.Parodi) Burkart. “Guayacán” Fabaceae
Calycophyllum multiflorum Griseb. “Palo blanco” Rubiaceae
Chloroleucon tenuiflorum (Benth.) Barneby & J.W.
Grimes.
“Tatané” Fabaceae
Diplokeleba floribunda N.E. Brown “Palo piedra” Sapindaceae
Enterolobium contortisiliquum (Vell.) Morong. “Timbó colorado” Fabaceae
Gleditsia amorphoides (Griseb.)Taub. “Espina de corona” Fabaceae
Maclura tinctoria (L.) Steud. Subsp. tinctoria “Palo mora”, “mora amarilla” Moraceae
Patagonula americana L. “Guayaibí” Boraginaceae
Peltophorum dubium (Spreng.) Taub. Ibirá pitá guazú, caña fistula Fabaceae
Phyllostylon rhamnoides (Poisson) Tabert “Palo lanza” Ulmaceae
Pisonia zapallo Griseb. “Francisco Alvarez” Nictaginaceae
Prosopis alba Griseb. “Algarrobo blanco” Fabaceae
Nombre Científico Nombre común Familia
Prosopis hassleri Harm. “Algarrobo paraguayo” Fabaceae
Prosopis kuntzei Harms “ Itin” Fabaceae
Prosopis nigra (Griseb.) Hieron “Algarrobo negro” Fabaceae
Prosopis ruscifolia Griseb. “Vinal” Fabaceae
Pterogyne nitens Tul. Ex Benth. “Viraró, “tipa colorada” Fabaceae
Ruprechtia laxiflora Meisner “Ibirá pitá-í” Polygonaceae
Schinopsis balansae Engl.
“Quebracho colorado
“quebracho colorado
chaqueño”
Anacardiaceae
Schinopsis lorentzii (Griseb.) Engler
“Quebracho colorado”,
“quebracho. colorado
santiagueño”
Anacardiaceae
Sideroxylon obtusifolium (Roem.& Shult.) T.D-Penn. “Guaraniná” o “molle negro” Sapotaceae
Tabebuia aurea (Silva Manso) Benth. & Hook. Ex. Moore “Paratodo” Bignoniaceae
Tabebuia heptaphylla (Vell.)Toledo “Lapacho” Bignoniaceae
Tabebuia nodosa (Griseb) Griseb “Palo cruz” Bignoniaceae
Terminalia triflora (Griseb.) Lillo “Guayaibí amarillo” Combretaceae
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Siembra
Las semillas de algunas de las especies en
estudio fueron sometidas a tratamientos pre-
germinativos. La cantidad de agua de riego inicial,
dependió de las características propias de la especie y
de las condiciones ambientales. La época de siembra
para cada especie fue diferente, conforme a su
fenología. Se consideró exitosa la germinación, con
un poder germinativo superior a 50%, caso contrario
se realizaron repeticiones de la siembra.
Control de germinación
Una vez hecha la siembra, se llevaron a cabo
observaciones minuciosas en las bandejas de siembra,
en forma diaria, para reconocer la cronología de las
fases morfológicas del desarrollo de plántulas.
En la descripción de las plántulas se utilizó la
glosología del Diccionario de Botánica (FONT
QUER, 1965), para la descripción de las mismas se
seleccionaron 10 (diez) ejemplares bien desarrollados
y vigorosos (GARTLAND et al., 1990), extraídos y
estudiados de a uno en forma sucesiva, a partir de la
emergencia, (RICARDI et al., 1987).
Los caracteres morfológicos considerados
fueron: tipo de germinación, emergencia, sistema
radicular, hipocótilo o epicótilo, cotiledones, primer y
segundo par de hojas. Las mediciones efectuadas a
cada atributo se expresaron consignando el rango
correspondiente. El estudio se interrumpe en forma
arbitraria al finalizar el desarrollo del segundo par de
hojas. (GARTLAND et al., 1990; VELLOSO
RODERJAN, 1983).
RESULTADOS
En la Tabla 2, se presenta una clave
dicotómica apareada de reconocimiento para las 30
principales especies arbóreas forestales de Formosa,
elaborada mediante el arreglo dilemático de las
características morfológicas de mayor valor
taxonómico que presentan en el estadio de plántula
.
Tabla 2. Clave dicotómica de reconocimiento en estado de plántulas
Table 2: Dichotomic key of recognition in the seedling stage
1 a
Cotiledones epigeos.
2
1 b
Cotiledones hipogeos.
29
2 a
Plántulas con el primer par de hojas simples.
3
2 b
Plántulas con el primer par de hojas compuestas (pinadas, bipinadas o compuesto- palmadas).
13
3 a
Plántulas con el primer par de hojas opuestas.
4
3 b
Plántulas con el primer par de hojas subopuestas y alternas.
7
4 a
Cotiledones elíptico-lanceolados. Pequeños, de 6 a 8 mm de long. y 4 a 5 mm de lat.; base
aguda, ápice redondeado.
Calycophyllum multiflorum palo blanco”
4 b
Cotiledones reniformes.
5
5 a
Cotiledones de consistencia foliácea., de 8 a 11 mm de long. y 13 a 16 mm de lat; mina
levemente auriculada; ápice profundamente escotado.
Tabebuia nodosa palo cruz”
5 b
Cotiledones de consistencia carnosa.
6
6 a
Cotiledones de superficie ondulada a rugosa; grandes, de 15 a 17 mm de long. y 22 a 25 mm de
lat.
Tabebuia aurea “paratodo
6 b
Cotiledones de superficie lisa, medianos, de 6 a 8 mm de long. y 11 a 14 mm de lat.
Tabebuia heptaphylla “lapacho negro”
7 a
Plántulas con el primer par de hojas subopuestas. Superficie rugosa, pubescente, borde aserrado
y ciliado; pérulas en axilas.
Maclura tinctoria subsp. tinctoria “palo mora”
7 b
Plántulas con el primer par de hojas alternas.
8
8 a
Cotiledones de tamaños diferentes. El de menor tamaño mide de 12 a 16 mm de long. y 10 a 15
mm de lat., con hendiduras paralelas a los bordes en el envés, semejando nervaduras; los
cotiledones de mayor tamaño de 17 a 21 mm de long. y 15 a l9 mm de lat.
Pisonia zapallo “francisco alvarez”
8 b
Cotiledones de tamaños aproximadamente iguales.
9
9 a
Plántulas con el primer par de hojas con ócreas.
Ruprechtia polystachya “ibirá pitá-í”
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9 b
Plántulas con el primer par de hojas sin ócreas.
10
10 a
Cotiledones de borde dentado o crenado, plegados.
Patagonula americana. “guayaibi blanco
10 b
Cotiledones de borde entero, sin pliegues.
11
11 a
Cotiledones oblongos, borde convexo de un lado y cóncavo del otro lado; con estípulas
pequeñas puntiformes en la base del peciolo.
Schinopsis balansae “quebracho colorado chaqueño
11 b
Cotiledones reniformes u orbiculares.
12
12 a
Cotiledones reniformes. Lámina del primer par de hojas elíptico-lanceolada, pubescente, ápice
agudo, base obtusa.
Terminalia triflora “guayaibí amarillo”
12 b
Cotiledones orbiculares. Lámina del primer par de hojas lanceolada, ápice acuminado con
mucrón punzante.
Aspidosperma quebracho-blanco quebracho blanco
13 a
Lámina del primer par de hojas trifolioladas.
14
13 b
Lámina del primer par de hojas compuesto-pinnadas, con más de 3 (tres) foliolos.
15
14 a
Cotiledones oblongos a orbiculares, de 5 a 7 mm de long. y 3 a 5 mm de lat.; mina del primer
par de hojas de borde aserrado.
Astronium balansae “urunday”
14 b
Cotiledones alargados a oblongos, de 14 a 17 mm de long. y 8 a 10 mm de lat.; lámina del
primer par de hojas de borde entero.
Schinopsis lorentzii “quebracho colorado santiagueño”
15 a
Primer
par de hojas opuestas a subopuestas.
16
15 b
Primer
par de hojas alternas.
19
16 a
Primer par de hojas opuestas, normalmente con 2 pares de foliolos (a veces bifoliolados).
Bulnesia sarmientoi “palo santo”
16 b
Primer
par de hojas con más de 2 pares de foliolos, (5-7 pares).
17
17 a
Hipocótilo de sección circular y glabro.
18
17 b
Hipocótilo de sección cuadrangular, con estrías longitudinales a modo de cuatro costillas
ligeramente aladas.
Peltophorum dubium ibirá pitá guazú”
18 a
Primer
par de hojas opuestas a subopuestas paripinnadas, normalmente 6 a 7 pares de foliolos,
pecíolo pulvinulado. Segundo par de hojas alternas, uniyugadas, excepcionalmente pinnadas,
las siguientes también uniyugadas.
Albizia inundata “timbó blanco”
18 b
Primer
par de hojas opuestas, paripinnadas normalmente con 7 a 8 pares de foliolos; pecíolo sin
pulvínulo, segundo par de hojas alternas, uniyugadas, normalmente las siguientes biyugadas.
Chloroleucon tenuiflorum “tatané”
19 a
Cotiledones normalmente mayores a 20 mm de latitud, 18 a 25 mm de longitud y 20 a 27mm de
latitud, peciolados, lámina de forma ligeramente deltoidea a oval lanceolada. Primer
par de
hojas alternas a subopuestas, imparipinnadas; raquis aplanado, ensanchado a modo de alas, 3 a
7 foliolos por lo general alternos, con marcado polimorfismo; sin estípulas.
Diplokeleba floribunda “palo piedra”
19 b
Cotiledones menores a 18 mm de latitud con láminas de formas diferentes. Con estípulas.
20
20 a
Primer par de hojas alternas paripinnadas (a veces imparipinnadas), constituida primeramente
por 2 foliolos opuestos, pudiendo incorporar otro par terminales culminando con 4 o 5 foliolos,
con estipulas filiformes, de ápice encorvado.
Pterogyne nitens “viraró”
20 b
Primer
par de hojas alternas, paripinnadas o imparipinnadas, constituido por más de 2 pares de
foliolos, de dimensiones menores a 20 mm de longitud.
21
21 a
Foliolos de borde aserrado a crenado. Hipócotilo con estrías longitudinales. Segundo par de
hojas pinnadas, con yemas seriales superpuestas.
Gleditsia amorphoides espina de corona”
22
21 b
Foliolos de borde entero.
22 a
Nudo cotiledonar con apéndice estipuliforme. Cotiledones elíptico a elíptico lanceolados de 15
a 18 mm de longitud y 5 a 8 mm de latitud, sésiles, consistencia carnosa glabra, ápice
redondeado, base acuminada a sagitada con los bordes superiores biselados.
Enterolobium contortisiliquum “timbó colorado”
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36
22 b
Nudo cotiledonar sin apéndices.
23
23 a
Cotiledones reniformes, primer par de hojas paribipinnadas y segundo par paribipinadas, este
último con una glándula sobre el pecíolo. Lámina cotiledonar de 14 a 17 mm de longitud y 15 a
18 mm de latitud. Primer
par de hojas parabipinnadas dispuesta en forma terminal, 55 a 65mm
de longitud, mina compuesta por 5 a 6 yugas, pinnas opuestas, constituidas por 22 a 28 pares
de foliolulos. Segundo par de hojas también parabipinnadas, pecíolo con glándula (nectario)
muy llamativo de color rojizo.
Anadenanthera colubrina var. cebil “cebil colorado”
23 b
Cotiledones de otras formas y hojas sin glándulas.
24
24 a
Cotiledones ovados, primer par de hojas paripinadas y el segundo imparipinadas. mina
cotiledonar de 10 a 13 mm de longitud y 6 a 8 mm de latitud. Primer
par de hojas paripinnadas,
con 5 a 6 pares de foliolos. Segundo par bipinnada, constituida por un par de pinnas opuestas y
una terminal, pecíolo cilíndrico rojizo, estípulas pequeñas muy pubescentes de color rojizo
intenso.
Caesalpinia paraguariensis “guayacán”
24 b
Cotiledones de otras formas (elípticos, oblongos u orbiculares), primer par de hojas paripinadas
o paribipinadas uniyugadas, y segundo bipinadas.
25
25 a
Cotiledones elípticos. Lámina cotiledonar de 9 a 14 mm de longitud y 8 a 12 mm de latitud,
opuestos, sésiles. Primer par de hojas paripinnadas, con 7 a 8 pares de folíolos; un par de
estípulas acuminadas, poco pubescentes; Folíolos subopuestos, los basales de mayor tamaño,
sésiles a muy levemente peciolulados. mina elíptica-lanceolada, brevemente acuminada,
semilimbos iguales, borde entero, ciliados, con pelos finos, cortos y curvos, de mayor densidad
hacia la base. Segundo par de hojas bipinnadas, uniyugadas, con 9 a 13 pares de foliolulos;
estipuladas.
Prosopis alba “algarrobo blanco”
25 b
Cotiledones orbiculares u oblongos.
26
26 a
Cotiledones orbiculares.
27
26 b
Cotiledones oblongos.
28
27 a
Primer par de hojas paripinadas con 2 a 4 pares de folíolos, o bipinadas uniyugadas con las
pinas 2 a 4 pares de foliólulos. Láminas cotiledonares de 12 a 15 mm de longitud y 10 a 13 mm
de latitud; peciolo aplanado, glabro; base auriculada, con lóbulos de mayor espesor que el resto
de la lámina, Segundo par de hojas bipinnadas, uniyugadas, constituido por 2 a 4 pares de
foliolulos, estipuladas.
Prosopis ruscifolia “vinal”
27 b
Primer par de hojas paripinadas con 6-7 pares de folíolos. Láminas cotiledonares de 13 a 15
mm de longitud y 11 a 13 mm de latitud; opuestos, muy brevemente peciolados, pecíolo con
pelos casuales. Primer par de hojas, pecioladas, estípulas muy diminutas. Segundo par de hojas
pinnadas y/o bipinnadas, uniyugadas, constituida por 6 pares de foliolulos, en caso excepcional
biyugadas, disposición decusada, con distanciamientos muy apreciables.
Prosopis kuntzei “itín”
28 a
Folíolos mayores a 8 mm de longitud y mayores a 2 mm de latitud. Láminas cotiledonales de 14
a 18 mm de longitud y 11 a 13 mm de latitud, peciolados, pecíolo glabro. Primer par de hojas
paripinnadas, con 5-9 pares de foliolos, con distanciamientos apreciables entre los pares;
peciolada, pecíolo de 5 a 6 mm de longitud, levemente aplanada en la parte superior, ligera
pubescencia, con pelos finos, cortos y curvos (x 40); estipulada. Foliolos de 8 a 10 mm de long.
y 2 a 2,5 mm de lat. Segundo par de hojas bipinnadas, uniyugadas, con 5 a 8 pares de foliolulos;
con un par de estípulas de aproximadamente 1 mm de longitud, acuminadas.
Prosopis hassleri “algarrobo paraguayo”
28 b
Folíolos menores a 8 mm de longitud y menores a 2 mm de latitud. Láminas cotiledonales de 11
a 16 mm de longitud y 9 a 12 mm de latitud, peciolados, base auriculada, con los bulos de
menor espesor que el resto de la lámina; borde entero y glabro. Primer par de hojas
paripinnadas, con 5-7 pares de foliolos, con poco distanciamiento entre los pares; estipuladas;
peciolada, pecíolo de 4 a 5 mm de longitud, canaliculado, con mediano engrosamiento; raquis
subcilíndrico levemente aplanado en la parte superior, pubescente, con pelos finos, cortos poco
densos (x 40). Foliolos peciolados, de 6 a 8 mm de long. y un poco mas de 1 mm de lat.
Segundo par de hojas bipinnadas, uniyugadas, con 6 a 10 pares de foliolulos (normalmente 8);
con un par de estípulas de alrededor de 2 mm de longitud, acuminadas, ubicadas a ambos lados
en la base del pecíolo.
Prosopis nigra “algarrobo negro”
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
37
DISCUSION Y CONCLUSIONES
Se discuten a continuación los caracteres
morfológicos de mayor valor taxonómico, utilizados
para la construcción de la clave dicotómica.
Germinación: Se presentan dos tipos de
germinación: epigea, donde los cotiledones emergen
de la semilla e hipógea, donde no emergen de la
misma, denominados fanerocotilar y criptocotilar,
respectivamente (DUKE, 1965). De las especies
estudiadas, 28 presentaron germinación epigea (93%)
y solamente dos especies (7%) germinación hipogea
(Phyllostylon rhamnoides y Sideroxylon
obtusifolium).
Las especies consideradas en el presente
trabajo, pertenecientes a las familias Moraceae,
Polygonaceae, Boraginaceae, Fabaceae
(Mimosoideae y Caesalpinoideae), Bignoniaceae,
Zygophyllaceae, Combretaceae, Anacardiaceae,
Nyctaginaceae, Rubiaceae, Apocynaceae y
Sapindaceae, presentaron germinación epigea,
concordante con los resultados de otros estudios
(DUKE, 1969; PARRA, 1983; PIEDRAHITA et al.,
1987; FRANCESCHINI, 2000).
Hipocótilo y Epicótilo: Se observó
pubescencia abundante en las especies estudiadas de
las Boraginaceae y Combretaceae; algunas del
Género Prosopis, como Anadenanthera colubrina
var. cebil y Prosopis hassleri, de la familia Fabaceae
son aromáticas, concordante con lo observado en
plántulas de especies de Lauraceae con olor a
trementina, o de especies del género Cedrela, con
olor a cebolla (DUKE, 1965).
El tallo de las plántulas estudiadas, si bien en
muchos casos emerge en forma encorvada, se
disponen luego siempre en forma erguida. Se
presenta con diversas formas, desde cilíndricos como
Pisonia zapallo, tetragonales como en Peltophorum
dubium o estriados, como en Gleditsia amorphoides,
observándose variaciones entre especies de una
misma familia, como el caso de las Fabaceae donde
se presentan todas las formas mencionadas, tal
observación ya fue
hecha anteriormente por
BURKART (1952); asimismo ya ha sido observado
hipocótilo de sección cuadrangular en Peltophorum
dubium (GARTLAND et al., 1991), al igual que en el
presente estudio. En las especies de germinación
epigea, el epicótilo se presenta mayoritariamente en
forma recta, de los cuales en un 30% son glabros y
los restantes son pubescentes, muy pubescentes o
tormentosos.
Cotiledones: Las formas de los cotiledones en
muchos casos son semejantes entre especies
pertenecientes a la misma familia, como por ejemplo,
son reniformes en las especies de Bignoniaceae
estudiadas, característica ya observada por DUKE
(1969), PIEDRAHITA et al., (1987), GARTLAND et
al. (1991) y FRANCESCHINI (2000); o son
auriculadas en su base, como en varias Fabaceae, ya
mencionados por PIEDRAHITA et al. (1987),
GARTLAND et al. (1991) y PARRA (1983); algunas
especies de esa familia, principalmente las
Mimosoideae, presentaron cotiledones con plano de
simetría en sentido longitudinal, enteros y de base
auriculada, tal lo reportado con anterioridad por
LUBBOCK (1892), SMITH (1981). En las especies
de Fabaceae prevalecen los cotiledones carnosos,
rasgo ya observado con anterioridad en especies de
esa familia por GARTLAND et al. (1991) y PARRA
(1983); mientras que cotiledones de consistencia
foliácea (papirácea) de superficie muy rugosa, con
pliegues manifiestos y bordes dentados a crenados
fueron observados en una sola especie de
Boraginaceae (Patagonula americana), tal cual
FRANCESCHINI (2000) lo reportara con
anterioridad para especies de esta familia.
Considerando las especies de germinación epigea y
teniendo en cuenta el tamaño de los cotiledones, se
observó que el 16,66% son pequeños, el 73,34%
medianos y el 10 % grandes (considéranse
cotiledones pequeños aquellos menores a 10 mm de
long.; medianos entre 10 y 20 mm long.; grandes
mayores a 20 mm de long.). Teniendo en cuenta sus
formas, resultaron: orbiculares: 25 %; oblongas y
elípticas-oblongas: 39,28 %; elípticas y elíptica-
lanceoladas: 14,28; reniformes: 14,28; ovadas: 3,57 y
deltoideas: 3,57%.
Primer y segundo par de hojas: los “eófilos”
(TOMLIMPSON 1960 en PARRA 1983), son
particulares de cada especie, característica ya
mencionada por DUKE (1969), pero muy similares
en especies del mismo género (Ej. Prosopis) y aún de
diferentes géneros de la misma familia, donde
comienzan con hojas pinnadas y siguen con hojas
bipinnadas (Prosopis alba,P. nigra, P. hassleri,
Caesalpinia paraguariensis y Enterolobium
contortisiliquum), situación ya observada con
anterioridad en especies de esa familia
(PIEDRAHITA, 1987; DUKE, 1969; DUKE &
POLHILL, 1981). Se observaron estípulas en la
mayoría de las especies de Fabaceae (todas las
especies de Prosopis, Chloroleucon tenuiflorum,
29 a
Plántulas con el primer par de hojas simples, alternas, pecioladas, estipuladas, estípulas
filiformes encorvadas en el ápice. Lámina elíptica a oval de 21 a 26 mm de long. y de 15 a 18
mm de lat., ápice agudo, borde aserrado.
Phyllostylon rhamnoides “palo lanza”
29 b
Plántulas con el primer par de hojas simples, alternas, a veces sub-opuestas, pecioladas.
Láminas elíptica-lanceoladas, de 7 a 13 mm de long. y 4 a 6 mm de lat., ápice emarginado, a
veces redondeado, borde entero.
Sideroxylon obtusifolium “guaraniná”
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Enterolobium contortisiliquum, Albizia inundata,
Anadenanthera colubrina var. cebil, Caesalpinia
paraguariensis, Gleditsia amorphoides, Pterogyne
nitens, Peltophorum dubium), como ya ha sido
reportado con anterioridad (PARRA, 1983). Para el
primer par de hojas, teniendo en cuenta el tipo de
hojas, el 43,33% resultaron simples y 56,66%
compuestas, de las cuales, paripinnadas: 40%,
imparipinnadas: 13,33% y bipinnadas: 3,33%.
Conforme a filotaxis, son alternas el 66,66% y
opuestas: 33,33%. El 100% son pecioladas; presentan
estípulas: el 46,66% de las especies.
Para el segundo par de hojas, según el tipo de
hojas, el 43,33% son simples y 56,66% compuestas,
de las cuales, paripinnadas: 10%, imparipinnadas:
10% y bipinnadas: 36,67%. De acuerdo a la filotaxis,
son alternas el 83,33%, opuestas: el 13,33 % y sub-
opuestas: el
3,33%. El 100% son pecioladas;
presentan estípulas: el 46,66% de las especies.
En consecuencia y como conclusión, podemos
afirmar que los caracteres más sobresalientes para la
identificación de especies forestales en estado de
plántula, son: el tipo de germinación, los cotiledones,
hipocótilo y epicótilo, primer y segundo par de hojas.
La clave dicotómica elaborada en base a tales
caracteres, permite el reconocimiento en el estadio de
plántula de 30 especies arbóreas de interés forestal de
la Provincia de Formosa.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
39
COMPARACIÓN DE LA ESTRUCTURA Y COMPOSICIÓN FLORISTICA DE UNA
FRACCIÓN DE BOSQUE NATIVO ANTES Y DESPUÉS DEL APROVECHAMIENTO,
EN MISIONES, ARGENTINA.
COMPARISON OF THE STRUCTURE AND FLORISTIC COMPOSITION OF ONE
FRACTION OF NATIVE FOREST BEFORE AND AFTER HARVESTING, IN
MISIONES, ARGENTINA.
Claudio Javier Dummel
1
Luis Alberto Grance
2
Oscar Vebra
3
Walter Vebra
3
Fecha de recepción: 01/08/2011
Fecha de aceptación: 16/12/2011
1. Ingeniero Forestal. Docente. Facultad de Ciencias Forestales – UNaM. CP 3380, Bertoni Nº124 Eldorado,
Misiones. cdummel@yahoo.com.ar
2. Ingeniero Forestal. Docente. Facultad de Ciencias Forestales – UNaM. CP 3380, Bertoni Nº124 Eldorado,
Misiones. lgrance@yahoo.com.ar
3. Personal no docente. Facultad de Ciencias Forestales– UNaM. CP 3380, Bertoni Nº124 Eldorado, Misiones.
SUMMARY
The study was performed in a fraction of the Atlantic Forest within Yabotí Biosphere Reserve in Misiones
(Argentina). 4 ha were surveyed in the years 1993, 1995 and 2010, the exploitation treatment was done in 1994.
The Tree species surveyed were those whose diameter at breast height had greater values than 10 cm. With these
data; the abundance, frequency, dominance, importance value index, the index of Shannon-Wiener and the index of
Jaccard and Bray Curtis were obtained , for the three measurements with the purpose of comparison. 80 species
belonging to 37 families were registered, being the Fabaceae and Lauraceae the best represented. Regarding the
original situation, the number of trees per hectare decreased in a 22.6% and the basal area is below this in a 28.5%.
The values indicate that in order to maintain the productivity of the mass it would be necessary not only to reduce
the extraction pressure and to plan them but also to apply the appropriate management techniques after harvesting.
Keys words: Exploitation, tree species, structure and floristic composition, Selva Misionera.
RESUMEN
El estudio se realizo en una fracción del
Bosque Atlántico, dentro de la Reserva de Biosfera
Yabotí, Misiones (Argentina). Se censaron 4 ha, en
los años 1993, 1995 y 2010, el tratamiento de
aprovechamiento forestal fue realizado en el año
1994. Las especies arbóreas relevadas fueron aquellas
cuyo diámetro a la altura del pecho presentaban valores
mayores a 10 cm. Con estos datos se obtuvo la
abundancia, la frecuencia, la dominancia, índice de
valor de importancia y los índices de Shannon-
Wiener, Jaccard y el de Bray Curtis, para las tres
mediciones a los efectos de su comparación. Se
registraron 80 especies pertenecientes a 37 familias,
siendo las mejores representadas las Fabaceae y
Lauraceae. Respecto a la situación original, el
número de árboles por hectárea disminuyo en un
22,6% y el área basal se encuentra por debajo en un
28,5%. Los valores indican que para mantener la
productividad de la masa sería necesario no solo
disminuir la presión de extracción y planificar las
mismas sino también aplicar a la masa las técnicas
adecuadas de manejo luego del aprovechamiento.
Palabras claves: explotación forestal, especies
arbóreas, estructura y composición florística, Selva
Misionera.
INTRODUCCIÓN
La Provincia de Misiones posee una cobertura
boscosa conocida como Selva Misionera
(TORTORELLI, 2009), Selva Subtropical Oriental
ó Selva Paranaense (CABRERA, 1994), Provincia
Paranaense (CABRERA, 1976) o por su
denominación como Ecorregión del Bosque
Atlántico del Alto Paraná (DI BITTETI et al.,
2003).
Esta formación selvática se caracteriza por
presentar una alta biodiversidad vegetal, de la cual en
la actualidad para el propietario, la rentabilidad de la
misma se mide en base a la producción maderera,
concentrada en un grupo reducido de especies.
Dummel et al. YVYRARETA 18 (2011) 39-51
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
40
El uso de los productos de la selva, se inicia al
principio del siglo XX, con la extracción de la yerba
mate y al aprovechamiento de las maderas llamadas
de ley (Cedrela fissilis, Cordia trichotoma,
Myrocarpus frondosus y Tabebuia heptaphylla), a las
cuales posteriormente y hasta la actualidad, se fueron
incorporando nuevas especies de interés económico,
tales como el Balfourodendron riedelianum,
Schefflera morototoni, Enterolobium
contortisiliquum, Apuleia leiocarpa, Peltophorum
dubium, Cabralea canjerana, Parapiptadenia rigida,
Ruprechtia laxiflora, Ocotea puberula, entre otras.
La continua presión ejercida sobre el recurso
con la corta de las especies de mayor valor comercial
(entresaca selectiva) con un carácter netamente
extractivista, condujo al deterioro de la estructura de
la masa remanente, dejando grandes claros,
compactando el suelo y facilitando la erosión
(SAyDSN, 2005).
Una forma de conservar la biodiversidad
general del sistema consiste en un manejo adecuado
de la estructura arbórea de la masa, y de este modo,
del hábitat de diversas especies.
La estructura de una masa forestal está
directamente relacionada con su estabilidad frente a
distintos factores bióticos y abióticos, así como con
como los beneficios directos (productos) e indirectos
(fijación de carbono, paisaje, protección del suelo,
etc.). Por lo tanto, un adecuado conocimiento de la
estructura de las masas forestales y de su dinámica es
fundamental para garantizar la gestión sostenible de
estos sistemas (DEL RÍO et al, 2003).
Las conclusiones obtenidas por
RIEGELHAUPT y BURKART (2002) en relación a
los criterios de corta establecidos por la legislación
vigente (diámetros mínimos de corta y serie mínima o
de Liocourt) indican, que no garantizan el uso
maderero sostenible de la Selva Misionera. Para ello
se sustentaron en las siguientes consideraciones:
primeramente que la extracción es excesivamente
intensa y no permite que el “stock” remanente se
recupere en los ciclos de corta normales; a esto se
suman las perturbaciones propias de la extracción,
desde la compactación del suelo, el daño sobre la
masa remanente, como consecuencia del volteo y
arrastre de los individuos aprovechados, los cuales
impactan las copas y troncos en distinto grado,
llegando en algunos casos a derribarlos.
Los claros provocados en el aprovechamiento
pueden ser rápidamente ocupados por especies
herbáceas, trepadoras y bambúceas que impiden la
regeneración, reducen la tasa de crecimiento de los
árboles remanentes, como así también la
sobrevivencia de los renovales de especies de interés
(BAZZAZ, 1986; CAMPANELLO et al., 2007;
SAyDSN, 2005; SCHINITZER et al., 2000).
Asimismo, se desconoce el número óptimo de árboles
semilleros a preservar, no se tiene en cuenta la
calidad de los mismos ni la distribución espacial
dentro de la masa remanente para asegurar la
distribución de semillas en el área aprovechada
(RIEGELHAUPT y BURKART, 2002).
Otros aspectos a tener en cuenta es mo
influye la aplicación de un criterio de corta sobre la
biodiversidad y la estructura de la misma, ya que los
tratamientos silvícola inciden en la dinámica de la
masa, por lo tanto, es interesante estudiar cómo
evoluciona la diversidad estructural, en períodos
posteriores al aprovechamiento forestal, teniendo
como valores de referencia la situación que
presentaba antes de la intervención. Los índices de
diversidad estructural también pueden servir para
caracterizar como influyo el tratamiento aplicado a
cada una de las parcelas permanentes.
El objetivo del presente trabajo es evaluar el
comportamiento de la masa y de sus especies en el
transcurso del tiempo, comparando la riqueza,
diversidad y estructura de un bosque antes del
aprovechamiento y en dos oportunidades luego del
mismo.
La hipótesis del mismo es que la selva
misionera, no recupera a mediano plazo sus
características estructurales iníciales, cuando es
sometido a entresaca selectiva, bajo el criterio de
diámetros mínimos de corta
MATERIALES Y METODOS
Área de Estudio
El trabajo fue realizado en parcelas de
monitoreo dentro de la Reserva de Uso Múltiple
Guaraní (RUMG), Provincia de Misiones, Argentina,
administrada por la Facultad de Ciencias Forestales
de la Universidad Nacional de Misiones. Su posición
geográfica es de 26° 56' S y 54° 15' W, posee una
superficie de 5.343,64 hectáreas y forma parte de la
Reserva de Biosfera de Yabotí.
Según la clasificación climática de Köppen,
el predio se ubica dentro de la zona fundamental de
clima húmedo, subtropical. La precipitación media
anual es de 2272 mm, distribuidas en 87 días en el
año. La temperatura media anual es de 20,3 °C y las
temperaturas máximas y mínimas absolutas de 39 °C
y -3,5 °C. (SILVA et al., 2010).
En las parcelas la topografía del terreno
presenta inclinaciones suaves, la altimetría media es
de 500 m.s.n.m. y el tipo de suelo se encuentra dentro
del tipo 6 A (suelos pedregosos con pendientes
menores al 20%).
De acuerdo a la clasificación hecha por
CABRERA y WILLINK (1980), el área de estudio se
sitúa en la región fitogeográfica denominada
"Provincia Paranaense", Distrito de las Selvas
Mixtas, comunidad climáxica de la selva del "Laurel
y Guatambú".
El relevamiento florístico de plantas
vasculares de la Reserva de Uso Multiple Guaraní
(RUMG), arro un valor de más de 800 especies
vasculares (TRESSENS et al., 2008), de las cuales
Dummel et al. YVYRARETA 18 (2011) 39-51
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
41
unas 114 especies pertenecen al estrato arbóreo,
TRESSENS y REVILLA (1997).
Metodología
Para el presente estudio en el año 1993, se
instalaron 4 parcelas permanentes de 1 ha cada una,
en la cuales se aplico un aprovechamiento selectivo.
La toma de datos del estrato arbóreo se realizo en
unidades de medición (UM) de 1000 m
2
(100 m x 10
m). Las variables relevadas fueron especie, diámetro
a la altura del pecho (DAP), estado sanitario, altura
de fuste y total. En todos los casos, para el
levantamiento de los datos, se siguió la metodología
propuesta por MAIOCCO et al., 1994.
La primera medición pre-aprovechamiento, se
realizó en el año 1993, implementando el
aprovechamiento forestal en el año 1994; con una
extracción en promedio igual a 19 árboles/ha, lo que
representó un área basal media de 6,65 m
2
/ha (tabla
1); en esa oportunidad se aplicó la norma basada en el
corte sobre un diámetro mínimo. Las mediciones
posteriores al aprovechamiento se realizaron en los
años 1995 y 2010.
Tabla 1 – Listado de especies aprovechadas.
Table 1 - List of aprovech species.
CODIGO* ind/ha m
2
/ha
APULEI 0.75 0.33
BALRIE
3.50 0.81
BASDEN 0.50 0.30
CABCAN 0.25 0.05
CEDFIS 0.25 0.07
ERYFAL 1.50 0.52
LONLEU
2.00 0.54
MYRFRO 0.50 0.21
OCODIO 1.50 0.38
OCOPUB
4.75 1.37
PARRIG
3.00 1.91
RUPLAX 0.25 0.10
STYLEP 0.25 0.05
TOTAL 19.00 6.65
Ver código en tabla anexo
Los datos fueron procesados en planillas de
cálculo, se compararon variables de presencia-
ausencia de las especies en las sucesivas mediciones
y la abundancia a nivel de familias. Se determinaron
la densidad, área basal y diámetro medio cuadrático
(DMC) para la masa en los años bajo análisis.
Con el objetivo de evaluar la composición y la
relación entre las especies se calculo la riqueza
específica y el índice de equidad de Shannon-Wiener,
para cada año de medición. Para evaluar la similitud
entre años de medición se empleo el índice de
similitud cualitativo de Jaccard y el cuantitativo de
Bray-Curtis (MORENO, 2001).
Se realizó un análisis de varianza (ANDEVA)
de una vía, considerando como tratamiento los años
evaluados y repeticiones a las parcelas de 1 ha (4),
para la densidad, área basal, riqueza y diversidad. En
los casos en lo que se obtuvo diferencias
significativas se aplico el test de Tukey.
Para el análisis de la estructura horizontal se
realizaron graficas de distribuciones diamétricas para
cada año de medición y se analizaron la abundancia,
dominancia y frecuencia absoluta para las 20 especies
con mayor índice de valor de importancia (IVI) de la
masa, según la metodología propuesta por BRAUN-
BLANQUET (1979).
RESULTADOS Y DISCUSION
En las mediciones se recolectaron datos de 80
especies pertenecientes a 37 familias (Anexo), las
familias mejores representadas en cuanto a número
de individuos fueron Fabaceae, la cual se encontraba
caracterizada por 15 especies y Lauraceae con 4
especies, para los tres muestreos. También en menor
medida se presentaron las Rutaceae, Sapindaceae y
Meliaceae, las cuales estaban representadas por 4
especies cada una (Figura 1). La tendencia indica un
aumento en la abundancia de Fabaceae y Meliaceae y
una disminución en Lauraceae y Sapindaceae,
manteniéndose constante las Rutaceae.
Estos valores son similares a los obtenidos por
PEZ CRISTÓBAL et al (1997), en 17 ha, donde
encontraron 89 especies, pertenecientes a 30 familias,
siendo también las s representadas las Fabaceae y
Lauraceae.
Del total de especies registradas en 1993, tres
de ellas; Sebastiania commersoniana, Calliandra
foliolosa y Helietta apiculata, no se registraron, en la
medición del año 1995. En esta medición aparecen
como nuevos registros las especies Schefflera
morototoni y Jacaranda micrantha, con valores bajos
de presencia. En la medición del año 2010 vuelven a
aparecer S. commersionana y C. foliolosa,
desapareciendo en esta oportunidad como registros
las especies Eugenia pyriformis, Myrsine coriacea y
Fagara rhoifolia. Las nuevas especies registradas en
esta última medición fueron Pentapanax warmin-
gianus, Cordia ecalyculata, Sambucus australis,
Bauhinia forficata, Hennecartia omphalandra,
Eugenia involucrata, todas ellas presentaron una baja
presencia (Anexo).
En el número de especies se manifestó una
tendencia de disminución post aprovechamiento,
revirtiéndose dicha tendencia con un claro aumento
en la medición del año 2010 (Tabla 2). Si bien el
número de especies encontradas en las 4 ha es
significativo, el promedio de especies analizado por
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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bloques de una hectárea estuvo comprendido entre
47,5 y 52, para las tres mediciones.
El índice de Shannon-Wiener presento un
aumento en los relevamientos sucesivos, indicando el
incremento de las especies con una distribución más
equitativa de las mismas. Esto podría traducirse como
la respuesta de la masa, donde muchas de las especies
más abundantes presentes inicialmente sufrieron
disminuciones durante y luego de la extracción y que
algunas especies menos abundantes pudieron
prosperar rápidamente en los claros ocasionados, en
este sentido BULFE et al. (2005) señala que los
claros creados dentro de tratamiento de cosecha de
impacto reducido favorecieron al reclutamiento de las
especies. Sin embargo, en los espacios muy abiertos
en la última medición se obseruna alta ocupación
principalmente por bambuseas, lo que estaría
indicando que posiblemente este efecto fue más
común en claros de menor tamaño, quedando el
interrogante. OCHOA (1998) cita a varios autores
que han puesto en evidencia la importancia ecológica
de la formación de claros naturales dentro de la
dinámica de bosques tropicales y además señala que
los impactos generados por la extracción producen
modificaciones microclimáticas a nivel del
sotobosque activan la germinación del banco de
semillas (conformado principalmente por especies
pioneras tolerantes a la luz), así como el desarrollo
vegetativo de individuos latentes que representan a
las especies propias de estadios sucesionales más
avanzados y que aportan la mayor contribución al
potencial del bosque como productor de maderas
finas. Sin embargo si la apertura de claros es de gran
extensión se reduce drásticamente el potencial de
regeneración de los elementos arbóreos menos
tolerantes a la luz (GENTRY y TERBORGH, 1990;
WHITMORE, 1986).
Los datos de densidad, riqueza y diversidad si
bien muestran valores diferentes marcando una
disminución inicial y una recuperación en el año
2010, no muestran diferencias significativas. En tanto
la comparación de la variable área basal de la masa
antes de ser intervenida respecto a las mediciones
sucesivas realizadas luego de las cortas, muestra
diferencias significativas (Figura 2).
Respecto a los parámetros estructurales de
densidad, área basal y diámetro medio cuadrático,
luego de la disminución ocurrida post
aprovechamiento se observó una tendencia de
aumento de los valores para el año 2010 respecto a
los valores del año 1995.
Figura 1 – Abundancia por familia botánica de la masa boscosa en los años 1993, 1995 y 2010.
Figure 1 - Abundance by botanical family in the years 1993, 1995 and 2010.
- 5,00 10,00 15,00 20,00 25,00
OTRAS
SOLANACEAE
PALMAE
SAPOTACEAE
EUPHORBIACEAE
MELIACEAE
SAPINDACEAE
RUTACEAE
LAURACEAE
FABACEAE
Abundancia (%)
Año 2010
Año 1995
Año 1993
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Tabla 2 – Parámetros estructurales y de riqueza de especies registradas en las distintas mediciones.
Table 2 - Structural parameters and richness of species registered in different measurements.
Característica
Año del registro de datos
1993 1995 2010
Nº Especies (4 ha.)
72 71 76
Nº Especies (ha.)
50,5 47,5 52
Índice de Shannon-Wiener
3,664 3,676 3,803
Densidad (ind. /ha)
301 225 233
Área Basal (m
2
/ha)
27,44 16,66 19,62
Diámetro medio cuadrático (cm)
34,08 30,74 30,83
Figura 2 – Densidad, área basal, riqueza y diversidad promedios para las parcelas y sus años de medición. En
columnas los valores promedio de los tratamientos. Las barras representan el error típico. Letras diferentes
indican diferencias significativas (Tukey, P < 0,05).
Figure 2 – Density, basal area, richness and diversity averages for the plots and years of measurement.
Columns represent mean values and the bars represent the standard error. Different letters indicate
significant differences (Tukey, P < 0,05).
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Los parámetros estructurales de la masa
indican que si bien hay una respuesta positiva con el
transcurso de los años, los mismos distan bastante de
los valores originales. Los resultados indican que la
densidad y el área basal se encuentra por debajo en
un 22,6% y un 28,5% respectivamente en
comparación con sus valores iníciales. En base a la
evolución del área basal y esperando que el mismo
mantenga el comportamiento, los turnos para
recuperar el valor inicial serian superiores a 50 años,
en concordancia con las conclusiones de
RIEGELHAUPT y BURKART (2002) que indican
que la cnicas de diámetro mínimos son
excesivamente intensas para establecer ciclos de corta
de 20 ó 30 años, el cual señalan como habitual en
Misiones. Los mismos autores y RIEGELHAUPT et
al. (2009) concluyen que las tasas de crecimiento de
la Selva Misionera pueden ser duplicados con
intervenciones adecuadas, como el raleo y la limpieza
del sotobosque y que estas intervenciones benefician
más a las especies de mejor calidad maderera y
mayor precio en el mercado. Además con el corte de
lianas y la remoción de bambúseas CAMPANELLO
(2004) observó en la regeneración un mayor
crecimiento y una mayor abundancia en todas las
clases de tamaño de los renovales. Otros estudios
indican que aplicando técnicas de limpieza del
sotobosque se provocó un aumento significativo en la
cantidad de especies, en la frecuencia de renuevos y
una mejora de la abundancia de especies de interés
comercial presentes en regeneración (BULFE et al.,
2003). Esto permitiría que con las técnicas adecuadas
la masa remanente pueda ser recuperada en periodos
relativamente más cortos.
Aunque muchos tratamientos silviculturales,
en los bosques húmedos tropicales, tienen como
objetivo cambiar la estructura del bosque en el rodal
residual, para aumentar la intensidad de luz (DE
GRAAF et al., 1999), debido a que es el factor más
limitante para el crecimiento de árboles
(WHITMORE, 1996), un tratamiento de este tipo a
nivel de todo el bosque es solamente recomendable si
todas las especies de interés tienen el potencial de
responder al mismo vigorosamente (POORTER et
al., 2001). Sin embargo, es muy probable que las
especies tengan diferentes patrones de crecimiento,
según el tamaño del árbol y la intensidad de luz
(CLARK y CLARK, 1999; GOURLET-FLEURIE y
HOULLIER, 2000). Entonces, si consideramos que
en bosques subtropicales las distintas especies
arbóreas poseen distintos requerimientos es
promisorio evaluar técnicas liberación y
reconducción de renovales para evaluar las respuestas
de especies de interés a este tipo de tratamiento
silvícola, esta consideración ya fue expresada por
BULFE et al. (2003) al expresar que la conducción
de regeneración natural en fajas de enriquecimiento
parece viable.
Comparando los análisis de similitud, los
valores obtenidos con el índice de Jaccard indican
una mayor similitud entre las mediciones de los años
1993 y 1995; difiriendo con el valor obtenido en el
2010, como consecuencia del registro de nuevas
especies. En cambio el índice de Bray Curtis, indica
una mayor similitud entre las situaciones 1995 y
2010, lo que estaría reflejando que los cambios de
especies y la representatividad de las mismas en la
masa fueron mayores al año del aprovechamiento
(Tabla 3).
Tabla 3 –Valores de similitud para los distintos
años de medición.
Table 3-Values of similarity for different years of
measurement.
Año de
registro
de datos
Jaccard Bray curtis
1993 1995 1993 1995
1995
0,933 1 0,853 1
2010
0,838 0,866 0,807 0,888
El análisis de la distribución diamétrica
presento la típica distribución en “J” invertida (Figura
3), para las tres mediciones, en ella se observa una
importante disminución respecto a la situación inicial
(antes del aprovechamiento).
Transcurrido 16 años no se observa una
recuperación en ninguna de las clases con respecto a
los valores iníciales, si se observa que hay clases que
se recuperan más que otras. También se destaca una
importante disminución de individuos en la clase de
diámetros menores y que conforman el potencial de
regeneración del bosque, en concordancia con le
expresado por GENTRY y TERBORGH, (1990);
HUTCHINSON, (1987); JOHNS, (1986) y RIVERO
et al. (2001), como consecuencia del
aprovechamiento lo cual posiblemente estaría
relacionado a los daños ocasionados en el apeo y
arrastre. En este sentido, MAC DONAGH et al.
(2003) señalaron que 62% de los árboles muertos
luego del primer año de aprovechamiento tuvieron
más del 50% de la copa dañada, mientras que los
restantes tuvieron daños menores de copa o fuste.
Con la aplicación de técnicas de mínimo impacto se
produciría un cambio menor en la estructura
remanente comparándolos a las técnicas
convencionales aplicadas, lo que se corresponde con
la menor disminución del área basal y del número de
individuos afectados (LÓPEZ CRISTÓBAL et al.,
2001; MAC DONAGH et al., 2003). Sumado a esto
si se tienen en cuenta en el aprovechamiento los
criterios de entresaca selectivos por espaciamiento
uniforme se aplicaría intensidades de corta según las
característica de la masa a ser intervenida, esto
garantizaría que la extracción no se centre en zonas
especificas y que persistan semilleros distribuidos en
todo el rodal, otra ventaja es que al agregarle este
criterio en la masa disminuiría la intensidad de corta
en la masa remanente (GRANCE y MAIOCCO,
1993).
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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En general las especies cuyo DAP superan
los 40 cm, tienen una mayor cantidad de individuos
en las clases diamétricas menores a este, los casos
que no presentan este comportamiento son las
especies Parapiptadenia rigida, Patagonula
americana y Ocotea puberula, en las cuales la
mayoría de los individuos se encuentran en las clases
de DAP mayores a 40 cm. Esto nos estaría indicando
la necesidad de conocer la masa a ser intervenida
para no generar una extracción excesiva en algunas
especies en la cual no puedan asegurar la provisión
de semillas en el futuro.
Analizando las 20 especies más importante
para el área bajo estudio (tabla 4), respecto a la
abundancia, se observó que las especies que
presentaron mayores valores en las mediciones
fueron: Ocotea diospyrifolia, Lonchocarpus
leucanthus, Nectandra megapotamica y
Balfourodendron riedelianum. Muchas de las
especies que presentaron una alta disminución inicial
fueron las comerciales extraídas durante el
aprovechamiento como ser: Ocotea puberula,
Balfourodendron riedelianum, Parapiptadenia rigida
y Lonchocarpus leucanthus (Tabla 1).
En general el aprovechamiento produjo una
disminución de la abundancia en todas las especies,
lo que se refleja al año 1995, esta disminución
continuó en menor proporción hasta el año 2010 para
la mayoría de las especies, resultando las más
afectadas Ocotea diospyrifolia, Lonchocarpus
leucanthus y Nectandra megapotamica. Por otra
parte, en la medición 2010 algunas especies
mostraron un aumentó en el número de individuos,
llegando inclusive a superar a los encontrados en la
situación inicial, como es el caso de Bastardiopsis
densiflora y Cedrela fissilis.
También se observa que la mayor disminución
de individuos y área basal está relacionada en la
mayoría de los casos a la extracción selectiva e
intensiva que sufrieron algunas especies como:
Parapiptadenia rigida, Ocotea puberula,
Lonchocarpus leucanthus y Balfourodendron
riedelianum (Tabla 1 y Tabla 4).
En cuanto a la dominancia las especies que
presentaron mayores valores fueron: Ocotea
diospyrifolia, Parapiptadenia rigida, Lonchocarpus
leucanthus, Nectandra megapotamica,
Balfourodendron riedelianum y Luehea divaricata,
en este caso la especie Parapiptadenia rigida
presento una disminución importante con respecto a
su situación inicial.
Para el caso de la frecuencia de las especies
las que presentaron mayores valores fueron: Ocotea
diospyrifolia, Lonchocarpus leucanthus,
Balfourodendron riedelianum y Nectandra
megapotamica.
Las especies que más disminuyeron su
frecuencia son: Cestrum laevigatum, Ocotea
puberula, Parapiptadenia rigida, Nectandra
lanceolada, Sygarus romanzoffiana y Lonchocarpus
leucanthus, en cambio las que aumentaron las misma
son Bastardiopsis densiflora y Cedrela fissilis.
En cuanto al índice de valor de importancia
(IVI), las especies con mayor peso fueron: Ocotea
diospyrifolia, Lonchocarpus leucanthus, Nectandra
megapotamica, Parapiptadenia rigida,
Balfourodendron riedelianum y Ocotea puberula.
Las especies que sufrieron una disminución mayor en
el IVI fueron: Ocotea puberula, Parapiptadenia
rigida, Cestrum laevigatum, Ocotea diospyrifolia y
Nectandra lanceolada. En cambio, algunas especies
tuvieron un aumento en los mismos, como Cedrela
fissilis, Bastardiopsis densiflora y Holocalyx
balansae (Tabla 4).
Figura 3 – Distribución diamétrica de la masa boscosa en los años 1993, 1995 y 2010.
Figure 3 - Diameter distribution of forest in the years 1993, 1995 and 2010.
0
20
40
60
80
100
120
140
15 25 35 45 55 65 75 85 95 105
Marca de Clases (cm)
Densidad (Ind/ha)
Año 1993
Año 1995
Año 2010
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Tabla 5 – Abundancia, dominancia, frecuencia y índice de valor de importancia de las 20 especies más
importantes de la formación vegetal en estudio
Table 5 - Abundance, dominance, frequency and importance value index of the 20 most important species of
the vegetation type studied
CODIGO*
AA DA FA IVI
1993 1995 2010 1993 1995 2010 1993 1995 2010 1993 1995 2010
OCODIO
27,25 18,50 16,50 3,47 2,07 2,00 1,19 1,09 1,13 27,11 26,64 24,34
LONLEU
26,25 20,75 18,25 2,29 1,60 1,46 1,13 1,03 0,94 22,19 24,46 21,03
NECMEG
18,00 16,25 14,00 1,99 1,78 1,14 0,91 0,94 0,91 17,36 23,04 17,21
BALRIE
19,50 15,25 15,50 1,73 0,82 0,92 1,00 1,00 1,00 17,34 17,19 17,07
PARRIG
7,50 3,75 4,00 2,93 0,95 1,04 0,72 0,44 0,44 16,45 9,76 9,92
DIASOR
11,75 8,50 7,25 1,13 0,79 0,68 0,66 0,59 0,56 11,03 11,79 9,91
LUEDIV
5,00 4,00 4,00 1,19 1,11 1,11 0,44 0,41 0,34 8,01 10,63 9,86
MACMIN
8,50 6,25 6,50 0,67 0,56 0,66 0,63 0,53 0,59 8,11 9,04 9,64
SYGROM
10,75 8,75 7,50 0,34 0,30 0,23 0,75 0,66 0,56 8,25 9,25 7,46
HOLBAL
5,00 5,00 4,75 0,51 0,56 0,67 0,47 0,47 0,50 5,65 8,16 8,47
PATAME
3,00 2,50 2,50 1,07 0,86 0,84 0,31 0,28 0,25 6,31 7,80 7,20
CEDFIS
5,00 3,75 7,75 0,37 0,30 0,54 0,50 0,41 0,66 5,27 5,66 9,82
ERYFAL
5,75 4,25 5,25 0,70 0,20 0,58 0,50 0,41 0,53 6,74 5,31 8,33
SEBBRA
8,50 7,75 6,50 0,16 0,15 0,13 0,56 0,59 0,47 5,98 7,62 5,92
CESLAE
9,25 2,75 5,75 0,41 0,12 0,09 0,78 0,28 0,44 8,14 3,50 5,25
TRICLA
8,00 7,25 7,25 0,16 0,13 0,20 0,38 0,34 0,31 4,96 5,87 5,89
NECLAN
4,75 3,00 2,50 0,68 0,37 0,30 0,47 0,34 0,25 6,19 5,44 4,06
CHRMAR
5,25 4,75 5,00 0,23 0,19 0,23 0,38 0,41 0,47 4,29 5,46 5,88
OCOPUB
7,25 1,75 1,00 1,67 0,22 0,11 0,38 0,13 0,09 10,21 2,78 1,57
BASDEN
2,25 2,00 6,00 0,41 0,15 0,50 0,25 0,22 0,44 3,37 3,01 7,68
OTRAS
102,25
77,75 85,25 5,34 3,42 3,97 9,56 7,78 8,56 97,05 97,59 103,48
TOTAL 300,75
224,50
233,00 27,44
16,66
17,40
21,94
18,34
19,44
300,00
300,00
300,00
* Ver códigos de especie en el anexo
AA: Abundancia absoluta (individuos/hectáreas)
DA: Dominancia absoluta (metros cuadrados de área basal/ hectáreas)
FA: Frecuencia absoluta (Números de UM en que está presente la especie/ Número total de UM)
IVI: Índice de Valor de Importancia (Abundancia relativa + Dominancia relativa + Frecuencia relativa)
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En cuanto al índice de valor de importancia
(IVI), las especies con mayor peso fueron: Ocotea
diospyrifolia, Lonchocarpus leucanthus, Nectandra
megapotamica, Parapiptadenia rigida,
Balfourodendron riedelianum y Ocotea puberula.
Las especies que sufrieron una disminución mayor en
el IVI fueron: Ocotea puberula, Parapiptadenia
rigida, Cestrum laevigatum, Ocotea diospyrifolia y
Nectandra lanceolada. En cambio, algunas especies
tuvieron un aumento en los mismos, como Cedrela
fissilis, Bastardiopsis densiflora y Holocalyx
balansae (Tabla 4).
En el área de estudio las especies que son de
interés comercial, en general son las que presentan
mayores disminuciones en su estatus de importancia,
debido a la presión de cosecha (Tabla 1 y Tabla 4),
estas y otras especies también podrían verse afectadas
debido a sus necesidades de microclima u otra
característica que las afectan. En cambio hay especies
que se ven favorecidas por estas aperturas de dosel y
pasaron a formar parte rápidamente del mismo,
aumentando incluso el número de individuos y el área
basal con respecto a su situación inicial, como en el
caso de Cedrela fissilis y Bastardiopsis densiflora;
BULFE et al. (2010) citaron a la primera como de
climax exigente en luz y a la segunda como una
especie pionera.
CONCLUSIONES
Si bien se observan diferencias entre las
mediciones se destaca como significativa en las
comparaciones de área basal, no siendo así el caso
para densidad, riqueza y diversidad.
En general se observo una respuesta negativa
en la mayoría de las especies de mayor importancia,
aunque en líneas generales mantuvieron su jerarquía
en la masa, en cambio hay un grupo de especies que
mostraron una respuesta que indica se ven
favorecidas por disturbios ocasionados.
En la planificación del aprovechamiento se
debería evitar que la presión de la misma afecte
excesivamente a determinadas especies y no asegure
la distribución de ejemplares semilleros.
Los fuertes disturbios ocasionados debidos al
aprovechamiento forestal aplicando normas de
diámetro mínimo impedirían una recuperación de la
masa en períodos de mediano plazo, esto se ve
reflejado en los datos para las parcelas bajo estudio
que demuestran que la recuperación sin manejo luego
de la extracción es positiva pero con valores bajos.
Para mantener la productividad de la masa
sería necesario no solo disminuir la presión de
extracción y planificar las mismas, sino también
aplicar a la masa las técnicas adecuadas de
aprovechamiento y de manejo luego del mismo,
como lo son técnicas estudiadas en la zona de corte
de lianas y remoción de bambúseas y se necesitan
estudios sobre otro tipos de tratamientos posibles
como ser el de liberación y reconducción de
renovales.
AGRADECIMIENTOS
A la Secretaria de Ciencia, Técnica y
Posgrado perteneciente a la Facultad de Ciencias
Forestales Universidad Nacional de Misiones por el
financiamiento para realizar las mediciones del
presente trabajo.
BIBLIOGRAFÍA
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Anexo. Listado de especies, con código y año de registro.
Annex. List of species, code and year of registration.
CODIGO FAMILIA NOMBRE CIENTIFICO
NOMBRE
VULGAR
Año
1993
Año
1995
Año
2010
ACHPRA
ACHATOCARPACEAE
Achatocarpus praecox f. obovatus
(Schinz & Autran) Hauman Quiebra machado
X X X
ACTCON
EUPHORBIACEAE
Actinostemon concolor (Spreng.)
Müll. Arg. Larangeira
X X X
ALBNIO
FABACEAE
Albizia niopoides (Spruce ex
Benth.) Burkart Anchico blanco
X X X
ALLEDU
SAPINDACEAE
Allophylus edulis (A. St.-Hil., A.
Juss. & Cambess.) Radlk. Cocú
X X X
APULEI
FABACEAE
Apuleia leiocarpa (Vogel) J.F.
Macbr. Grapia
X X X
ASPAUS
APOCYNACEAE Aspidosperma australe Müll. Arg.
Guatambú amarillo
X X X
ATEGLA
FABACEAE Ateleia glazioveana Baill. Timbo de campo
X X X
BALRIE
RUTACEAE
Balfourodendron riedelianum
(Engl.) Engl. Guatambú blanco
X X X
BANTOM
FLACOURTIACEAE Banara tomentosa Clos
Guazatumba hoja
grande
X X X
BASDEN
MALVACEAE
Bastardiopsis densiflora (Hook.
& Arn.) Hassl. Loro blanco
X X X
BAUFOR
FABACEAE
Bauhinia forficata Link subsp.
pruinosa (Vogel) Fortunato &
Wunderlin Pata de buey
X
CABCAN
MELIACEAE Cabralea canjerana (Vell.) Mart. Cancharana
X X X
CALFOL
FABACEAE Calliandra foliolosa Benth. Niño azote
X X
CAMGUA
MYRTACEAE
Campomanesia guazumifolia
(Cambess.) O. Berg Sietecapote
X X X
CAMXAN
MYRTACEAE
Campomanesia xanthocarpa O.
Berg Guabira
X X X
CASDEC
FLACOURTIACEAE Casearia decandra Jacq.
Guazatumba hoja
chica
X X X
CASSYL
FLACOURTIACEAE Casearia sylvestris Sw. Burro caá
X X X
CEDFIS
MELIACEAE Cedrela fissilis Vell. Cedro misionero
X X X
CELIGU
CELTIDACEAE
Celtis iguanaea (Jacq.) Sarg.
Tala
X X X
CESLAE
SOLANACEAE Cestrum laevigatum Schltdl. Palo capuera
X X X
CHRGON
SAPOTACEAE
Chrysophyllum gonocarpum
(Mart. & Eichler) Engl. Aguai
X X X
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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CODIGO FAMILIA NOMBRE CIENTIFICO
NOMBRE
VULGAR
Año
1993
Año
1995
Año
2010
CHRMAR
SAPOTACEAE
Chrysophyllum marginatum
(Hook. & Arn.) Radlk. Vasuriña
X X X
CITPAN
ICACINACEAE
Citronella paniculata (Mart.)
R.A. Howard Pasto de anta
X X X
CORECA
BORAGINACEAE Cordia ecalyculata Vell. Colita
X
CORTRI
BORAGINACEAE
Cordia trichotoma (Vell.) Arráb.
ex Steud. Peteribi
X X X
CUPVER
SAPINDACEAE Cupania vernalis Cambess. Camboata colorado
X X X
DIASOR
SAPINDACEAE Diatenopteryx sorbifolia Radlk. María preta
X X X
ERYFAL
FABACEAE Erythrina falcata Benth. Ceibo
X X X
EUGINV
MYRTACEAE Eugenia involucrata DC. Cerella
X
EUGPIR
MYRTACEAE
Eugenia pyriformis Cambess. var.
pyriformis
Ibuajay
X X
EUGRAM
MYRTACEAE Eugenia ramboi D. Legrand Eugenia
X X X
FAGRHO
RUTACEAE Fagara rhoifolia (Lam.) Engl. Mamica de candela
X X
GLEAMO
FABACEAE
Gleditsia amorphoides (Griseb.)
Taub. var. amorphoides Espina corona
X X X
HELAPI
RUTACEAE Helietta apiculata Benth. Canela de venado
X
HENOMP
MONIMIACEAE
Hennecartia omphalandra J.
Poiss. Nandipa´ra
X
HOLBAL
FABACEAE Holocalyx balansae Micheli Alecrín
X X X
ILEBRE
AQUIFOLIACEAE Ilex brevicuspis Reissek Caona
X X X
ILEPAR
AQUIFOLIACEAE Ilex paraguariensis A. St.-Hil. Yerba mate
X X X
INGVER
FABACEAE
Inga verna Willd. subsp. affinis
(DC.) T.D. Penn. Inga guazú
X X X
JACMIC
BIGNONIACEAE Jacaranda micrantha Cham. Caroba
X X
JACSPI
CARICACEAE Jacaratia spinosa (Aubl.) A. DC. Yacaratia
X X X
LONLEU
FABACEAE
Lonchocarpus leucanthus
Burkart Rabo ita
X X X
LONMUE
FABACEAE
Lonchocarpus muehlbergianus
Hassl. Rabo molle
X X X
LUEDIV
TILIACEAE Luehea divaricata Mart. Sota caballo
X X X
MACMIN
FABACEAE Machaerium minutiflorum Tul. Ysapu´y moroti
X X X
MACPAR
FABACEAE
Machaerium paraguariense
Hassl. Ysapu´y guazú
X X X
MATELE
SAPINDACEAE Matayba elaeagnoides Radlk. Camboata blanco
X X X
MYRBAL
MYRSINACEAE Myrsine balansae (Mez) Otegui Canelón
X X X
MYRCOR
MYRSINACEAE Myrsine coriacea (Sw.) R. Br. Canelon resinoso
X X
MYRFRO
FABACEAE Myrocarpus frondosus Allemão Incienso
X X X
NECLAN
LAURACEAE Nectandra lanceolata Nees Laurel amarillo
X X X
NECMEG
LAURACEAE
Nectandra megapotamica
(Spreng.) Mez Laurel negro
X X X
OCODIO
LAURACEAE Ocotea diospyrifolia (Meisn.) Mez
Laurel aju´y
X X X
OCOPUB
LAURACEAE Ocotea puberula (Rich.) Nees Laurel guaíca
X X X
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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CODIGO
FAMILIA NOMBRE CIENTIFICO
NOMBRE
VULGAR
Año
1993
Año
1995
Año
2010
PARRIG
FABACEAE
Parapiptadenia rigida (Benth.)
Brenan Anchico colorado
X X X
PATAME
BORAGINACEAE Patagonula americana L. Guayubira
X X X
PENWAR
ARALIACEAE
Pentapanax warmingianus
(Marchal) Harms Sabuguero
X
PHYDIO
PHYTOLACCACEAE Phytolacca dioica L. Ombú
X X X
PICCRE
SIMAROUBACEAE Picrasma crenata (Vell.) Engl. Palo amargo
X X X
PILPEN
RUTACEAE Pilocarpus pennatifolius Lem. Jaborandi
X X X
PISZAP
NYCTAGINACEAE
Pisonia zapallo Griseb. var.
zapallo
Ombu`ra
X X X
PRUBRA
ROSACEAE
Prunus brasiliensis (Cham. &
Schltdl.) D. Dietr. Persiguero
X X X
RANARM
RUBIACEAE Randia armata (Sw.) DC. Palo cruz
X X X
ROLSAL
ANNONACEAE Rollinia salicifolia Schltdl. Araticú
X X X
RUDPAR
RUBIACEAE
Rudgea parquioides (Cham.)
Müll. Arg. jazmin`ra
X X X
RUPLAX
POLYGONACEAE Ruprechtia laxiflora Meisn. Marmelero
X X X
SAMAUS
CAPRIFOLIACEAE
Sambucus australis Cham. &
Schltdl. Sauco
X
SAPGLA
EUPHORBIACEAE
Sapium glandulosum (L.)
Morong Lecheron
X X X
SCHMOR
ARALIACEAE
Schefflera morototoni (Aubl.)
Maguire, Steyerm. & Frodin Cacheta
X X
SEBBRA
EUPHORBIACEAE Sebastiania brasiliensis Spreng. Lechero
X X X
SEBCOM
EUPHORBIACEAE
Sebastiania commersoniana
(Baill.) L.B. Sm. & B.J. Downs Blanquillo
X X
SEISPE
BOMBACACEAE
Ceiba speciosa (A. St.-Hil, Juss &
Cambess) Ravenna Samohú
X X X
SOLGRA
SOLANACEAE
Solanum granulosum-leprosum
Dunal Fumo bravo
X X X
SORBON
MORACEAE
Sorocea bonplandii (Baill.) W.C.
Burger, Lanj. & Wess. Boer Ñandipa
X X X
STRYBRA
LOGANIACEAE
Strychnos brasiliensis (Spreng.)
Mart. Espolon de gallo
X X X
STYLEP
STYRACACEAE Styrax leprosus Hook. & Arn. Carne de vaca
X X X
SYGROM
PALMAE
Sygarus romanzoffiana (Cham.)
Glassman Pindo
X X X
TRICAT
MELIACEAE Trichilia catigua A. Juss. Catiguá colorado
X X X
TRICLA
MELIACEAE Trichilia claussenii C. DC. Catiguá
X X X
VITMEG
VERBENACEAE
Vitex megapotamica (Spreng.)
Moldenk Taruma
X X X
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
52
COMUNICACIÓN
CRECIMIENTO INICIAL DE Pinus taeda L. EN SUELO PEDREGOSO DE LA
PROVINCIA DE MISIONES, EN RESPUESTA A LA FERTILIZACIÓN CON P Y N.
Pinus taeda L. INITIAL GROWTH IN RESPONSE TO N AND P FERTILIZATION, ON
A STONY SOIL OF MISIONES PROVINCE.
Laura Faustino
1
Nardia Bulfe
2
Martín Pinazo
3
Juan Goya
4
Rodolfo Martiarena
5
Otto Knebel
6
Corina Graciano
7
Fecha de recepción: 24/02/2011
Fecha de aceptación: 19/09/2011
1. Ingeniera Forestal. Becaria de postgrado CONICET. Instituto de Fisiología Vegetal (INFIVE), CONICET - UNLP. CC 327,
CP 1900 - La Plata, Argentina. laurafaustino@agro.unlp.edu.ar
2. Ingeniera Forestal. Becaria de posgrado. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Av. El Libertador 2472, CP
3384 - Misiones, Argentina. nbulfe@montecarlo.inta.gov.ar
3. Ing. Forestal. Msc. Silvicultura en Trópico y Subtrópico. Investigador. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Av. El Libertador 2472, CP 3384 - Misiones, Argentina. mpinazo@montecarlo.inta.gov.ar
4. Ingeniero Forestal. Profesor Titular Curso de Silvicultura, Profesor Adjunto Curso Ordenación Forestal, Facultad de Ciencias
Agrarias y Forestales, UNLP. jgoya@agro.unlp.edu.ar
5. Ing. Forestal. MSc Silvicultura de bosques implantados. Investigador. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Av. El Libertador 2472, CP 3384 - Misiones, Argentina. ramartiarena@montecarlo.inta.gov.ar
6. Ayudante técnico. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) - Av. El Libertador 2472, CP 3384 - Misiones,
Argentina.
7.
Ingeniera Forestal, Dra. en Ciencias Naturales. Investigadora Asistente CONICET. Instituto de Fisiología Vegetal (INFIVE),
CONICET - UNLP. CC 327, CP 1900 - La Plata, Argentina. corinagraciano@agro.unlp.edu.ar
SUMMARY
The aim of this work was to evaluate the effect of N and P fertilization during Pinus taeda L. establishment
on a poorly developed stony soil found in slopes in Misiones. Total Height and collar diameter growth in response to
different N and P doses were evaluated, six and eighteen months after fertilization. . Different responses depending
on the position of the block in the slope were observed. Heterogeneity in the response due to the position in the
slope was observed. P fertilization had positive or null effect, depending on the dose applied and the combination
with N. On the other hand, N fertilization has a negative, null or positive effect on the growth, depending on the
block and the combination with P. The fertilization with N and P combined in the stony soil of Misiones can
produce a negative effect on Pinus taeda growth, mainly by the depressive effect of N.
Key words: Initial fertilization, Pinus taeda, Misiones.
RESUMEN
El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto
de la aplicación de N y P en el establecimiento de de
Pinus taeda creciendo sobre suelo somero pedregoso
ubicado en pendientes en la provincia de Misiones.
Se evaluó el crecimiento en altura total y en diámetro
a la altura del cuello (DAC) en respuesta a la
fertilización con diferentes niveles de N y P, a los
seis y a los dieciocho meses posteriores a la
fertilización. Se observó heterogeneidad en la
respuesta a la fertilización según la posición en la
pendiente. La aplicación de P tuvo efecto positivo o
nulo, dependiendo de la dosis y la combinación con
N. La aplicación de N tuvo un efecto negativo, nulo o
positivo sobre el crecimiento, dependiendo el bloque
y la combinación con P. La aplicación combinada de
P y N sobre suelo pedregoso de la provincia de
Misiones puede tener efectos negativos en el
crecimiento de Pinus taeda fundamentalmente
producto de la acción depresiva del N.
Palabras clave: Fertilización inicial, Pinus taeda,
Misiones.
INTRODUCCIÓN
Argentina posee en la actualidad más de un
millón de hectáreas forestadas, de las cuales el 55%
Faustino et al. YVYRARETA 18 (2011) 52-57
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
53
corresponden a plantaciones del género Pinus
(GAUCHAT y RODRÍGUEZ, 2005). La provincia de
Misiones tiene alrededor de 365.000 ha plantadas con
coníferas (SIFIP, 2010), y en ella se registran los
mayores crecimientos de pino del país y del mundo,
llegando en ciertos casos a 35-40 m
3
/ha/año
(SANCHEZ ACOSTA y VERA, 2005). La superficie
plantada con Pinus taeda en esta provincia se halla en
expansión hacia suelos marginales, pedregosos,
someros y de escasa profundidad, ubicados en zonas
de pendientes. Este tipo de suelos, perteneciente al
grupo de los comúnmente denominados pedregosos,
ocupan un 35 % del total provincial, y tienen baja
capacidad de retención hídrica en comparación con
los suelos rojos profundos, los cuales son
considerados como los más aptos para el
establecimiento de plantaciones en la provincia
(FERNANDEZ et al. 1999a).
Si bien los pinos han sido considerados poco
exigentes en sus requerimientos de nutrientes, se han
obtenido marcados incrementos en la productividad
al mejorar el estado nutricional de las plantaciones.
El crecimiento de plantaciones de 8 años de edad de
P. taeda en EL SE de Estados Unidos fue mayor con
la aplicación de fertilizantes en dosis suficiente para
mantener relaciones óptimas entre nutrientes. El
mayor crecimiento se registró desde un año luego de
iniciada la fertilización (ALBAUGH et al. 1998), y se
mantuvo hasta el final del ensayo a los 21 años
(ALBAUGH et al. 2004, 2008). También la
fertilización con P aplicada en el establecimiento de
la plantación y la fertilización con N y P a durante el
cierre del canopeo, incrementan el crecimiento y los
efectos positivos pueden durar más de 20 años (FOX
el al. 2006, NILSSON y ALLEN, 2003). Asimismo,
la fertilización con N, P, K y micronutrientes
aumenta la supervivencia y el crecimiento de las
plantas aún en condiciones de sitios con problemas de
drenaje (RAHMAN et al. 2006). Por otro lado,
existen registros de que se producen disminuciones
en las concentraciones de macronutrientes del suelo
luego de un turno de plantación con Pinus taeda en
Misiones. La extracción de madera implicaría
pérdidas de la estabilidad nutritiva luego de dos
rotaciones para el fósforo y el potasio, y luego de más
de diez rotaciones para el nitrógeno (GOYA et al.
2003, PÉREZ et al. 2006). Sumado a la extracción de
nutrientes que se realiza con la madera durante la
cosecha, se produce además una gran pérdida de
nutrientes en el período que abarca desde que se
realiza la corta hasta el establecimiento de la nueva
plantación (MARTIARENA et al. 2009). La
magnitud de estas pérdidas depende de las distintas
prácticas que se realicen durante este período,
maximizándose si el suelo queda descubierto y se
realiza quema de residuos (GOYA et al. 2003,
MARTIARENA et al. 2009). Dado que pérdida de
nutrientes en el suelo podría repercutir sobre las tasas
de crecimiento de las rotaciones siguientes, es
necesaria la aplicación de fertilizantes para mantener
la fertilidad y estabilidad nutricional de los sitios y la
sustentabilidad del sistema productivo (GOYA et al.
2003). La aplicación inicial de fósforo en
plantaciones de Pinus taeda ubicadas en suelos
arenoso y rojo profundo en la provincia de Corrientes
tuvo un impacto positivo sobre el crecimiento en
diámetro y altura (FERNANDEZ et al. 1999b, 2000,
2003, APARICIO et al. 2003), mientras que la
adición de nitrógeno tuvo un efecto detrimental sobre
el crecimiento de las plantas, siendo estas menores
incluso a las no fertilizadas (FERNANDEZ et al.
1999b, 2000, 2003). Este efecto depresor del
nitrógeno también está documentado para Pinus
taeda en el sur de Brasil (COSTA MUNIZ et al.
1975). Hasta el momento, no se habían instalado
ensayos de fertilización de Pinus taeda sobre suelos
marginales, pedregosos de la provincia de Misiones.
En base a estos antecedentes el objetivo de
este trabajo es evaluar el efecto de la aplicación de
nitrógeno y fósforo, y su interacción, en el
establecimiento de una plantación de Pinus taeda
creciendo sobre un suelo somero, pedregoso, ubicado
en pendiente de la provincia de Misiones, Argentina.
Se espera que la respuesta de la especie a la
fertilización inicial en este tipo de suelos sea similar a
las halladas en los trabajos previamente citados para
la zona. En esta comunicación se informan los
resultados obtenidos hasta los 18 meses de edad de la
plantación.
MATERIALES Y MÉTODOS
El ensayo se localiza al centro oeste de la
provincia de Misiones, Argentina, en un predio de la
empresa Taeda S.A. ubicado en el departamento de
Montecarlo. El clima de la región se define como
subtropical sin estación seca marcada, las
precipitaciones anuales son del orden de los 2000 mm
y la temperatura media anual ronda los 20º C
(LIGIER, 2000). El lote donde se ubica el ensayo se
encuentra aproximadamente a los 26º 34’ de latitud
sur y 54º 42’ de longitud oeste, presenta un suelo con
abundancia de fragmentos gruesos no meteorizados
entre los que predominan gravas y guijarros (de 2
mm a 25 cm). La pendiente del mismo es de
alrededor de 10%.
Las principales características físico-químicas
de los suelos se presentan en la tabla1. El bloque 1 se
encuentra ubicado en la loma, mientras que el bloque
2 se encuentra en la media loma. En cada bloque se
tomó una muestra compuesta para realizar los
análisis de suelo. Cada muestra se obtuvo a partir de
5 submuestras de igual volumen a las que se les
extrajo los fragmentos gruesos no meteorizados. El
muestreo se realizó en la parcela control de cada
bloque tomando las submuestras sobre dos
diagonales de la misma. Las submuestras se
extrajeron con pala, cavando hasta los 20 cm de
profundidad. El carbono orgánico (CO) fue
determinado por combustión seca mediante un
Faustino et al. YVYRARETA 18 (2011) 52-57
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
54
analizador automático de Carbono marca LECO
modelo CR12, el P extractable (Pe) por el método de
Bray- Kurtz, el N total (Nt) por el método semimicro
Kjeldahl, la capacidad de intercambio catiónico
(CIC) por el método Polemio-Rhoades y la textura
por el método de la pipeta de Robinson
(Determinaciones efectuadas por el LANAIS N-15,
CONICET-UNS (Agronomía), 8000 Bahía Blanca,
Argentina).
La plantación se realizó en mayo de 2008 con
un distanciamiento de 5 m x 2 m, con plantines
comerciales de Pinus taeda L. Hacia fines de julio
del mismo año se aplicó el fertilizante en dos
orificios de 10 cm de profundidad realizados con
pala, a 20 cm a cada lado del cuello de la planta, los
cuales posteriormente fueron tapados con tierra. Se
utilizó un diseño factorial de 3
3
en tres bloques
completos al azar. Se evaluaron tres dosis de
nitrógeno aportado como urea (45-46 % de N) y tres
dosis de fósforo aportado como superfosfato triple
(46 % P
2
O
5
). Se aplicaron 0 g; 22,5 g y 45 g de N
combinados con 0 g; 46 g y 92 g de P
2
O
5,
correspondientes a 0 g (N0); 50 g (N50) y 100 g
(N100) de urea, y 0 g (P0); 100 g (P100) y 200 g
(P200) de superfosfato triple (SFT) respectivamente.
Se fertilizaron 40 individuos por parcela, de los
cuales los 18 centrales se utilizaron para mediciones,
de manera de dejar una fila de bordura fertilizada
alrededor del sector de las plantas medidas. Se
realizó control de hormigas y desmalezado en forma
periódica sobre la plantación.
Debido a la alta mortandad de plantas en
todos los tratamientos de uno de los bloques, fueron
considerados para el análisis los dos bloques
restantes.
Se evaluó la altura total y el diámetro a la
altura del cuello (DAC) a los seis y a los dieciocho
meses posteriores a la aplicación del fertilizante.
Los datos se analizaron mediante análisis de
varianza (ANOVA) y el test de comparación de
medias LSD (p<0,05).
Tabla 1. Características químicas y físicas de los
suelos pedregosos utilizados en el ensayo de
fertilización de Pinus taeda L.
Table 1. Chemical and physical characteristics of
the stony soil used in the Pinus taeda L.
fertilization experiment.
Bloque 1 Bloque 2
CO (%) 4,049 2,570
Nt (%) 0,323 0,274
pH 5,1 5,9
Pe (ppm) 9,6 4,2
CIC (cmol/Kg) 12,1 10,1
Arena (%) 17,9 21
Limo (%) 41,2 44,7
Arcilla (%) 40,9 34,3
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
A los seis meses de realizada la plantación, la
altura de las plantas estuvo significativamente
afectada por una interacción entre el N y el P (p=
0,0421) (gráfico 1). La aplicación de cualquiera de
las dosis de P sin la adición de N incrementó la
altura. Una respuesta similar se obtuvo al aplicar N
en la dosis máxima (100g de urea) sin P. El resto de
las combinaciones de N y P no resultaron en
incrementos superiores a los logrados con la
aplicación de N o P por separado.
Dosis Urea (g . pta
-1
)
0 50 100
Altura (cm)
0
20
40
60
80
SFT 0
SFT 100
SFT 200
Gráfico 1: Combinación de las distintas dosis de
urea y SFT en la altura de Pinus taeda L. a los seis
meses posteriores a la fertilización.
Graph 1: Combination between different levels of
urea and SFT on Pinus taeda L. height six month
after fertilization.
En el caso del DAC a los seis meses de
realizada la fertilización, se observó una interacción
significativa entre el bloque y ambos nutrientes (p=
0,0101) (gráfico 2). Como el efecto del bloque es
significativo, se reportan los resultados de cada
bloque por separado. La interacción de la fertilización
con el bloque refleja la alta heterogeneidad del sitio,
caracterizado por poseer pendientes elevadas y
reflejada en las características químicas del suelo
(tabla 1). En el bloque 1, que posee mayor
concentración de N y P, la fertilización sólo con P en
la dosis máxima supera al control en crecimiento en
DAC, al igual que aplicación de la dosis máxima de
N con la dosis xima de P, mientras que otras
combinaciones no difieren significativamente de las
plantas sin fertilizar. Es así que en este bloque, el P es
el nutriente limitante, y por lo tanto, la adición de N
es necesaria solamente cuando se supera un umbral
de disponibilidad de P. En el bloque 2, la
disponibilidad de N y P es menor que en el bloque 1.
Sin embargo ninguna de las combinaciones aplicadas
redunda en mayor crecimiento en comparación con el
control. Sin embargo, con la aplicación de una dosis
moderada de N las plantas crecen menos en DAC, si
ésta no es acompañada con la dosis máxima de P.
A los dieciocho meses, la interacción entre el
P, el N y el bloque tuvo efectos significativos para la
altura y el DAC de las plantas (altura p= 0,0475;
Faustino et al. YVYRARETA 18 (2011) 52-57
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
55
DAC p= 0,0005) (gráficos 3 y 4). En el bloque 2, que
posee menor contenido de P en el suelo, la
fertilización con P redundó en plantas con mayor
altura, aunque la diferencia no fue significativa en
diámetro. Ninguna de las aplicaciones de N y sus
combinaciones con P tuvo un efecto que mejore la
aplicación de P solo, de manera que en este bloque, el
P es el nutriente limitante. Sin embargo, en el bloque
1, que posee mayor contenido de N y P en el suelo,
ninguna dosis de N y P estimuló el crecimiento,
mientras que la dosis intermedia de N combinada con
la aplicación de P disminuyeron el crecimiento en
altura y DAC. Esta tendencia se observó a los 6
meses y se acentuó a los 18 meses. Por lo tanto en
este bloque la aplicación de la dosis N50 fue negativa
en combinación con P100 y P200. Es posible que la
aplicación P combinado con N estimule el
crecimiento de la flora del suelo. Si el crecimiento de
la flora del suelo inmoviliza más N que el aportado
por la fertilización, como parece ser el caso de N50,
la disponibilidad de N para la planta disminuye, y por
lo tanto es esperable un menor crecimiento. A mayor
aporte de P, mayor inmovilización de N. Si la
fertilización con N es mayor (N100) la situación es
similar a la observada cuando no se aplica N (N0),
por lo tanto, el aporte de N con la fertilización es
suficiente para la flora del suelo y para la planta.
Como la aplicación de N o P por separado no
estimula el crecimiento, evidentemente la limitante al
crecimiento es otro nutriente u otro factor no
contemplado en este ensayo, como puede ser la
menor disponibilidad de agua, ya que se encuentra en
la loma.
Bloque 1
0 50 100
DAC (mm)
0
5
10
15
20
25
SFT 0
SFT 100
SFT 200
Bloque 2
0 50 100
0
5
10
15
20
Dosis Urea (g . pta
-1
)
Gráfico 2: Combinación de las distintas dosis de
urea y SFT para cada bloque en el DAC de Pinus
taeda L. a los seis meses posteriores a la
fertilización.
Graph 2: Combination between blocks and
different levels of urea and SFT on Pinus taeda L.
collar diameter six month after fertilization.
El efecto negativo de la dosis intermedia de N
no sería atribuible a la elevada salinidad que produce
la urea, a la toxicidad del biuret o a la inhibición de la
formación de micorrizas, ya que el efecto negativo no
se observa con la dosis mayor de N, condición que
debería exacerbar dichas causas (FERNÁNDEZ et al.
2004).
Bloque 1
0 50 100
Altura (cm)
0
100
200
300
400
SFT 0
SFT 100
SFT 200
Bloque 2
Dosis Urea (g . pta
-1
)
0 50 100
0
100
200
300
Gráfico 3: Combinación de las distintas dosis de
urea y SFT para cada bloque en la altura de Pinus
taeda L. a los dieciocho meses posteriores a la
fertilización.
Graph 3: Combination between blocks and
different levels of urea and SFT on Pinus taeda L
height eighteen month after fertilization.
Los resultados obtenidos son parcialmente
concordantes con las respuestas a la aplicación de P y
N en Pinus taeda Marion en suelos rojos de
Corrientes halladas por FERNANDEZ et al. (1999b,
2000, 2003) en sucesivas oportunidades de medición,
desde los seis hasta los treinta y cuatro meses
posteriores a la fertilización en el establecimiento de
la plantación. Estos autores registraron respuestas
positivas más acentuadas en el caso de la aplicación
de P, posiblemente debido a que los suelos rojos
profundos poseen menor concentración de este
nutriente (alrededor de 1-2 ppm). Encuentran un
aumento significativo del crecimiento en diámetro y
altura en forma progresiva con el incremento de la
dosis aplicada de este nutriente. Esto es concordante
con lo que encontramos en este trabajo, aunque las
diferencias no llegan a ser significativas en todos los
casos, posiblemente debido a las interferencias que se
generan con el N y a la heterogeneidad de los
bloques. En relación al N señalan que la aplicación se
asoció con una disminución en el crecimiento en
altura y en diámetro, relacionando dicho efecto con
Faustino et al. YVYRARETA 18 (2011) 52-57
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
56
una posible interferencia del N en la absorción de P
por inmovilización microbiana, o a una inhibición de
la micorrización producida por el N que
consecuentemente afecte la absorción de P.
Bloque 1
0 50 100
DAC (mm)
0
20
40
60
80
100
SFT 0
SFT 100
SFT 200
Bloque 2
Dosis Urea (g . pta
-1
)
0 50 100
0
20
40
60
80
Gráfico 4: Combinación de las distintas dosis de
urea y SFT para cada bloque en el DAC de Pinus
taeda L. a los dieciocho meses posteriores a la
fertilización.
Graph 4: Combination between blocks and
different levels of urea and SFT on Pinus taeda L.
collar diameter eighteen month after fertilization.
CONCLUSIÓN
Preliminarmente, la aplicación combinada de P
y N sobre suelo pedregoso de la provincia de
Misiones puede tener efectos negativos en el
crecimiento de Pinus taeda L., que es producto
fundamentalmente de la acción del N. Esto concuerda
parcialmente con la hipótesis de trabajo planteada y
con la respuesta hallada en otros trabajos realizados
en la zona, aunque sobre otro tipo de suelos. Sin
embargo, en este caso de estudio en particular, el
efecto de la fertilización en el crecimiento fue
diferente en cada bloque, lo que refleja la alta
heterogeneidad de los sitios donde se desarrollan los
suelos pedregosos.
Es necesario continuar las mediciones de
este ensayo en el tiempo para poder obtener
conclusiones del efecto a largo plazo de la
fertilización con N y P sobre estos suelos pedregosos
de Misiones, así como también profundizar los
estudios nutricionales para encontrar las causas de los
efectos negativos de la fertilización con urea que se
encontraron.
AGRADECIMIENTOS
A Alejandra Von Wallis por su ayuda en la
instalación y mediciones del ensayo.
A la empresa Taeda S.A. que nos ha permitido
la instalación del ensayo dentro de su
establecimiento.
El ensayo se financió parcialmente con fondos
de los proyectos del INTA PNFOR 2214 (Factores
críticos para la sustentabilidad de plantaciones
forestales) y PNFOR 2213 (Determinación de las
bases ecofisiológicas para la silvicultura de
implantación y conducción). Este proyecto está
parcialmente subsidiado por el PIP1885 (CCT
CONICET La Plata).
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hp
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
58
REVISIÓN
TENSIONES DE CRECIMIENTO EN MADERA DE ÁRBOLES JÓVENES EN PIE POR
MÉTODOS NO DESTRUCTIVOS
GROWTH TENSIONS IN YOUNG TREES WOOD BY NOT DESTRUCTIVE
METHODS
Estela Margarita Pan
1
Juan Carlos Medina
2
Graciela Adriana Moreno
3
Selva Azucena Barrionuevo
4
Fecha de recepción: 06/09/2011
Fecha de aceptación: 16/12/2011
1. MSc. Ing. En Industrias Forestales. Profesora Asociada. Instituto de Tecnología de la Madera, Facultad de
Ciencias Forestales, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Avda. Belgrano (S) Nº 1912, CP 4200, Santiago
del Estero, Argentina. Email: epan@unse.edu.ar.
2. Dr. Ingeniero de Montes. Profesor Adjunto. Instituto de Tecnología de la Madera, Facultad de Ciencias
Forestales, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Avda. Belgrano (S) Nº 1912, CP 4200, Santiago del
Estero, Argentina. Email: jcmedina@unse.edu.ar.
3. MSc. Ing. En Industrias Forestales. Profesora Asociada. Instituto de Tecnología de la Madera, Facultad de
Ciencias Forestales, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Avda. Belgrano (S) Nº 1912, CP 4200, Santiago
del Estero, Argentina. Email: gamoreno@unse.edu.ar.
4. Dra. Ingeniera de Montes. Jefa de Trabajos Prácticos. Instituto de Tecnología de la Madera, Facultad de Ciencias
Forestales, Universidad Nacional de Santiago del Estero, Avda. Belgrano (S) Nº 1912, CP 4200, Santiago del
Estero, Argentina. Email: selva@unse.edu.ar.
SUMMARY
The present work is the result of a bibliographic revision about the residual longitudinal deformities (growth
tensions) that trees from young plantations present. The researches of DEVLIEGER and QUINTANA in poplar
hybrids (2006), AITIM and CIS-Madera in Eucalyptus globulus (1994, 2001) and in Eucalyptus nitens by
VALDEZ JAQUE (2003). Each tree was measured at the diameter at breast height (DBH), in the direction north-
south, according to the CIRAD-Fôret `s protocol, using the equipment designed by that French research center,
which allows to measure the growth tension in standing trees. It was found a significant relation between the growth
tensions and the age and the diameter, in such a way that when these parameters increase, the growth tensions
diminish.
Key words: tensions of growth, not destructive methods, poplar, Eucalyptus
RESUMEN
El presente trabajo es el resultado de una
revisión bibliográfica sobre las deformaciones
residuales longitudinales (tensiones de crecimiento),
que presentan los árboles provenientes de
plantaciones jóvenes. Se seleccionaron las
investigaciones realizadas por DEVLIEGER y
QUINTANA en híbridos de álamos (2006), AITIM y
CIS-Madera en Eucalyptus globulus (1994, 2001) y
en Eucalyptus nitens por VALDEZ JAQUE (2003).
Cada árbol fue medido a la altura del diámetro altura
del pecho (DAP), en la dirección norte-sur, según el
protocolo de CIRAD-Fôret, utilizando el equipo
diseñado por aquel centro de investigación francés, el
cual permite medir las tensiones de crecimiento en
árboles en pie. Se encontró una relación significativa
entre las tensiones de crecimiento con la edad y con
el diámetro, de tal forma que cuando estos
parámetros aumentan, las tensiones de crecimiento
disminuyen.
Palabras clave: tensiones de crecimiento, métodos
no destructivos, álamo, Eucalyptus.
INTRODUCCIÓN
Es sabido que existe un progresivo
agotamiento de las especies forestales nativas muy
estimadas, provenientes de sistemas forestales
degradados, especialmente en el noroeste argentino.
Las bajas tasas de reposición y crecimiento de las
latifoliadas nativas, los elevados costos de
producción y las restricciones legales impuestas por
Pan et al. YVYRARETA 18 (2011) 58-63
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
59
presiones ambientales y ecológicas a la utilización
del bosque nativo, están limitando el suministro de
especies nativas para la producción de maderas
sólidas (MARCÓ, 2006).
Esta situación se transforma en una
oportunidad para el cultivo de especies introducidas
más productivas, lo que ha traído como consecuencia
la necesidad de buscar soluciones a una serie de
problemas que se presentan en el uso de las mismas.
Entre las diferentes especies exóticas
plantadas comercialmente en Argentina, se encuentra
el cultivo del genero Eucaliptus con
aproximadamente 231.000 ha implantadas en la
Republica Argentina (DALLA TEA, 1993), cuyo
fomento nace como una opción para obtener
productos sólidos de eucaliptos con mayor valor
agregado. Entre las variedades de eucaliptos que se
han introducido en la Argentina, el Eucalyptus
grandis es la especie mas abundante y de mayor
industrialización con 120.000 ha cultivadas
(SÁNCHEZ ACOSTA, 1995); seguida por otras dos
especies de eucalyptus (Eucalyptus camaldulensis y
tereticornis) de excelente calidad de madera pero con
menor relevancia comercial por sus menores tasas de
crecimiento, pero que en general muestran una
amplia adaptabilidad a una gama importante de sitios
y un tipo de madera apto para usos como madera
sólida en los que se requiere mayor densidad y color
(MARCÓ, 2.006).
Estas características de los Eucalyptus
camaldulensis y tereticornis, condujeron al desarrollo
de un programa de mejoramiento genético en la
Universidad Nacional de Santiago del Estero,
comenzando a identificarse los orígenes/procedencias
de estas dos especies de mayor productividad. Pero
en estos últimos años a crecido notablemente el
interés en los países por obtener productos sólidos
con mayor valor agregado, por lo tanto los programas
de mejoramiento y clonación que están en desarrollo
requieren información básica no solo de caracteres
genéticos del material sino de características
tecnológicas que son fundamentales para determinar
la aptitud de la madera ante los diferentes usos.
Las especies del género Eucalyptus han
cobrado en los últimos años una singular
trascendencia en la implantación de bosques
forestales ocupando un lugar preferencial en la
silvicultura de los países templados, cálidos y
tropicales del mundo. El eucalipto es un árbol de
tamaño medio que alcanza los 20 metros de altura y
en su estado natural presenta un fuste irregular con
copa grande y abierta (DIMITRI y MANGIERI,
1979).
Las especies Eucalyptus camaldulensis y
tereticornis son muy plásticas resistentes a fríos,
heladas y calores excesivos, además prosperan en
terrenos bajos, húmedos y también en suelos secos y
salados; siendo buenas especies para zonas áridas y
semiáridas.
Los Eucaliptos colorados (tereticornis y
camaldulensis), se ubican dentro del grupo de
“maderas pesadas”, con una densidad media entre
750 kg/m
3
- 1000 kg/m
3
(TINTO, 1991), comparable
con especies nativas pesadas, mientras que el
Eucalyptus grandis se ubica en el grupo de “maderas
livianas” (350 Kg/m
3
500 Kg/m
3
) donde
frecuentemente se hallan las especies exóticas de
rápido crecimiento (SÁNCHEZ ACOSTA, 1995).
Numerosas especies del genero Eucalipto
presentan elevadas tensiones de crecimiento tanto por
las características de la propia especie, como por las
excepcionales condiciones de crecimiento (CIS
Madera, Proyecto FAIR CT98- 9579, 2001). Debido
a las tensiones internas los eucalyptus tienen la
particularidad de tener problemas de contracción lo
que acarrea problemas en la industrialización de sus
productos (rajaduras, grietas y deformaciones) los
cuales podrían evitarse realizando programas de
secado adecuado para cada especies a partir de la
determinación a priori de las tensiones de
crecimiento en los árboles en pie.
Si bien, el eucalipto presenta una gran
variedad de usos, específicamente en pulpa, chapas,
molduras y pisos la tendencia actual es diversificar su
uso y campo de aplicación, como madera sólida,
generando esta situación desafíos importantes en el
campo del secado, aserrío, preparación, elaboración y
desarrollo de productos de alto valor agregado a
partir de estas especies. Para el logro de estos
resultados es fundamental mejorar la calidad de la
madera en función de los usos específicos, en
particular la proporción destinadas a los procesos de
transformación mecánica de alto rendimiento y
calidad; siendo necesario trabajar con aspectos
relacionados con las propiedades intrínsecas de las
maderas para uso lido (LÓPEZ (h), 2005). Dentro
de las mismas, la determinación de las tensiones de
crecimiento del árbol en pie, por métodos no
destructivos, proporciona información valiosa sobre
el comportamiento de la madera ante los procesos de
transformación mecánica. Por ello, considerando el
caso del eucalipto como madera sólida proveniente
de material de plantaciones jóvenes con mayor
proporción de madera juvenil, se realizó una amplia
revisión bibliográfica de las tensiones de crecimiento
que presentan los árboles en pie relacionando la
variabilidad de sus valores con las características
dendrológicas y las de su localización.
El término Tensiones de Crecimiento (growth
stress) se propuso en la década del 40 para definir las
tensiones existentes en el interior de la madera de los
árboles en pie (JACOBS, 1939). El término engloba
dos grupos de tensiones de distinto origen que
coexisten en el interior de un árbol, produciendo un
auto equilibrio a lo largo de su crecimiento. Uno de
ellos esta producido por las cargas debidas al propio
peso del árbol, (support stress) y el otro originadas
por las tensiones inherentes a un proceso de
maduración de las fibras (maturation stresses). Las
tensiones debidas al primer grupo son despreciables
frente a las segundas por lo que el término tensiones
de crecimiento implica solo a las del segundo grupo.
Pan et al. YVYRARETA 18 (2011) 58-63
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
60
Las causas por las que estas se producen están ligadas
al cambium que es el tejido responsable del
crecimiento del árbol. Las células que producen el
cambium crecen y durante el proceso de
envejecimiento tienden a expandirse lateralmente y se
contraen longitudinalmente, lo que al ser impedido
por las células formadas anteriormente genera un
conjunto de tensiones (CIS-Madera, Proyecto FAIR
CT 98-9579, 2001). Las células de las maderas de
árboles con elevadas tensiones de crecimiento tienen
características propias como una longitud de sus
fibras y vasos y espesor de pared celular superior a la
de aquellos árboles con tensiones inferiores
(MALÁN, 1979). A mayores tensiones disminuye el
porcentaje de lignina y mayor es la contracción
volumétrica y el módulo de elasticidad (GERARD,
1994).
En las fibras jóvenes de madera de Eucalyptus
globulus, las paredes son poco lignificadas y están
sometidas a esfuerzos de tensión que las deforman
reduciendo su diámetro e incrementando su longitud,
mientras que las fibras maduras están lignificadas y
sometidas a esfuerzos de compresión.
Con el paso de los años en el centro del tronco
del árbol en pie hay tensiones de compresión cuya
magnitud aumenta a medida que se acerca a la
médula mientras que la periferia del tronco se
encuentra sometida a esfuerzos de tracción que se
incrementa en dirección a la corteza.
Además la magnitud de las tensiones de
crecimiento es diferente según la dirección que se
considere. Así en la dirección axial es diez veces
mayor que en la dirección transversal y entre estas es
mayor en la dirección tangencial que en la radial
(VIGNOTE et al., 1996).
Algunos autores dicen que las técnicas
silvícolas no son efectivas en el control de los niveles
de tensiones de crecimiento (MALÁN (1988), citado
por CIS-Madera). Otros autores consideran que se
puede minimizar el nivel de las tensiones de
crecimiento si se mantienen las condiciones y la
distribución espacial de los árboles lo mas uniforme
posible. Los actuales estudios tampoco han permitido
definir elementos morfológicos que permitan prever
los valores de las tensiones de crecimiento aunque si
es posible establecer relaciones entre el valor de las
tensiones y parámetros como edad del árbol,
diámetro, esbeltez, etc. (CIS-Madera, Proyecto FAIR
CT 98-9579, 2.001). DEVLIEGER y QUINTANA,
2.006, encontraron semejanza de comportamiento
entre híbridos de álamos, lo cual podría explicarse
por la similitud de los factores ambientales a los
cuales estaban sometidos los mismos, es decir,
mismo clima, mismo tipo de suelo, mismo manejo
silvícola incluyendo espaciamiento entre árboles y
riego. Conclusiones similares obtuvo CASADO
(1997), el cual señala que distintos espaciamiento
entre árboles pueden marcar la diferencia
aumentando los valores de DRLM a mayor densidad
de población.
La presencia de un alto nivel de tensiones de
crecimiento es un fenómeno común del nero
eucalipto señalándose variaciones a nivel de especies
(GERARD, 1994), procedencias y progenies
(PURNEL, 1988; PEREIRA et al., 1998), clones e
híbridos (MALÁN and VERRY, 1996; PEREIRA et
al., 1998; MUNERI and LEGGATE, 2000).
Si bien la intensidad de las tensiones de
crecimiento depende fuertemente del genotipo
(SCHACHT y GARCÍA, 1997) los efectos
ambientales también pueden provocar cambios
significativos en la expresión de algunos materiales a
través de diferentes sitios (MALÁN and VERRY
1996; PEREIRA et al. 1998; MUNERI and
LEGGATE, 2000).
Por lo general en el árbol en pie las tensiones
mantienen un equilibrio a lo largo del tronco.
Después del apeo, las tensiones comienzan a liberarse
con lo cual, los tejidos que estaban bajo tracción
tienden a contraerse longitudinalmente (periferia del
tronco) y los que estaban bajo compresión (parte
central del tronco) a expandirse longitudinalmente.
Este reordenamiento origina, en primera instancia,
rajaduras en los extremos de los rollizos y
posteriormente, rajaduras y diversos tipos de alabeos
en las piezas aserradas (SCHAITZA y PEREIRA
1997; DEL MENEZZI et al., 1998; TOUZA 2001).
Las rajaduras en los extremos de rollizos y
tablas se producen por la liberación de las tensiones
de crecimiento. Dichas tensiones, según KUBLER
(1987) y OKUYAMA (1997), se generan durante el
crecimiento y maduración de las células producidas
por el cambium. Las mismas tienden a expandirse
lateralmente en sentido transversal y a contraerse
longitudinalmente, sufriendo durante este proceso la
resistencia de los tejidos más viejos. De esta manera
se genera un conjunto de tensiones o de fuerzas
mecánicas que actúan en sentido transversal y
longitudinal, siendo las últimas las que mayores
defectos producen en la madera. (LÓPEZ (h),
PARISI, 2005). Según KUBLER (1987) a mayores
tensiones de crecimiento mayor es la contracción
volumétrica y el riesgo de alabeos y rajaduras en la
madera aserrada.
DEVLIEGER y QUINTANA (2006),
investigaron las tensiones de crecimiento en híbridos
de álamo creciendo en Chile y determinaron las
deformaciones residuales longitudinales de
maduración (DRLM) en árboles venes, según el
protocolo de CIRAD-Fôret, utilizando un equipo
diseñado por ese centro de investigaciones el cual
permite medir indirectamente las tensiones de
crecimiento longitudinal de árboles en pie.
AITIM (1994), conjuntamente con otros
centros tecnológicos europeos estudiaron las
tensiones de crecimiento de los árboles en pie en
Eucalyptus globulus Labill, determinando las mismas
por el método del orificio utilizando un sensor que
evaluaba la componente axial de las deformaciones
originadas por las tensiones de crecimiento.
Pan et al. YVYRARETA 18 (2011) 58-63
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
61
VALDEZ JAQUE (2003), realizó
investigaciones en madera de diez familias de
Eucalyptus nitens, en dos sitios diferentes
determinando las tensiones de crecimiento mediante
un extensómetro longitudinal.
CIS-Madera (2001), junto a CIRAD-Fôret y
otros centros tecnológicos europeos han desarrollado
un proyecto que ha permitido conocer los problemas
que tradicionalmente han limitado el secado, aserrado
y encolado de la madera de Eucalipto blanco
(Eucalyptus globulus). En el marco de este proyecto
se determino el valor de las tensiones de crecimiento
de los árboles en pie y se establecieron relaciones
entre estas maderas y parámetros como edad o
densidad de plantación.
MATERIAL Y MÉTODO
DEVLIEGER y QUINTANA (2006), en la
región del Maule-Chile midieron las tensiones de
crecimiento en cuatro híbridos de álamos (I-488, I
63/51, NNDV y Luisa Avanzo).
Se tomaron por cada parcela diez árboles
jóvenes entre 6 a 8 años para cada plantación de
híbridos en estudio. Cada árbol fue medido en la
dirección norte-sur a la altura del DAP en una zona
sana sin defecto aparente. La medida de las
deformaciones residuales longitudinales de
maduración se realizó según el protocolo de CIRAD-
Fôret sobre el cambium descortezando una zona
suficiente para colocar el aparato de medición. El
extensómetro diseñado y propuesto por CIRAD-
Fôret esta basado en la teoría del agujero que es
aplicado para medir las tensiones de crecimiento.
AITIM (1994), en diferentes parcelas
localizadas en España (Galicia) y Portugal estudiaron
la calidad de la madera de Eucalyptus globulus Labill
mediante la determinación de las tensiones de
crecimiento de los árboles en pie. Las tensiones de
crecimiento se obtuvieron por el método nuevamente
del orificio usando un aparato diseñado por CIRAD-
Fôret. Se relaciona la variabilidad de sus valores con
la edad, diámetro, dirección del viento, fibra
ondulada y sitio de plantación.
VALDÉZ JAQUE (2003), en la región de
Talca (Chile) en dos sitios de la empresa forestal
Monteaguila, en Rucamanqui y Collipulli selecciono
en 10 familias de Eucalyptus nitens, algunos árboles
a los cuales les determino las tensiones de
crecimiento en el sentido axial a la altura del DAP.
Analizó la variabilidad de las tensiones en los 2 sitios
para las 10 familias.
CIS-Madera (2001), en el marco del proyecto
CRAFT-FAIR 98-9579 seleccionaron 6 parcelas de
Eucalyptus globulus en Galicia entre 25 35 años de
edad creciendo bajo distintas condiciones silvícolas.
En cada una de las parcelas se marcaron varios
árboles que fueron cortados posteriormente para
realizar las experiencias de aserrado. A cada uno de
estos árboles en pie se les midió las tensiones de
crecimiento mediante el extensómetro diseñado por
CIRAD-Fôret. Los eucaliptos de la parcela 6 tenían
23 años en el momento de su corta y fueron plantados
con un marco de plantación de 3,5 m X 3,5 m en un
terreno prácticamente llano.
RESULTADOS
Existe una relación significativa entre las
tensiones de crecimiento con la edad y con el
diámetro; de tal forma que, cuando estos parámetros
aumentan, las tensiones de crecimiento disminuyen,
obteniéndose estos resultados tanto con los
Eucalyptus globulus gallegos como con los plantados
en China y Congo (GERARD, 1990).
En plantaciones de Eucalyptus globulus de 23
años, 27 años y 32 años plantadas en Galicia
(España), la literatura indica valores de tensiones de
crecimiento obtenidas con el mismo protocolo de
ensayo de 0,140 mm, 0,129 mm y 0,092 mm (CIS-
Madera, 2001).
En los Eucalyptus globulus gallegos
procedentes de la parcela mas joven (23 años) se
determino un valor medio de sus tensiones de
crecimiento de 0,140 mm, siendo el más elevado de
entre todas las parcelas analizadas (CIS-Madera,
2001).
En los eucaliptares gallegos la disminución de
las tensiones de crecimiento parecen iniciarse entre
los 25-30 años, debido en parte a sus excepcionales
condiciones de crecimiento, mientras que en
estaciones de calidad inferior se observo este
decrecimiento en edades próximas a los 12-15 años
(VIGNOTE et al., 1996).
En Eucalyptus nitens de 13 años de edad
plantados en 2 sitios diferentes en Talca (Chile) se
encontraron diferencias altamente significativas entre
las tensiones de crecimiento y DAP por familia,
mientras que para las tensiones por sitio no se
encontró evidencia de rechazo suficiente, ocurriendo
lo contrario para el DAP por sitio. Los resultados
arrojaron que las familias con tensiones de
crecimiento de 0,25; 0,24; y 0,22 serían las mejores
para la industria del aserrío (VALDÉS JAQUE,
2003)
CASADO (1997), señala que distintos
espaciamiento pueden marcar la diferencia,
aumentando las tensiones de crecimiento a mayor
densidad de plantación.
En los 4 híbridos de álamos plantados en Chile
con edades comprendidas entre 6 a 8 años, se
encontró que las deformaciones residuales
longitudinales de maduración (DRLM) son
relativamente altas con un valor promedio de 0,125
mm. No se observaron diferencias significativas
entre los 4 híbridos que crecieron en condiciones
similares de sitio, clima, espaciamiento y tratamiento
silvícola.
Pan et al. YVYRARETA 18 (2011) 58-63
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
62
CONCLUSIONES
La edad y el diámetro del árbol influye
significativamente sobre las tensiones de crecimiento
(GERARD, 1990).
La distribución de las tensiones de crecimiento
en parcelas de árboles venes no son
significativamente diferentes pero existe una
determinada edad a partir de la cual es observable un
descenso de estas tensiones (GERARD, 1990).
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
64
FICHA TÉCNICA
Xylophanes tyndarus (LEPIDOPTERA: SPHINGIDAE) EN LA PROVINCIA DE
MISIONES (ARGENTINA)
Xylophanes tyndarus (LEPIDOPTERA: SPHINGIDAE) IN THE PROVINCE OF
MISIONES (ARGENTINA)
Olga de Coll¹
Liliana Valverde²
1. Ingeniera Agrónoma E.E.A. INTA Montecarlo. Av. El Libertador Nº 2471. (CP 3384) Montecarlo, Misiones. E-
mail: odecoll@montecarlo.inta.gov.ar
2. Licenciada en Ciencias Naturales. División Entomología. Instituto Miguel Lillo. Tucumán. E-mail:
lvalverde@hotmail.com
Los bosques tropicales y subtropicales
albergan una gran diversidad de especies
polinizadoras y de éstas, los lepidópteros y en
especial los esfíngidos, son importantes agentes
polinizadores asociados a la vegetación nativa. En la
selva misionera se encuentra una gran diversidad de
esfíngidos que tienen una estrecha relación con el
periodo de floración de los árboles nativos.
Xylophanes Hübner, 1819, es un género
Neotropical con 84 especies de las cuales 17 están
presentes en Argentina (Moré et al. 2005). La especie
Xylophanes tyndarus (Boisduval, 1875) fue descripta
en 1875, como Choerocampa tyndarus por
Boisduval. Inicialmente los datos de su distribución
eran desde México hasta el sureste de Brasil, pero en
1933, Orfila amplia su distribución citándola para
Misiones, Argentina. No obstante, en la última
revisión de esfíngidos de Argentina realizada en
distintas colecciones entomológicas por Mo et al.
(2005), informan que la especie X. tyndarus no fue
vista en ninguna de las colecciones estudiadas, pero
suponen que la información es correcta por su amplia
distribución en Sudamérica.
El objetivo de la presente nota fue confirmar
la presencia en nuestro país de esta especie que fue
capturada nuevamente después de más 70 años que la
citara Orfila (1933).
La captura de esfíngidos se realizó en el
Campo Anexo, General Manuel Belgrano, INTA San
Antonio, Misiones, situado a S 26º 2’ 53,34’’, W 5
46’ 0,12’’ a 481 m s.n.m., utilizando una trampa de
luz (mezcladora, 160 watios). El área de colecta esta
muy cerca a la Reserva del Parque Provincial
Uruguaí y se caracteriza por tener especies del monte
nativo y forestales resinosas (Araucaria angustifolia,
Pinus spp.)
Se colectaron varios ejemplares del género
Xylophanes y uno de ellos fue identificado como
Xylophanes tyndarus (1, 6/9/2010, col. O. R. de
Coll). El ejemplar identificado fue depositado en la
colección entomológica del Instituto-Fundación
Miguel Lillo (IFML) Tucumán, Argentina.
Xylophanes tyndarus (Boisduval, 1875)
(Figura 1)
Choerocampa tyndarus Boisduval, Spec. Gen.
Lép. Het. 1:.264, n 51, t. 4. f. 5 (1875) (Brazil); _
Coll. Charles Oberthür); Druce, in Biol. Centr. Amer.,
Lep. Het. Suppl. p. 306. n.13 (1896) (México;
Honduras; kaye, Trans. Ent. Soc. London. p. 138
(1901) (Trinidad).
Chaerocampa tyndarus, Butler, Trans. Zool.
Soc. Lond. p.84 (1877).
Darapsa tyndarus, Kirby, Cat. Lep. Het. i.p.
671. n.6 (1892)
Darapsa (Choerocampa) tyndarus,
Rothschild, Nov. Zool. i. p. 84 (1894) (Venezuela;
Trinidad; Costa Rica).
Xylophanes tyndarus se asemeja a la especie
X. pistacina, se diferencia de esta última en el color,
X. tyndarus es verde brillante y las alas posteriores
son oscuras con una banda de color verde, mientras
que X. pistacina es de color pardo oliváceo y la banda
de las alas posteriores es de igual color.
El cuerpo y alas son verde brillante.
Envergadura alar de 75 a 86 mm. Lado inferior del
cuerpo verde blanquecino. Alas anteriores con tres
líneas antemedianas; primera línea discal bien
marcada, recta, sombreada externamente; ápice del
ala con una línea oscura corta. La banda verde de las
alas posteriores no llega al margen costal. La
genitalia del macho no difiere del de X. pistacina,
excepto en que el aedeago es mas fuerte, menos
curvado y dentado en el extremo y la vesica presenta
en el extremo un proceso fuertemente dentado. Las
plantas huéspedes de las larvas de esta especie,
pertenecen a la familia Rubiaceae. (Rothschild &
Jordan, 1903).
Coll et al. YVYRARETA 18 (2011) 58-63
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
65
Figura 1: Xylophanes tyndarus, macho (unidad: 1 cm).
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66
FICHA TÉCNICA
MANEJO DE FRUTOS Y SEMILLAS, PRODUCCIÓN DE PLANTINES Y
ESTABLECIMIENTO A CAMPO DE ESPECIES NATIVAS
Astronium balansae Engl. (Urunday)
Beatriz Irene Eibl
1
Cecilia González
1
Liliana Mattes
1
1.
Laboratorio de Análisis de Semillas y Banco Regional de Semillas de la Facultad de Ciencias Forestales, UNaM.
Descripción de la especie
Hojas: son compuestas, imparipinadas; los
foliolos son lanceolados. Bordes aserrados y punta
larga, con el envés pálido (CARVALHO, 1994),
(Figura 3).
Flores: son numerosas masculinas y
femeninas, diminutas de 3 mm de largo blanquecinas
a verdosas con 5 pétalos, reunidas en inflorescencias
(CARVALHO, 1994).
Fruto: es una drupa subglobosa castaña de 2-3
mm de diámetro con 5 sépalos persistentes
(CARVALHO, 1994).
Semillas: son castañas, hay 1 semilla por
fruto, de 1mm de diámetro (CARVALHO, 1994),
(Figura 1).
Cotiledón: ovales de color verde oscuro
(Figura 2, 3).
Fenología del ciclo reproductivo
Floración: noviembre-diciembre.
Fructificación: diciembre a febrero.
Dispersión: diciembre a marzo.
Manejo de frutos y semillas
Cosecha: se realiza antes de la dispersión,
entre diciembre y febrero (con mayor frecuencia a
principios de febrero).
Acondicionamiento: secar los frutos en
ambiente seco sobre papel de diario y se mantienen
como fruto completo (con los restos florales).
Numero de frutos por kg: 15000 frutos/kg.
Almacén: se pueden guardar los frutos, secos
y en frío (6 a 9 °C) envueltos en papel de diario y
dentro de frascos de vidrio por aproximadamente un
año.
Producción de plantines
Tratamiento pregerminativo: no requiere
Poder germinativo: 50 – 70 %.
Siembra: se deben sembrar los frutos en
almácigos y después repicar las plántulas a los
envases. Inicia la germinación entre los 5 a 7 días.
Transplante: 5 a 6 semanas luego de la
germinación o cuando las plántulas presenten el
o 2° par de hojas verdaderas.
Envases: bolsas de polietileno y/o en tubetes.
Sustratos: puede utilizarse mantillo de monte
solo o con tierra colorada, así como también una
mezcla de corteza de pino compostada con tierra
colorada, arena y entre 1,5 - 3 Kg de fertilizante de
liberación lenta/m
3
de sustrato (GONZÁLEZ, 2008).
Enfermedades y plagas en vivero: en
almácigos es frecuente observar damping-off si el
manejo en dicha etapa no es el adecuado (controlar
densidad de siembra y riego). No se registraron
plagas en vivero (GONZÁLEZ, 2008).
Tiempo de viverización: 4 - 8 meses,
lográndose altura total 35 a 60 cm, dependiendo del
sistema de producción empleado (Figura 5).
Características silviculturales
Hábito de crecimiento: el tallo de esta especie
se inclina, por lo que debe tutorarse los primeros
años. Presenta desrame natural, en alta densidad.
Exigencia lumínica: es heliófita
(CARVALHO, 1994).
Sensibilidad a heladas: tolera heladas leves
(MONTAGNINI et al., 2006).
Sensibilidad a sequías: poco sensible
(MONTAGNINI et al., 2006).
Calidad de sitio: tolera suelos compactados y
de baja fertilidad (MONTAGNINI et al., 2006).
Establecimiento a campo
Métodos de plantación: puede ser plantada a
cielo abierto en plantaciones puras y mixtas
(CARVALHO, 1994; MONTAGNINI et al., 2006).
Plagas: no se han reportado daños
(CARVALHO, 1994).
Datos de crecimiento: esta especie presenta
crecimiento inicial en altura rápido, con
productividad volumétrica máxima reportada de 18
m
3
/ha, año (CARVALHO, 1994). En plantación pura
se logró 10,18 cm de dap promedio y 6,78 m de
altura promedio, con 59 % de sobrevivencia; y en
plantación mixta con otras especies nativas se logró
10,91 cm de dap promedio y 8.23 m de altura
promedio, con 78 % de sobrevivencia; ambos datos
corresponden a una plantación de 11 años
(MONTAGNINI et al., 2006), (Figura 6).
Eibl et al. YVYRARETA 18 (2011) 66-67
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
67
Figura 1: Astronium balansae Engl. Frutos.
Figura 2, 3 y 4: Astronium balansae Engl.
Izquierda: cotiledones y plántula con par de
hojas; derecha: plántula completa a los 7 días
Figura 5: Astronium balansae Engl. Plantines en
tubetes a los 3 meses.
Figura 6: Astronium balansae Engl. Plantación a
los 14 años.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
68
FICHA TÉCNICA
ÁRBOLES DE MISIONES
Aralia warmingiana (Marchal) J. Wen
Alicia Violeta Bohren
1
Luis Alberto Grance
2
Héctor Martín Gartland
3
Guillermo Federico Küppers
4
Pablo Andrés Pozskus
5
1. M.Sc. Ing. Forestal, Profesor Adjunto, Facultad de Ciencias Forestales, UNaM, Bertoni 124, Eldorado, Misiones.
aliciabohren@hotmail.com
2. Ing. Forestal, Profesor Adjunto, FCF, UNaM. lgrance@yahoo.com.ar
3. Ing. Forestal, Profesor Jubilado, FCF, UNaM. mgartland@live.com.ar
4. Becario alumno Ingeniería Forestal, FCF, UNaM. pabloposzkus@hotmail.com
5. Becario alumno Ingeniería Forestal, FCF, UNaM. guillo_lq@hotmail.com
Nombres comunes: “Sabuguero(Argentina); “para
paray guazu” (Paraguay); “pariparai-guaçu”, “paú
yacaré” (Brasil).
Familia: Araliaceae
Sinónimos: Coemansia warmingiana Marchal,
Coudenbergia warmingiana (Marchal) Marchal,
Pentapanax warmingianus (Marchal) Marchal.
GENERALIDADES
Árbol originario de Bolivia, Paraguay, Brasil y
Argentina. En nuestro país se encuentra en la Selva
Paranaense (Misiones y Corrientes); en la región
oriental húmeda de la Provincia Chaqueña (Formosa,
Chaco y Santa Fé) y en las Yungas (Salta)
(JUSTINIANO et al., 2004; GAMERRO y
ZULOAGA, 1998; ZULOAGA et al., 2011).
En la Selva Misionera su densidad es muy
baja entre 0,27 a 0,63 árboles/ha; diámetro normal de
44,55 cm y máximo de 97 cm (d.a.p.), con altura de
fuste medio de 7,87 m y máximo de 14 m
(GARTLAND y PARUSSINI, 1991).
Es integrante del estrato superior de la Selva
Misionera, de temperamento heliófilo e higrófilo, de
follaje caduco.
El “sabuguero” florece durante el mes de
noviembre y la maduración de los frutos se produce
durante el mes de marzo, (EIBL et al., 1995).
DESCRIPCIÓN DE LOS ESTADIOS DE VIDA
Estadío de Plántula (GARTLAND et al., 1991).
Germinación epígea.
Hipocótilo recto de 28,1 mm de altura; de
sección circular, provisto de pelos cortos glandulosos
dispuestos en hileras verticales, de color verde claro
en la región apical y verde blanquecino en la basal.
El sistema radicular evoluciona desde un eje
principal único hasta un sistema de ramificaciones
secundarias, hacia la formación del primer y segundo
par de hojas.
Cotiledones medianos; de 15,3 (12-19) mm
de long. y 10,3 (8-13) mm de lat.; opuestos;
subsésiles de 2 mm de long., plano-convexa, provisto
de pelos cortos glandulosos. Lámina aovada;
discolor: epifilo verde brillante e hipofilo verde claro;
membranosos; superficie glabra y lisa. Ápice
redondeado; base obtusa a truncada; borde entero.
Palmatinervadas.
Primer par de hojas: simples; alternas;
pecioladas, de pecíolo canaliculado, glabro, de 7-16
mm de long. Lámina aovada 24,6 (22-27) mm de
long. y de 21 (11-29) mm de lat.; concolor, verde
brillante; membranosa; superficie glabra y rugosa;
ápice agudo a atenuado; base obtusa a truncada;
borde doblemente aserrado. Retinervada.
Segundo par de hojas: Aproximadamente el
30 % de las plántulas presentaron el segundo par de
hojas simples con las mismas características
descriptas para el primer par de hojas, pero de mayor
tamaño; en tanto las restantes presentaron el segundo
par de hojas compuestas, pinnadas, trifolioladas.
En la Figura 1 se observan las primeras hojas.
Figura 1: Desarrollo de las primeras hojas en
estadio de plántula.
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Figura 2: mulo con cicatrices foliares
angostamente triangulares.
Estadío Juvenil
Ramificación tardía del tipo monopodial, se observa
un notable crecimiento apical, sin desarrollo de
ramificaciones secundarias, aún habiendo superado el
estadio juvenil. Las hojas se disponen en un rosetón
en el extremo apical del tallo.
Tallo cilíndrico; castaño-claro, prontamente
suberificado. Las lenticelas son orbiculares o
elípticas, sobresalientes, de la misma coloración o
más claras que el resto del tallo, de distribución
difusa. La corteza presenta un diseño fisurado, con
fisuras rectas en sectores y en otros anastomosadas.
En toda la extensión se observan las cicatrices
foliares, angostamente triangulares, que superan la
mitad de la circunferencia del tallo.
Rámulos gruesos, de entrenudos rectos y cortos; de
sección circular, verdosos y con lenticelas
blanquecinas. Lenticelas blanquecinas orbiculares o
elípticas de 1-2 mm de diámetro con la abertura
dispuestas longitudinalmente. Cicatrices foliares
notables, angostamente triangulares que abarcan más
de la mitad del rámulo (Figura 2). Cicatrices
estipulares intrapeciolares, lineares siguiendo el
contorno superior de la cicatriz foliar. Yema apical
terminal protegida por la base del último primordio
foliar; yemas axilares solitarias. Médula de sección
circular, blanquecina, de posición central, esponjosa
y continua.
Hojas alternas, compuestas tripinadas de 70-130 cm
de long. total y 40-80 cm de lat., estipuladas
intrapeciolares, liguladas, pequeñas, adheridas a la
base del pecíolo (Figura 3); pecíolo de 25-55 cm de
long., lenticelado con lenticelas circulares y elípticas
de color castaño-amarillento. Sobre el raquis
principal se disponen de 3-4 pares de pinas primarias
de 10-35 cm de long., estipeladas (estipelas
bipinadas, grandes y notables). Cada pina primaria
con 3-11 pares de pinas secundarias. Los foliólulos
son opuestos, ovados, 2,5-8 cm de long., y 1,5-4 cm
de lat., acuminados, membranáceos, ligeramente
discolores, de borde aserrado, asimétricos.
Figura 3: Detalle de las estípulas intrapeciolares.
Estadío adulto
Árbol de porte grande, la altura total se
encuentra entre los 25-35 m, excepcionalmente 40 m,
d.a.p. medios comprendidos entre 40 y 52 cm, y
máximos de 97 cm. Posee hábito de copa alta. La
copa en aglomerados, las hojas se concentran en el
extremo de las ramas, densifoliada; de follaje caduco,
(Figura 4). El fuste es recto, de tipo cilíndrico, puede
alcanzar longitudes máximas de 14 m, situándose la
media en el rango de 6,5-10 m; la base tabular.
La corteza es persistente; fisurada, con fisuras
rectas y anastomosadas; de color pardo-grisácea; con
lenticelas notables y corchosas en el fondo de las
fisuras (Figura 5). Espesor total de la corteza
comprendida entre los 30-50 mm, la corteza interna
entre 20-30 mm. Estructura cortical compleja del
tipo reticulado-flamiforme, blanquecina, excepto los
bordes exteriores del ritidoma de color castaño-claro,
con textura parenquimatosa.
Posee hojas alternas, compuestas tripinadas,
de 45-100 cm de longitud total y 35-50 cm de latitud,
con estipulas intrapeciolares. Pecíolo de 15-40 cm de
longitud, de sección circular, glabro, verdoso,
lenticelado. Sobre el raquis principal, con las mismas
características que el pecíolo, se disponen de 3-6
pares de pinas primarias de 10-25 cm de long.,
estipeladas (estipelas bipinadas, grandes y notables).
Cada pina primaria con 3-11 pares de pinas
secundarias. Los foliólulos son opuestos, ovados, 2-8
cm de long., y de 1,5-4 cm de lat., acuminados,
membranáceos, ligeramente discolores, de borde
aserrado y asimétricos.
El fruto es una baya globosa castaña de 5-8
mm de diámetro, contiene 5 semillas lunulares,
blancas de 4-5 mm de largo, (LÓPEZ et al., 1987;
ORTEGA et al., 1989).
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Figura 4: Vista general del “sabuguero”, con la
copa en aglomerados.
Figura 5: Corteza fisurada con lenticelas
corchosas
CARACTERÍSTICAS DE LA MADERA
La madera presenta una albura y duramen no
diferenciados, de color blanco-amarillenta, textura
fina y homogénea, grando derecho, en corte
tangencial presenta diseño veteado suave a liso y en
el radial jaspeado suave, brillante, sin sabor ni olor;
blanda, liviana, de contracciones moderadas,
penetrable y poco durable; (TORTORELLI, 1956;
TINTO, 1978).
Anillos de crecimiento no demarcados.
Porosidad difusa; poros solitarios en su mayoría,
múltiples radiales cortos y largos, y escasos
agrupados. Parénquima leñoso paratraqueal
vasicéntrico escaso. Radios leñosos anchos, visibles
con lupa de mano.
USOS
Se utiliza para la elaboración de terciados,
chapas, revestimientos, carpintería, mueblería,
accesorios textiles, palos de escobas, gabinetes,
artículos ornamentales. (TINTO, 1977)
PROPIEDADES DE LA MADERA
(Fuente: TINTO, 1978).
Propiedades físicas
Densidad (Kg/dm
3
):
Estacionada (C. H.: 15 %): 0,470
Contracción total (%):
Radial: 3
Tangencial: 8,7
Volumétrica: 11,7
Coeficiente de Retractabilidad
Radial (R): 0,10
Tangencial (T): 0,29
Volumétrica: 0,39
Relación (T/R): 2,99
Otras propiedades
Porosidad: 68,7%
Compacidad: 31,3 %
Contenido de humedad verde: 110 %
Estabilidad dimensional: Poco estable
Receptividad a la impregnación: Penetrable
Comportamiento en procesos varios:
Secado: Regular
Maquinado: Bueno
Pintado: Bueno
Clavado: Regular
Combustión fácil.
BIBLIOGRAFIA
EIBL, B.; Silva, F.; Bobadilla, A. Y Ottenweller G..
1995. Fenología de especies forestales nativas de
la Selva Misionera (Primera parte). Universidad
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GAMERRO, J. C. y Zuloaga, F. O. Dendropanax
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GARTLAND, H. M. y Parussini M. 1991.
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Ottenweller G. 1991. Descripción y
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JUSTINIANO, M. J.; Peña Claros, M.; Gutierrez, M.;
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Montero. 2004. Guía Dendrológica de Especies
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Investigación Forestal. Vol. II. 231 p.
LOPEZ, J. A.; E. L. Little; G. F. Ritz; J. S. Rombold
y Hahn J. H. 1987. Arboles comunes del
Paraguay. Ñande Yvyra Mata Kuera. Cuerpo de
Paz, U.S. Government Printing Office,
Washington, DC, USA. Imprenta Mitami,
Asunción, Paraguay. 425 pp.
ORTEGA TORRES, E.; Stutz De Orteza L.y
Spichiger R. 1989. Noventa especies forestales
del Paraguay. Flora del Paraguay. Conservatoire
el Jardín Botaniques de la Ville de Geneve.
Missouri Botanical Garden. Ginebra. 218 p.
TINTO, J. 1977. Utilización de los recursos forestales
Argentinos. Instituto Forestal Nacional. Folleto
Técnico Forestal N° 41. 117 p.
TINTO, J. 1978. Aporte del Sector Forestal a la
Construcción de Viviendas. Instituto Forestal
Nacional. Folleto Técnico Forestal 44. Bs. As.
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TORTORELLI, L. 1956. Maderas y Bosques
Argentinos. Editorial ACME S.A.C.I. Buenos
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ZULOAGA, F. O.; Morrone O. y Belgrano M. J.
2011. Catálogo de las plantas Vasculares del
Cono Sur. Capturado Junio 2011.
http://www.darwin.edu.ar/Proyectos/FloraArgenti
na/FA.asp.
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
72
FICHA TÉCNICA
FRUTOS Y SEMILLAS
Ceiba insignis (Kunth) P. E. Gibbs & Semir
Dora Miranda
1
Dardo Paredes
2
1. Prof. Titular Morfología Vegetal. Facultad de Ciencias Forestales. UNaM. Calle Bertoni 124. (CP 3380)
Eldorado Misiones.
2. Ex Becario Proyecto “Frutos y semillas de especies Forestales Nativas” FCF.
FAMILIA
Fabaceae
SUBFAMILIA
Caesalpinioideae
NOMBRES VERNÁCULOS
Argentina: tipa colorada, tipilla, ibiraró,
vivaró, palo motero.
Paraguay
: yvyra’ro, yam mak peehe.
Brasil
: amendoim.
CARÁCTER DE RELEVANCIA
El poder germinativo de las semillas es del 70
%, demorando para germinar 50-60 días y su
viabilidad 120 meses. En vitro se obtuvo mayor
poder germinativo colocando las semillas
previamente en agua fría durante 24 horas (ORFILA,
1995). Como tratamiento pregerminativo, es
suficiente una escarificación suave con papel de lija o
inmersión en agua durante 24 horas (VALDORA y
SORIA, 1999). Los frutos permanecen mucho tiempo
en el fruto, lo cual perjudica a las semillas debido al
ataque de larvas de insectos (LÓPEZ y LITTLE,
1987).
HÁBITAT Y SISTEMA REPRODUCTIVO
Es una especie heliófita que se halla en lugares
abiertos, bordes de caminos y aperturas en el bosque
(LÓPEZ y LITTLE, 1987).La multiplicación de esta
especie, además de efectuarse por semillas se puede
realizar por raíces cortadas en trozos (ORFILA,
1995). Posee raíces gemíferas que permiten su
regeneración agámica (COZZO, 1975)
USOS
Proporciona madera pesada, dura, presenta
hermoso veteado que la hace muy buscada para la
fabricación de muebles. Es muy durable y resistente y
tiene aplicaciones en carpintería en general,
carrocerías, construcciones civiles y navales, etc.
(BILONI, 1996). La corteza tiene tanino. Su uso
como ornamental en espacios amplios es frecuente
(VALDORA y SORIA, 1999).
FRUTOS
Sámaras de 3,5 a 6 cm. de longitud (Fig. A).
Cámara seminífera elíptica y ala distal a la base del
fruto, esta última es lateral y cartácea (Fig. B).
Subestipitada, estípite mayor de 0.2 cm. de longitud
lateralmente comprimido. Monospérmicos.
Monocárpicos. Pericarpo castaño rojizo, reticulado
debido a las profusas nerviaciones, opaco y cartáceo;
se presenta un endocarpo marrón y el área alrededor
de la semilla es lisa y opaca. Indehiscentes.
SEMILLAS
Semillas medianas de 10.2-12 x 5.9-7.4 mm.
Irregularmente elípticas, ápice agudo y base con
prominente lóbulo radicular. Comprimidas
lateralmente y bordes subagudos (Fig. D). Cubierta
seminal marrón y a veces ocre, lisa, brillosa y ósea.
Líneas de fractura abundantes (Fig. E). Funículo
filiforme y ligeramente curvo (Fig. E). Hilo
indiscernible, a veces ligeramente discernible,
subbasal. Corona hilar ausente. Micrópilo
indiscernible a simple vista, subbasal y elíptico (Fig.
D´). Lente discernible a simple vista, subbasal,
aovada prolongándose en una línea rafeal más oscura
que el resto de la cubierta seminal y notablemente
elevada con respecto al resto de la superficie de la
cubierta seminal (Fig. D´). Endosperma uniforme,
lateral, córneo y ámbar (Fig. F). Embrión inverso,
amarillo, bilateralmente simétrico y coriáceo (Fig.
G). Cotiledones planos, irregularmente elípticos,
iguales, trinervados, enteros, ápice redondeado y
ligeramente agudo, base atenuada, cubriendo
parcialmente al hipocótilo-radícula (Fig. G y H). Eje
embrional recto, plúmula rudimentaria e hipocótilo-
radícula cónica (Fig. H).
Número de semillas por Kg.: 13000 13500
(Orfila, 1995). 8000 (LÓPEZ y LITTLE, 1987).
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Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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Pterogine nitens Tulasne. A. Vista general de frutos dispuestos en el r{amulo (x ½). B. Aspecto externo de un fruto
maduro (x 1). C. Vista del fruto exhibiendo la disposición de la semilla (x 1 ½). D. Vista del borde rafeal de la
semilla (x 3). D’. Detalle del extremo hilar exhibiendo el (h) hilo y la (le) lente (x 20). E. Aspecto externo de la
semilla exhibiendo las líneas fracturales y el epihilo (x 3). F. Sección transversal de la semilla donde se puede
apreciar el endosperma lateral y los cotiledones (x 5) G. Vista externa del embrión inverso (x 3). H. Vista interna
del embrión mostrando el cotiledón trinervado, eje embrional recto, plúmula rudimentaria e hipocótilo- radícula
cónica (x 3).
Miranda & Paredes YVYRARETA 18 (2011) 71-74
Revista Forestal YVYRARETA 18; Diciembre 2011
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BIBLIOGRAFIA
BURKART, A. 1952. Las Leguminosas Argentinas
silvestres y cultivadas. Segunda Edición Acmé
Agency. Buenos Aires. Pp. 569
BILONI, J. S. 1990. Árboles autóctonos argentinos
de las selvas, bosques y montes de la argentina.
Tipográfica Editora Argentina. Pp. 335
BOELCKE, O. 1946. Estudio morfológico de las
semillas de Leguminosas Mimosoideas y
Caesalpinoideas de interés agronómico en la
Argentina Darwiniana 7: 240-321.
COZZO, D. 1975. Arboles Forestales , Maderas y
Silvicultura de la argentina. Enciclopedia
Argentina de Agricultura y Jardinería. Segunda
Edición Tomo II. Editorial Acme. Buenos Aires.
GUNN, Charles R. 1991. Fruits and sedes of genera
in the subfamily Caesalpinioideae (Fabaceae).
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Agricultural Research Service. Tecnical Bulletin
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LOPEZ, J.; Little, E. 1987. Árboles comunes del
Paraguay. Washington. Cuerpo de Paz. Pp.188-
189
LORENZI, H. 1998. Árbores brasileiras. Manual de
identificacao e cultivo de plantas arbóreas nativas
do Brasil. Nova Odessa: Plantarum
MACIEL BARROSO, G. 1999. Frutos e sementes.
Morfología aplicada a sistemática de
dicotiledóneas. Universidade Federal de Vocosa.
Brasil.
ORFILA, E. N; 1995. Frutos, Semillas y Plántulas de
la Flora Argentina. Ediciones Sur. Pp. 156
VALDORA, E y Soria, M. 1999. Arboles de interés
forestal y ornamental para el noroeste Argentino.
Facultad de Ciencias Naturales. Universidad
Nacional de Tucumán.
NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE TRABAJOS
La Revista Forestal YVYRARETA es una publicación de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional
de Misiones, en la que se dan a conocer resultados de investigaciones en un amplio campo de las áreas científicas forestales.
Los trabajos deben ser originales, inéditos y de actualidad técnico científica. Los artículos serán: Trabajos de
investigación que comprendan resultados de estudios experimentales o descriptivos llevados a cabo hasta un punto que permita la
deducción de conclusiones válidas; Comunicaciones: trabajos que contengan resultados de investigaciones en curso, o que
desarrollen una nueva técnica o metodología; Revisiones: trabajos que resuman el estado actual del conocimiento sobre un tema.
La aceptación de todos los trabajos recibidos para publicación estará basada en la revisión del comité editorial y los árbitros que
se consideren necesarios.
Los manuscritos serán enviados a: Comité Editorial, Revista Forestal Yvyraretá, Instituto Subtropical de
Investigaciones Forestales, Facultad de Ciencias Forestales, Bertoni 124, (3380) Eldorado, Misiones, Argentina. (Te:
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Presentación
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y otro caso de el autor y el año entre paréntesis, ya que luego aparecerá en la bibliografía. En caso de un autor el
Apellido en mayúscula y seguido del año, (LÓPEZ 1980); en el caso de dos autores colocar “y”, (LÓPEZ y
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trabajo, VEILLON (1976) contó 278 individuos... ; o ….. como así también en los planes de mejoramiento (REPETTI,
1990).
MATERIALES Y MÉTODOS: la descripción de los materiales debe ser en forma concisa y si las técnicas o
procedimientos utilizados han sido publicados sólo deberá mencionarse su fuente bibliográfica, e incluir detalles que
representen modificaciones sustanciales del procedimiento original.
RESULTADOS: Estos se presentarán en lo posible en cuadros y/o figuras, que serán respaldados por cálculos
estadísticos, evitando la repetición, en forma que en cada caso resulte adecuada para la mejor interpretación de
resultados. Las denominaciones serán: tablas; figuras (mapa, organigrama), y gráfico (representaciones gráficas), deben
ir incorporadas en el texto con numeración arábiga, en negrita, minúscula. Los tulos de las tablas deben ir en la parte
superior, y de gráficos y figuras en la inferior. Si los gráficos y figuras no son muy complejos que no superen un ancho
de 7,5cm. Las tablas deben tener líneas simples horizontales en los encabezados de las mismas y al final. Los gráficos y
fotos serán impresos en blanco y negro. Los títulos de tablas, figuras y gráficos con traducción al inglés.
CONCLUSIÓN: Debe ser basada en los resultados obtenidos y ofrecer, si es posible, una solución al problema
planteado en la introducción.
AGRADECIMIENTOS
BIBLIOGRAFIA: Deberá estar únicamente la bibliografía referenciada, en orden alfabético. Libros: Autores
(apellido e iniciales de los nombres), el primer apellido con mayúscula, año de publicación, Título, Editorial, Lugar de
publicación, Número de volumen y de páginas. En caso de Revistas: Autores (apellido e iniciales de los nombres), el
primer apellido con mayúscula, año de publicación, Título del artículo, nombre de la revista o publicación, mero de
volumen y de Revista y páginas del artículo. El formato deberá ser con sangría francesa a 0,5 cm. Ejemplos: Libro:
KOZLOWSKI T.T. 1984. Flooding and Plant Growth. Academic Press. New York. 365pp. Revista: MOSS D.N.,
E.Satorre. 1994. Photosynthesis and crop production. Advances in Agronomy. 23, pp 639 -656. Publicación: RIQUE,
T.; Pardo, L.; 1954. Studio de gamma obtained de spine de corona (Gleditsia amorphoides). Buenos Aires. Ministerio
de Agriculture y Gendered. Administration National de Bosque. Publicación técnica número 19, 30 pp.
Abreviaturas y nombres científicos: Las abreviaturas de nombres, procedimientos, etc. deben ser definidos la primera
vez que aparezcan. Las abreviaturas de carácter físico se escribirán de acuerdo al Sistema Internacional de Unidades
(SI). Cuando una especie es mencionada por primera vez en el texto principal, deberá colocarse el nombre vulgar (si lo
tiene) y el nombre científico (en cursivo) con el autor. Subsecuentemente, se podrá usar el nombre vulgar o científico
sin autor. En el Título deberá incluirse el nombre científico con su autor.